Celeste había derrotado a uno de los hombres y el otro estaba casi sometido cuando llegaron Paolo y Angelo. —¡Ah! vemos que tienes todo bajo control—comentó Paolo. Angelo se encargó del hombre, pero cuando quisieron salir se dieron cuenta que estaban rodeados y más hombres esperaban en la parte de abajo de la casa. Angelo ya había informado a Baltazar y no pasó mucho tiempo cuando comenzaron las detonaciones en la parte externa. Ellos supieron que el jefe había llegado. —Ponla a salvo Paolo, que no le pase nada.— se comunicó Baltazar con Paolo. Paolo sonrió y pensó >Decidieron entrar a la habitación de ella, mientras Baltazar les abría un camino seguro. Las sirenas de la policía se escuchaban a lo lejos tenían que salir de ahí. La voz de Baltazar se escuchó dentro de la casa inf

