44.

989 Words
❝AUTORIZACIÓN.❞ ▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃ Era la una de la mañana. Los mellizos Potter se encontraban acostados en la cama mirando el techo. Harry se sobresaltó asustando a su hermana. -¡Feliz Cumpleaños, Lily! -susurro tirandose encima de ella. Hacía una hora que habían cumplido trece años y no se habían dado cuenta. -Feliz cumpleaños Haz -susurro la pelirroja aceptando el abrazo. Cuatro lechuzas penetraron por la ventana, dos sosteniendo a otra que parecía inconsciente. Aterrizaron suavemente sobre la cama de Harry, y la lechuza que iba en medio, y que era grande y gris, cayó y quedó allí inmóvil. Llevaba un paquete atado a las patas, era la lechuza de la familia Weasley. Hydra se acerco a la que reconoció como la de los Malfoy y retiró lo que traia para luego darle un dulce. La lechuza contenta por cumplir se retiró volando rápidamente. Lo que habia traido la lechuza eran regalos de parte de Draco, Narcissa y Cygnus. -Ron esta en Egipto con su familia -comento Harry leyendo una carta. -Que bueno -dijo la pelirroja sin darle mucha inportancia mientras abria los regalos de sus amigos. -Lily -la llamo su hermano- Este es de Hagrid, es para los dos. Hydra se acerco para ver dos un libros. El monstruoso libro de los monstruos. Harry tomo la carta para leerla. Queridos Hydra y Harry: ¡Feliz cumpleaños! He pensado que esto les podría resultar útil para el próximo curso. De momento no les digo nada más. Se los diré cuando nos veamos. Espero que los muggles los estén tratando bien. Con mis mejores deseos, Hagrid -Tambien llego la de Hogwarts -aviso Harry. Hydra tomo su carta y la abrio. Estimada señorita Potter: Le rogamos que no olvide que el próximo curso dará comienzo el 1 de septiembre. El expreso de Hogwarts partirá a las once en punto de la mañana de la estación de King’s Cross, anden nueve y tres cuartos. A los alumnos de tercer curso se les permite visitar determinados fines de semana el pueblo de Hogsmeade. Le rogamos que entregue a sus padres o tutores el documento de autorización adjunto para que lo firmen. También se adjunta la lista de libros del próximo curso. Atentamente, Profesora M. McGonagall Subdirectora -Bueno -dijo Hydra cuando termino de leer- Vamos a tener que hacer todo lo que pidan para que nos firmen esto. Harry asintió de acuerdo con su hermana. Cuando los hermanos Potter bajaron a desayunar a la mañana siguiente, se encontraron a los tres Dursley ya sentados a la mesa de la cocina. Lejos de desearles un feliz cumpleaños, ninguno de los Dursley dio muestra alguna de haberse percatado de que ellos acababan de entrar en la cocina, pero ellos estaban demasiado acostumbrados para ofenderse. Hydra miro a Harry con una mueca para después dirigir su mirada al televisor. «Tenemos que advertir a los telespectadores de que Black va armado y es muy peligroso. Se ha puesto a disposición del público un teléfono con línea directa para que cualquiera que lo vea pueda denunciarlo.» Tío Vernon apuró la taza de té, miró el reloj y añadió: -Tengo que marcharme. El tren de Marge llega a las diez. -¿Tía Marge? -preguntó Harry- No... no vendrá aquí, ¿verdad? Tía Marge era la hermana de tío Vernon. Aunque no era pariente consanguíneo de los Potter (cuya madre era hermana de tía Petunia), desde siempre los habían obligado a llamarla «tía». Tía Marge vivía en el campo, en una casa con un gran jardín donde criaba bulldogs. No iba con frecuencia a Privet Drive porque no soportaba estar lejos de sus queridos perros. -Marge pasará aquí una semana -gruñó tío Vernon- Y ya que hablamos de esto quiero dejar claras algunas cosas antes de ir a recogerla. Primero  usarán un lenguaje educado cuando se dirijan a tía Marge. -De acuerdo -contrataron en unísono los hermanos. -Segundo -prosiguió el tío Vernon-  como Marge no sabe nada de su anormalidad, no quiero ninguna exhibición extraña mientras esté aquí. Compórtense, ¿entendido? Y tercero le hemos dicho a Marge que acuden al Centro de Seguridad San Bruto para Delincuentes Juveniles Incurables. -¿Qué? -gritó Harry. -Y eso es lo que dirán también ustedes, si no quieren tener problemas. -Vuelvo enseguida -dijo tío Vernon, y salió de la cocina. Hydra se levanto y le hizo una seña a su hermano para que siguieran a tío Vernon hasta la puerta. Tío Vernon se ponía la chaqueta que usaba para conducir: -No los voy a llevar -gruñó. -No queremos ir -dijo Hydra- Te queremos pedir algo. -A los de tercero, en Hog... en nuestro colegio, a veces los dejan ir al pueblo -siguió Harry. -¿Y qué? -le soltó tío Vernon, cogiendo las llaves de un gancho que había junto a la puerta. -Necesitamos que nos firmes la autorización -¿Y por qué habría de hacerlo? -preguntó tío Vernon con desdén. -Bueno -dijo Hydra dejando salir su lado Slytherin- será difícil simular ante tía Marge que vamos a ese Centro... ¿cómo se llamaba? -¡Centro de Seguridad San Bruto para Delincuentes Juveniles Incurables! -bramó tío Vernon. -Es demasiado largo para recordarlo. Tendremos que decirlo de manera convincente, ¿no? ¿Qué pasaría si nos equivocamos? -Se los haría recordar a golpes -rugió tío Vernon, abalanzándose contra Harry con el puño en alto. Pero Harry no retrocedió. -Eso no le hará olvidar a tía Marge lo que yo le haya dicho -dijo Harry en tono serio. Hydra sonrio orgullosa de su hermano. -Pero si firmas la autorización, te juramos que recordaremos el colegio al que se supone que vamos, y que actuaremos como unos mug... como unas personas normales, y todo eso -dijo la pelirroja. -De acuerdo -atajó de manera brusca- Los vigilaré muy atentamente durante la estancia de Marge. Si al final se han sabido comportar y no han desmentido la historia, firmaré esas cochinas autorizaciones.
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