Abordan el vehículo, tomando camino a su casa ubicada en Chianti, a 20 minutos de Florencia, antes de llegar observa la plantación de los viñeros, se ven sanas las uvas moradas, verdes y hasta rojas, el olor que se siente ya cayendo la noche es sensacional, este paisaje natural. Luego observa la casa con sus dos pisos las ventanas curvilíneas y las luces encendidas mi dulce y amado hogar. Llegamos a casa, nos bajamos del carro, mi hermano Roggetto bajó las maletas, mientras yo entraba a casa. Ahí estaba ¡doña Leonor mi madre! esperándome sentada en su en su silla mecedora, al verme se levantó de insofacto, abriendo sus brazos camino hacia mí. Me abrazó me dijo — ¡oh mi Filio mío!, ¡cuánto te extrañé! ¡Oh mamá mía!, por fin llegaste a visitar a tu viejita mamá. Mientras Roggetto, diciéndo

