Capítulo 4

3701 Words
—Le daré otra oportunidad espero sepas aprovecharla. Mañana viernes podré verte en el en el centro comercial galería Vittorio Emmanuel a las 8 p.m. de la noche ahí estaré esperándote, sin falta espero cumplas esta vez. El minero dice —gracias doctora por supuesto que iré ¡no tengo palabras de gratitud hacia usted! ¡No sabes cuánto esperaba nuestro encuentro! esta vez estaré esperándote yo allí te aguardaré que tengas una feliz tarde y hasta mañana Adiore mi linda. —Ella ¡se despide de! recordándoles a su asistencia hasta mañana señor Pizarro! cuelga la llamada. Luego Marvin que viene viajando en el tren como son tantas horas de camino ¡el piensan en las palabras que le dirá a su amada amore! empezaré pidiéndole una disculpa, luego le diré que estoy muy arrepentido por haberle dejado plantada aquel día en el restaurante, le comentaré que le doy gracias a Dios por haberle escrito equivocadamente, lo cual me permitió llegar a ti. Hablaré mucho con mi amada, ojalá le guste el kit de joyería que le daré. No le preguntaré más sobre su edad para que no se sienta mal, ni piense que soy un insistente, me portaré lo mejor que pueda ante ella; suspiró profundamente, reclinó su asiento y se quedó dormido, todo el trayecto de su destino. Cuando el tren llega a Milán se despierta por el llamado que hace el Renfe.se levanta toma sus maletas, sale de la estación, toma un taxi se dirige a la estancia de Don Pedro donde él se hospeda cuando llega allí ya estaban esperándolo el botones Filippo le lleva el equipaje a su cómoda, le dieron la bienvenida, indicándole que pasara por el comedor puesto que su almuerzo ya estaba en servicio para su deleite... Agradeciendo y dándole unas monedas por parte de Marvin al botones Filippo, este se retira y el joven minero se pone cómodo en su chalet, coloca las maletas arriba de la cama, abre su equipaje, se cambia de ropa, lava sus manos y baja al salón del comedor para disponerse a almorzar. Don Pedro lo agasaja brindándole una botella de vino por su visita, le da la bienvenida y —le comunica que la estancia adquirió una línea de carro disponible para su clientela, si usted mi estimado joven Marvin necesita de un vehículo, puedes tomar el que le guste son 100 camioneta Subaru, están a tu disposición las 24 horas del día.— ¡Oh! gracias es agradable su gentilicio hacia nosotros los huéspedes que hacemos vida en su acogedora estancia, claro que tomaré un carro lo necesitaba, qué bueno por pensar en mí. Bien le pediré me dispense, haré una pequeña caminata para digerir la comida hasta pronto nos vemos en la noche... Marvin sale a caminar por la avenida Pascualotti, luego pasa por la plaza Gae, allí observa unos arlequines que estaban dramatizando una historia de amor se detiene a mirarlos unos instantes, en ese momento se acuerda del lugar de donde vive su amada Constanza en el Bosco Verticales, se dirige allá, queda impactado de la hermosura natural que representa este edificio en medio de la ciudad de Milán, es admirable encontrar, en plena ciudad unos rascacielos con plantas o árboles como alerces, cerezos, Manzano, olivos. Los cuales parecen fueron seleccionados por ejercer resistencia al viento al igual que genera luminosidad o humedad, ¡es una estructura de 27 pisos! Se puede observar también la variedad de aves que visitan este lugar, es majestuoso verlo, ¡pienso! Las personas que viven en este monumento natural garantizan su paz porque, esta vegetación protege de la contaminación acústica de esta ciudad lombarda. Seguidamente toma varias fotos del lugar para contemplar este paisaje natural donde vive su amada Constanza continúa caminando, se dirige al corzo cosmos compra un atuendo casual para presentarse adecuadamente el día de mañana ante su amada psiquiatra. Entró a la tienda Rita boutique, allí es atendido por un vendedor Gustavo Diangostino quién se pone a la orden de Marvin. Le hace un recorrido por el nivel Sport, casual y formal. Pero el joven minero le pide el vendedor que su inclinación es por la ropa casual porque tiene una cita en un centro comercial y desea lucir bien para la ocasión la cual es importante para él. Sonriente este chico dice —señor pase por aquí, le recomiendo a la colección Bogg. Contamos con un quick buy one; camisa blanca en pin point de algodón y pantalón verde regula Sllim fat, también tenemos; el quick buy two; Jersey avellana con capucha de mezcla caché mira, o; el quick buy tree; un traje azul de cuadros de pura Lina rensi. Indíqueme Usted señor ¿cuál es el que prefiere? y ¡se le proporcionare para que se lo pruebe!¡Según su gusto! Marvin revisa cada atuendo de los presentados en la vitrina de exhibición y decide el quick buy one, considera que es el más indicado ante su compromiso, no lo piensa más y compra ese traje. El vendedor le dice —hizo una excelente decisión señor. Lo cancela en la caja registradora. Se lo colocan en una bolsa, se despide y sale de la tienda. En el pasillo de este centro comercial corso, mira su reloj este Marca a las 9 p.m. De la noche, se da cuenta que el tiempo pasó muy rápido; sale a la calle dice ¡Hey! taxi, taxi hasta que logra tomar uno, le indica chofer que lo lleve a la estancia de Don Pedro, el taxista asienta con su cabeza que sí lo llevará. El conductor se pone en marcha y se dirige al destino que le indicó pasa 20 minutos Marvin llega a la estancia, se baja del vehículo le paga 10 euros al taxista, luego entra a su casa, sube a la habitación de su chalet, coloca los paquetes de compra en el piso, se pone cómodo en su cama, enciende la televisión, pero unos instantes después se duerme pero antes de cerrar sus ojos dice en voz alta Constanza eres lo que siempre había soñado conocer... Al día siguiente el botonesStefano de Andrade, le toca la puerta al joven marine eran las 9:30 de la mañana le indica que el desayuno ya estaba servido en la sala del comedor. Él agradece el servicio, —manifestándolo que enseguida bajaría. Entonces Marvin se asea toma una ducha, se viste y se dispone a ir a desayunar. Unos instantes más tarde le suena el móvil a Marvin era una llamada entrante de Constanza. El automáticamente y con gran ahínco ¡le contesta! ¡Ella le dice! —¡Buongiorno señor Pizarro! ¿Cómo amaneció hoy? Por favor, será posible que nos veamos a las 12 del mediodía en el lugar que te indiqué es que mi madre doña Marcella pasó la noche con fiebre necesito cuidarla, por ello te pido adelantar la hora de nuestra cita para no dejarla sola. Marvin ¡contesta!—buongiorno ¡Amanecí bien Constanza! Con respecto al cambio de nuestro encuentro por supuesto que sí no pasa nada, estaré allí a las 12 del mediodía en el centro comercial. Si necesitas algo para tu madre estaré a su servicio, puedes contar con mi ayuda, si llegaste a necesitarla... Ella le agradece, diciéndole—que ¡es un ser muy lindo! ¡Admiro tu gesto de caballerosidad de tu parte! Hacia mi persona gracie. Hasta ahora dentro de un rato nos veremos. Adiós hasta más tarde. —Pizarro se despide adiore mi hermosa mujer. Se corta la comunicación. Pasan los minutos, ya acercándose la hora pautada. Marvin se viste con su atuendo que compró de la moda Bob, le solicita a Don Pedro la llave de uno de sus carros que este le tiene para sus huéspedes. Este le entrega el suiche, el joven minero lo toma en sus manos, se dirige al vehículo, lo enciende, lo pone en marcha y se dirige al centro comercial Don Vitoni ubicado en el pleno centro la ciudad de Milán, llega al lugar, estaciona el carro, tomen sus manos un pequeño ramo de flores y el kit de joyería que le compró a Constanza como un detalle. El Procede a caminar por el pasillo donde hay una cafetería punto de referencia donde se va a encontrar con su amada, distraído observando las vitrinas de exhibición de los locales comerciales voltea, lentamente se sienta en una mesa de la cafetería pasan unos minutos de repente ve a una mujer elegante, cabello castaño claro largo, liso, ojos azules delgada con un traje casual color blanco. Cuando ella se acerca a él, este se levanta deja el detalle sobre la mesa. Marvin abre sus brazos se dirige hacia su amada Constanza, la abraza fuertemente hacia él, le da un beso en la mejilla, luego toma en sus manos. ¡Ella también lo abraza! él la invita a sentarse para así hablar con mayor tranquilidad, estando ya instalados, ella le agradece a él por haber aceptado el cambio de hora pautada. —No pensé que nuestro encuentro se diera, ¡la forma como llegaste a mí! Esa vez que me enviaste ese mensaje a mi móvil, diciéndome que ¡te conozco! me dejaste muy inquieta, pensativa, preocupada, revisé todos los contactos solicité a mi asistente Laura que verificara de quién se tratase pero no pude saber quién sería. ¡Solo en mi mente! me llegaba tal vez que fuese un paciente ¡que necesitase de mi ayuda! ¡Me dejaste muy intrigada ese día! luego al ver su foto de perfil pude observar tu rostro, un chico joven, con gorra de militar no sabía ¿quién fuese usted? ¡Pero fíjate hoy día estamos aquí sentados los dos parloteando viéndonos en persona! un gran paso puesto que aquella vez en el mes de junio nopudimos reunirnos. Eres muy joven Marvin! yo tengo 41 años de edad te supero en 5 años de vida experiencia y convivencia. —Marvin, con cara sonriente, en silencio, asentando con su cabeza todo lo que le decía Constanza, observando cada uno de sus gestos de su amada piensa todo eso que ella le comenta. ¡La toma de las manos y le dice tranquila! lo importante es que Dios nos permitió estar hoy aquí, hablando conociéndolos, viéndonos en persona, contemplándonos y sobre todo ¡estamos bien! te traje un detalle para usted es algo pequeño pero especial. —acéptalo como un regalo de disculpa, por aquel día que te dejé plantada, sé que te sentiste mal, al ver que no llegaba, dispénsame por haberte escrito ese mensaje a tu móvil, sin embargo agradezco a nuestro padre celestial! por permitirme llegar a ti, sin conocerte, a través de una coincidencia. ¡Si eso no hubiese sucedido, no estuviéramos aquí! sé que eres una mujer ocupada, grandiosa, por tu labor como psiquiatra, tienes grandes responsabilidades, eres hija, amiga, doctora, ¡gracias por estar en este momento conmigo! ¡Al permitirme conocerte! ¡Yo soy un hombre joven! como tú dices, pero ante todo caballeroso, respeto a las damas, eso me lo enseñó mi padre. Don Franco Pizarro Bardi quien falleció hace 10 años atrás. —Constanza interviene diciéndole siento mucho lo de tu padre. — Él dice tranquila ¡ya lo superé! continúa hablando, esa gorra de militar que tengo en mi perfil del celular es porque soy un marine de las fuerzas especiales de Italia, especialista en buceo, solicité la baja cuando mi padre murió, para acompañar a mi madre doña Leonor en su pena, ayudarla en sus negocios de familia coma atender a mi hermano Roggetto quien era muy pequeño con tan solo 21 años de edad y mi padre ya no iba a estar para nosotros. Luego unos años más tarde me ofrecieron un trabajo de supervisor en las minas canteras de mármol en la ciudad de Massa, ¿sabes dónde están ubicadas estas minas Constanza? Ella ¡le responde! —¡Sí! fui una vez por allá, cuando me encontraba en prácticas de pasantía en la universidad. —Él continúa hablando, contándole que su madre doña Leonor Marcoulli de Pizarro vive en la ciudad de Florencia, tiene viñero familiar, fabrican, producen y captan vinos blancos hasta tintos, actualmente el negocio lo atiende su madre con ayuda de un gerente general de la negociaciones, va bien de hecho ahora somos promotores de cuatro nuevas presentaciones de vino llamadas Don Franco de Lombardía. Mi hermano Roggetto, es arquitecto, vive en Venecia, le apasionan las edificaciones estructurales, los rascacielos, los monumentos en todo es todo un artista en lo que se respeta a su profesión, como puedes ver esta es mi historia, mi familia y soy un militar pero ante todo un ser humano, con defecto, virtudes, existe en mí ¡un gran corazón! ¡El cual ojalá usted, Constanza me permitas compartirlo contigo! ¡Estar en su vida! ¡Ser parte de su mundo! ¡Claro si usted me acepta! ¡No te estoy obligando a nada piénsalo! ¡Te daré todo el tiempo que necesites si así lo deseas! Constanza, queda en silencio, después de escuchar la línea del tiempo familiar que el joven minero le había contado. Pasa unos instantes, ¡ella le responde! —Marvin, ¡Como psiquiatra, terapéutica que soy! lo he escuchado en silencio todo lo que me has relatado, he podido evidenciar, comprender y entender que eres un ser humano puro, verdadero, honesto, sincero, agradable. La vida te ha tocado fuerte al perder a tu padre Don Franco. Tocándote asumir el rol de hermano mayor y figura paternal, no es fácil pasar de ser un hijo atendido a ser cabeza de familia, jefe de negocios es una transición delicada de la cual no estabas preparado. Pero sin embargo lo asumiste bien, ¡logrando salir adelante! te admiro a veces la vida es como una montaña rusa, de subida, bajadas curvas de 360 grados, pero al final del camino el carro se estabiliza volviéndose a su estado de partida. ¡He escuchado e intuido que pasaste por un dolor de duelo! ¡Lloraste por tu padre y aún lo sigues haciendo! te indico yo también perdí a mi padre cuando tenía 6 años en esa edad no entendía bien el dolor de la muerte de él, Don Angello Bernoulli Constantino. Sin embargo cuando crecí le preguntaba a mi madre sobre papá, ella con una explicación muy tierna me decía, ¡tu padre se fue al cielo! desde allá arriba te cuida, te ve y siempre estará, allí para nosotras. Mi madre es una gran persona pero lloré mucho cuando entendí que más nunca lo tendría en cuerpo y alma conmigo, hay días, ¡épocas del daño donde me aflijo por no tenerlo! es un dolor inigualable que no desaparecerá mientras estemos vivos y lo llevemos siempre en nuestros corazones. Te diré señor Pizarro la vida continúa y la resiliencia es nuestra mejor salida ante situaciones que nos marca. El, queda estupefacto al escuchar a su amada psiquiatra, sonríe y ¡le dice!— ¡Todos llevamos una pena, una cruz en nuestro interior lo sé! aunque usted Constanza como ser humana que eres ¡le doy mil gracias a Dios! ¡Por haberme permitido llegar a ti y conocerte! La Doctora Bernoulli, habla —diciéndole en respuesta a tu petición, ¡le contestaré de una vez! Marvin sí quiero que usted seas parte de mi vida. Siento que te conozco ¡no lo sé pero mi alma me lo dice! iremos lento, no sé cómo hacer para vernos, frecuentarnos pero estoy segura que encontraremos el modo de compartir nuestras vidas. Somos personas muy ocupadas pero lograremos poder estar juntos, crecer como amigos, como novios ¡tal vez lleguemos a algo más serio! En estos momentos Constanza se acuerda de la sorpresa que le dio su joven minero, ¡la toma en sus manos la abre! Marvin solo la observa en silencio. Ella dice — ¡oh Dios mío qué sorpresa más linda! es un kit joyero, ¡con reloj pendiente y cadena de plata italiana con pedrerías de cuarzo n***o! Nunca en mi vida alguien me había obsequiado regalo más espléndido como este. Gracias Marvin, debiste haber gastado una gran fortuna comprándomelo. Él le contesta ¡—estoy muy contento por ti! porque veo que te gustaron, me permites ayudártelo a colocar te combina con tu atuendo blanco, ¡eres hermosa Constanza! le toma de nuevo las manos a ella, ¡la mira fijamente le dice seré parte de tu vida! ¡Así como tú de la mía! ¡Siempre estaré aquí para ti! en cada momento que me necesites ¡Te estaré esperando hasta el último día que Dios me dé de vida! ¡Nunca te defraudaré!! ¡Pase lo que pase mi amor por ti será eterno! sería capaz de buscarte en otra vida, así el destino me lo pidiera, ¡solo tengo ojos para ti! ¡No me separare de ti! mi amor es infinito trasciende más allá del universo por ti. Constanza abraza a Marvin le pide que la tome entre sus brazos, se besa por unos minutos, solo existen ellos en ese momento. Él le dice —¡te amaré hasta siempre! —ella le dice ¡lo sé! ¡Yo también estaré para ti pase lo que pase!¡Te esperaré! Él le sugiere ir a caminar por el centro comercial, ¡Ella acepta! Pizarro, —le comenta que estará en Milán una semana, hasta el 20 de diciembre, porque pasará la Navidad con su mamá doña Leonor y con su hermano Roggetto, quién le pidió estuviera con ella en estas fiestas decembrinas, extraña a papá, hasta me dijo que la tenía olvidada, me exigió estar allí para que le ayudase a acomodar las decoraciones navideñas, por eso tengo que ir a Florencia. ¡Mi madre me espera! Constanza ¡le responde! —entiendo que debes ir al encuentro con tu familia, yo también haría lo mismo si tuviera lejos a mi madre. Solo que en mi caso es diferente ella vive en el mismo edificio conmigo solo nos separa un pasillo porque la tengo al frente de mi apartamento el mío es el 7 a -1 y el de ella es el 7 a -2, mi mundo es ella, soy hija única, tengo primos, tíos, están allí pero no es igual. En ¡verdad me halagas que cuides mucho a tu madre! debe sentirse orgullosa de tenerte como hijo. Solo te pediré que me visites todos estos días, hasta tu partida, ¡me gusta estar contigo! ¡Sentirte cerca de mí! ¡Escucharte cuando hablas! Marvin ¡solo sonríe, en silencio! contemplando cada vez más a su amada Constanza. Terminando el recorrido por el centro comercial. El lleva a su amore a casa al Bosco Verticales, la acompaña hasta la entrada principal del edificio. ¡Ella lo abraza a él! le da un beso en la mejilla, él no se puede contener la sujeta fuertemente hacia su cuerpo. ¡Se despiden como si nunca se fuesen volver a ver! Ella entra al edificio, él se voltea se monta en su carro, lo enciende marchándose hacia la estancia donde vive provisionalmente en Milán. Transcurren los días, Marvin visita a Constanza todos los días, salen a pasear por el estadio de San Ciro, la lleva al lago del Cano, van al parque Sempione, al acuario cívico, entran al castillo esforzarse. Constanza le dice a Marvin; —este lugar perteneció a Los duques de Constantino, tatarabuelos de mi padre Don Angello Bernoulli Constantino, soy una descendiente de una gran prosopopeya italiana legendaria. Estando ellos hablando, se les acerca un cuidador del museo Don Tómatelo. Saluda diciendo— buongiorno doctora Constanza sea bienvenida a su castillo ¿y él señor es? — Ella ¡responde Hay qué descortés Soy! les presento a el señor Marvin Pizarro ¡él es mi novio! El joven minero se queda sorprendido escuchando que su amada lo presentase así. El cuidador del esforzarse le dice — ¡oh mamá mía! sea usted bien recibido pasen disfruten toda la leyenda que brinda este hermoso lugar... Marvin da las gracias al señor Tómatelo. Se aleja con Constanza y le dice a ella, —¡eres grandiosa novia mía! Esta se sonroja le mira a los ojos diciéndole —¡te quiero! ¡Mi corazón ahora te pertenece solo a ti! todos estos días que hemos estado juntos han sido como un paraíso, me has hecho muy feliz conocerte, sé que tienes que irte a ver a los tuyos, solo prométeme que vamos a estar en contacto, escribiéndonos, llamándonos. Cuando llegues a Florencia avísame ¡es difícil para mí verte partir pero es necesario que te vayas! En la toma entre sus brazos y le dice— amore mío, aún estoy aquí solo miré por unos días, esto no es una despedida, es un hasta pronto recuerda que ¡siempre estaré para ti hasta mi último aliento de vida! Luego él lleva a casa a su amada, la deja en su apartamento, se despide pasan los días llega el momento de irse a Florencia. Marvin es acompañado por la doctora a la estación del tren, compra el boleto a su destino, ¡se despide de ella, la abraza! ¡Diciéndole!—mi vida no estaré presente pero mi alma, mi mente, mi cuerpo sequedará contigo. Ella ¡lo abraza también le da un beso en sus labios, él se prepara el abordar el tren! se cierran las puertas, empieza el viaje, la locomotora se aleja de la estación. ¡La doctora llora! pero se controla, su único Consuelo es que volverá pronto, en ese instante le llama doña Marcella la madre de Constanza, pidiéndole a su hija que le comprase el medicamento glipizida para su glicemia. —Ella le contesta entendido mamá, iré enseguida a la farmacia, luego te lo llevaré a casa cuídate hasta ahora madre arriverdc. Una vez que cuelga la llamada ¡la señora Marcella! en la mente de Constanza, solo sus pensamientos eran para su amado Marvin Pizarro que despidió en el tren de Milán, ¿volveré a verlo? o ¿no?, solo el destino lo sabrá…
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