❝TÍA MARGE.❞
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Se oyó crujir la gravilla bajo las ruedas del coche de tío Vernon. Luego, los golpes de las puertas del coche y pasos por el camino del jardín.
-¡Abre la puerta! -susurró tía Petunia a Harry.
Harry abrió la puerta. En el umbral de la puerta estaba tía Marge. Se parecía mucho a tío Vernon: era grande, robusta y tenía la cara colorada. Incluso tenía bigote, aunque no tan poblado como el de tío Vernon. En una mano llevaba una maleta enorme; y debajo de la otra se hallaba un perro viejo y con malas pulgas.
-¿Dónde está mi Dudders? -rugió tía Marge- ¿Dónde está mi sobrinito querido?
-Mira ese bigote -le susurro la pelirroja a su hermano. Los dos compartieron una risa silenciosa.
Tía Marge estrechó a Dudley fuertemente con un solo brazo, y le
plantó en la mejilla un beso sonoro.
-¡Petunia! -gritó tía Marge pasando.
-¿Un té, Marge? -preguntó- ¿Y qué tomará Ripper?
-Ripper sorberá el té que se me derrame en el plato -dijo tía Marge.
-¿Has dejado a alguien al cuidado de los otros perros, Marge? -inquirió
tío Vernon.
-El coronel Fubster los cuida -dijo tía Marge- Está jubilado. Le viene bien tener algo que hacer. Pero no podría dejar al viejo y pobre Ripper. ¡Sufre tanto si no está conmigo...!
Ripper ladro cuando los mellizos Potter se sentaron.
Hydra penso que podria llamar a Lucifer para que le de un buen susto.
-Conque todavía están por aquí, ¿eh?
-Sí -respondió Harry.
-No digas sí en ese tono maleducado -gruñó tía Marge- Demasiado
bien te tratan Vernon y Petunia teniéndote a ti y a ella -miro a Hydra- aquí con ellos. Yo en su lugar no lo
hubiera hecho. Si los hubieran abandonado a la puerta de mi casa los habría enviado directamente al orfanato.
Hydra estuvo apunto de replicar pero recordo el permiso.
-¡No pongan esa cara! -rugió tía Marge- Ya veo que no han mejorado
desde la última vez que los vi. Esperaba que el colegio les hubiera enseñado modales. ¿Adónde me has dicho que los envián, Vernon?
-Al colegio San Bruto -dijo tío Vernon- Es una institución de primera categoría para casos desesperados.
-Bien -dijo tía Marge- ¿Utilizan la vara en San Bruto?
-Bueeenooo...
Tío Vernon asentía detrás de tía Marge.
-Sí -dijo la pelirroja- sin parar.
-Excelente -dijo tía Marge- No comprendo esas ñoñerías de no pegar a los que se lo merecen. Una buena paliza es lo que haría falta en el noventa y nueve por ciento de los casos. ¿Les ha sacudido con frecuencia?
-Ya lo creo -respondió Harry- muchísimas veces.
Hydra se rio mentalmente, Harry era un sol y si alguien se metia con el, ella lo iba a defender.
Con tía Marge en casa, Hydra no podia dejar salir a Lucifer de la habitación aunque antes también lo tenia completamente prohibido lo solia dejar vagar por la noche.
-No debes culparte por cómo han salido estos chico, Vernon -dijo el tercer día, a la hora de la comida- Si están podrido por dentro, no hay nada que hacer.
Harry miro a su hermana instintivamente sabiendo que si hablaban de sus padres era algo en lo que Hydra no se iba a callar.
Tía Marge alargó el brazo para coger la copa de vino.
-Es una de las normas básicas de la crianza, se ve claramente en los
perros: de tal palo, tal astilla.
En aquel momento estalló la copa de vino que tía Marge tenía en la mano.
En todas direcciones salieron volando fragmentos de cristal, y tía Marge
parpadeó y farfulló algo. De su cara grande y encarnada caían gotas de vino.
-¡Marge! -chilló tía Petunia- ¡Marge!, ¿te encuentras bien?
-No te preocupes. Debo de haber apretado la copa demasiado fuerte. Me pasó lo mismo el otro día, en casa del coronel Fubster. No tiene importancia, Petunia, es que cojo las
cosas con demasiada fuerza...
Hydra se levanto y se fue seguida por su hermano.
-No la soporto, la odio -dijo la pelirroja sin parar de caminar- Ella no tiene derecho... no puede hablar asi de nuestros padres, ella...
Pero Harry la corto atrayendola en un fuerte abrazo.
-No la escuches -susurro en su oido- Nosotros sabemos la verdad, nuestros padres nos amaban, eso es suficiente para nosotros.
. . .
Por fin llegó la última noche que había de pasar tía Marge en la casa. Tío Vernon aburrió a todos con un largo discurso sobre Grunnings, la empresa de taladros para la que trabajaba; luego tía Petunia preparó café y tío Vernon sacó una botella de brandy.
-¿Puedo tentarte, Marge?
Tía Marge había bebido ya bastante vino. Su rostro grande estaba muy
colorado.
-Sólo un poquito -dijo con una sonrisita- Bueno, un poquito más... un poco mas... ya vale.
-¡Aaah! -dijo tía Marge- Una comilona estupenda, Petunia. Por las noches me contento con cualquier frito. Con doce perros que cuidar... -eructó a sus anchas y se dio una palmada en la voluminosa barriga- Perdón. Pero me gusta ver a un buen mozo -prosiguió guiñándole el ojo a Dudley- Serás un hombre de buen tamaño, Dudders, como tu padre. Sí, tomaré una gota más de brandy, Vernon... En cuanto a estos...
Señaló a los mellizos Potter con la cabeza.
-Éste no tiene buena planta, ha salido pequeñajo. -ahora miro a la pelirroja- Esta es linda pero eso no le va a servir para nada, no me sorprendería que los muchachos la usen como quieran ¿Asi era tu hermana no? -miro a tía Petunia.
La mano de Hydra se hizo un puño debajo de la mesa.
-Como decía el otro día, todo se hereda. La mala sangre prevalece. No
digo nada contra tu familia, Petunia. Pero tu hermana era la oveja negra.
Siempre hay alguna, hasta en las mejores familias.
-Ese Potter -dijo tía Marge en voz alta- nunca me dijiste a qué se dedicaba.
Tío Vernon y tía Petunia estaban completamente tensos. Incluso
-No... no trabajaba -dijo tío Vernon- Estaba parado.
-¡Lo que me imaginaba! Un inútil, un vago y un gorrón que...
-No era nada de eso -interrumpió Harry de repente.
-¡MÁS BRANDY! -gritó tío Vernon, que se había puesto pálido- Ustedes a la cama.
-No, Vernon -dijo entre hipidos tía Marge, levantando una mano- Sigue muchacho, sigue. Conque están orgullosos de sus padres, ¿eh? Van y se matan en un accidente de coche... borrachos, me imagino...
-Bueno, porque si hablamos de borrachos usted es la primera ¿no? -preguntó Hydra mientras se levantaba.
-No murieron en ningún accidente de coche -repuso Harry.
-¡Murieron en un accidente de coche y los dejaron para que fueran una carga para tus decentes y trabajadores tíos...
Pero tía Marge se cortó en seco. Por un momento fue como si le faltasen
las palabras. Se hinchaba con una ira indescriptible... Pero la hinchazón no se detenía. Su gran cara encarnada comenzó a aumentar de tamaño. Se le agrandaron los pequeños ojos y la boca se le estiró tanto que no podía hablar.
Al cabo de un instante, saltaron varios botones de su chaqueta de mezclilla y golpearon en las paredes... Se inflaba como un globo monstruoso. El estómago se expandió y reventó la cintura de la falda de mezclilla. Los dedos se le pusieron como morcillas...
-¡MARGE! -gritaron a la vez tío Vernon y tía Petunia, cuando el cuerpo de tía Marge comenzó a elevarse de la silla hacia el techo. Estaba completamente redonda, como un inmenso globo con ojos de cerdito. Ascendía emitiendo leves ruidos como de estallidos.
-¡NOOOOOOO!
Tío Vernon cogió a Marge por un pie y trató de bajarla, pero faltó poco para
que se elevara también con ella. Un instante después, Ripper dio un salto y hundió los colmillos en la pierna de tío Vernon.
-Ups -dijo la pelirroja riendo mientras tomaba la mano de su hermano y subian las escaleras corriendo para tomar sus baules y bajar corriendo nuevamente.
-¡VENGAN AQUÍ! -bramó- ¡REGRESEN Y ARREGLEN LO QUE HAN HECHO!
-No -dijo la pelirroja mientras salian- Ojala que pase un avión y se la lleve puesta.