Temprano por la mañana Silas parece estar más enérgico que cualquier otro bebé que haya conocido, me ha despertado a las cinco de la mañana porque tenía apetito y por suerte ayer antes de regresar a casa Ricardo y yo decidimos pasar por el supermercado, le sorprendió que yo supiera como ir a uno y que hacer en uno. Eren me llevo algunas veces y me gustaba pasar por el lado de los dulces, siempre me compraba de todos lo que pedía... pero después me decía que no podía comerlos. Que cruel. Me siento sobre la alfombra preparándole a Silas un poco de Gerber de pera, creo que esto es lo mejor que un bebe puede comer a esta hora de la mañana para que tenga energía. Silas me mira como si tratara de decirme que todo estará bien, es que ayer he tenido problemas para dormir estoy teniendo una cri

