Capítulo 3: “Mi nuevo amigo”

1737 Words
Imogen me enseño su casa, y me dio un nuevo vestido, aunque me quedaba un poco más grande era mejor que el que tenía antes. Su casa era una cabaña que está en medio del bosque, el sonido de la madera crujiendo sobre mis pies me daba una idea de que esta cabaña era un poco vieja, sus paredes estaban rodeadas de plantas rebeldes que entraban a través de las ventanas y la decoraban con unas pequeñas flores moradas. Pensaba que no era una cabaña tan grande porque cuando entras solamente ves una pequeña sala que te lleva a dos diferentes cuartos uno la cocina en donde había muchos botes de vidrio con diferentes tipos de plantas dentro de ellos y la otra habitación en donde solamente había una cama. Imogen me guio hasta una puerta que estaba al final de su habitación, cuando la abrió esta crujió y dejo a la vista unas escaleras que bajaban. Empezamos a bajar las escaleras y me encontré con una mesa y unas estanterías con más botes de vidrio que contenían más cosas como plantas y especias. -Bien esta es toda la casa – dijo mirándome. Seguí viendo a todo mi alrededor hasta que vi una puerta al fondo la cual estaba cerrada. -Esta puerta – dijo Imogen acercándose para abrir la puerta, cuando lo abrió vi un cuadro, pero estaba en blanco – Me lleva a mi portal a los diferentes reinos – dijo sonriéndome por primera vez. - ¿Por qué todos los otros cuadros tienen una pintura y este no? – pregunte mientras recordaba los otros cuadros que había visto en el reino Waylock. - Esos cuadros fueron hechos por los primeros hechiceros del reino Warhistle para que los reyes, así no tendrían que viajar largas distancias para sus visitas hacia otros reinos, eso fue antes de la caída del reino – dijo Imogen yo la mire curiosa y ella hizo una expresión de sorpresa y luego rio – Olvide de que no sabias nada de la historia de los reinos. Ella se sentó y me hizo un gesto para que me sentara junto a ella. -Hace mucho tiempo existían muchos reinos, cada uno gobernaba como ellos quisieran, sus aldeanos solo obedecían a su rey, poco a poco algunos reinos que tenían las mejores tierras empezaron a crecer más rápido y con ello también su poder. La ambición de los reinos fue creciendo hasta que los reinos más poderosos fueron conquistando otros más débiles para ir obteniendo más terreno, entonces hubo una gran guerra entre todos los reinos, desastre y sequia fue lo único que crearon de tanta guerra. Un tiempo después las 5 familias más poderosas se reunieron y repartieron las tierras de todos los reinos en 5 partes iguales, las cosas siguieron bien por un tiempo hasta que uno de esos reinos se rebeló y empezó a conquistar el reino que consideró más débil, luego el reino más fuerte de ese entonces lucho para que todo volviera a la normalidad sin saber que eso cobraría la vida de su reina y con ello el futuro de ese reino. - ¿Cómo se llamaba ese reino? – pregunte muy interesada. - El reino Warhistle, fue el reino más fuerte hasta su caída – dijo un poco triste. - Entonces las pinturas que estaban en ambos reinos que visité eran otros portales hacia otros reinos – dije y ella asintió – Recuerdo que en el reino Waylock todas las pinturas tenían un movimiento pacifico como si fuera agua, pero una de ellas no se movía, era la pintura de una tormenta. - Es el portal al reino Warhistle. Después de la caída del reino todos los hechiceros reales decidimos que lo mejor sería cerrar el portal ya que no había nadie que cuidara ambas entradas y alguien podría correr peligro por las criaturas del bosque de Warhistle. En ese momento me levante y toque el cuadro que estaba en blanco, miré a Imogen intrigada. -Si este es un portal ¿Por qué no tiene ninguna pintura? – pregunte y ella sonrió negando con su cabeza. - Esta cabaña es muy pequeña como para tener un espacio para 4 cuadros diferentes para los otros reinos, así que utilizo un mismo cuadro para ir a donde quiera – dijo levantándose y caminando hacia mí. - Pero no hay ninguna pintura – dije cruzándome de brazos. - Es porque no he creado ningún portal – dijo poniendo su mano en el cuadro, una luz empezó a salir del cuadro y fue dibujando una cabaña que se parecía a esta- ¿Vienes? – dijo extendiendo su mano, sonreí y tomé su mano emocionada. En el momento que atravesamos el portal y llegamos a una cabaña. -¿Otra cabaña? – dije confundida. Imogen empezó a caminar hacia la puerta de la cabaña y salió, yo empecé a seguirla y en cuanto salí una deliciosa brisa soplo nuestros rostros, estaba en un gran valle con muchas flores de diferentes colores, las flores se movían de lado a lado en un movimiento uniforme por el viento, a unos pocos metros de nosotras había una cascada y también había más personas. Mire muy emocionada a Imogen, -¡Este lugar es hermoso! – exclame emocionada - ¡Siento que podría correr por todo este valle y jamás me cansaría! – dije dando vueltas a mi alrededor. - Sabía que te gustaría – dijo alzando una ceja. Ella empezó a caminar hacia donde estaban las demás personas, yo la seguí mientras seguía jugando con las flores que tocaban mis manos. Llegamos a donde estaban las otras personas y todos sonrieron al ver a Imogen, pero en cuanto me vieron a mí se sorprendieron. -Señoritas – dijo Imogen acercándose al grupo de mujeres, eran un poco más jóvenes que Imogen y todas tenían vestidos de diferentes colores, pero utilizaban la misma capa verde oscuro. - Maestra Imogen – dijeron todas e hicieron una pequeña reverencia. - Este día tomaran su lección en este valle – dijo Imogen, todas asintieron. Aunque disimularan podía notar que todas me miraban con una gran curiosidad, Imogen sonrió de lado – Ella es Aubrey Daylen está a cargo de mí y no deben preocuparse en pensar que es una nueva aprendiz – dijo Imogen haciendo que ellas se sonrojaran de la vergüenza – Aubrey estaré con las señoritas en la cabaña dándoles algunas lecciones de curación mientras tanto tu puedes jugar aquí, pero no te alejes demasiado – dijo haciendo que yo asintiera emocionada. - Adiós Aubrey – dijeron las señoritas antes de irse con Imogen. Empecé a correr por todo el campo mientras la punta de mis dedos chocaba con cada una de las flores del valle, me detuve al ver una mariposa de color morado en la punta de una flor, cuidadosamente me acerqué y puse mi mano cerca de sus patas, la mariposa camino hacia mi mano hasta que estuvo sobre ella. -Hola hermosa – dije admirando los pequeños detalles de otros colores en sus alas. La mariposa voló de mis manos y se empezó a alejar hacia un arroyo, empecé a correr detrás de ella hasta que llegue al arroyo, salte sobre unas piedras que sobresalían para que no me mojara, vi que la mariposa se puso sobre una roca y me empecé a acercar lentamente. Me acurruque y empecé a admirar la mariposa, movía sus alas lentamente como si estuviera disfrutando del sol, a lo lejos vi la silueta de alguien, entonces me levante para ver mejor. Era un niño más alto que yo de cabello n***o y piel pálida, caminaba hacia mi dirección, pero estaba distraído caminando a la orilla del arroyo y viendo el suelo. Él siguió caminando distraído hasta que estuvo a uno metros de mí y se dio cuenta de mi presencia. -¡Hola! – dije sacudiendo mi mano para saludarlo. El me miro sorprendido por unos segundos, aclaro su garganta y respondió. -Hola – dijo todavía sin moverse. Empecé a caminar hacia él y cuando estuvimos cerca él empezó a retroceder un poco asustado. -Soy Aubrey, ¿Cómo te llamas tu? – dije sonriéndole. Me miró confundido por unos segundos, pero luego respondió. -Soy Zayden – dijo serio. - ¿Zayden? – dije arrugando mi nariz – Es un nombre muy feo – dije haciendo que él abriera sus ojos muy sorprendidos. - ¿Cómo te atreves a decir eso? – dijo sorprendido. - Creo que deberías de llamarte… - empecé a pensar un nombre, miré detenidamente su rostro tenia unos ojos grandes color avellana, labios color rosa pálido y unas cejas gruesas – No se me ocurre nada – dije después dándome por vencida, él estaba a punto de decir algo, pero lo interrumpí – Tengo 7 años ¿Y tú? – dije sonriendo y apoyando mi cabeza en el hombro. - Tengo 11 años – dijo dando un profundo suspiro. - Eres mayor que yo… ¿Quieres ser mi hermano? – dije emocionada. - No – dijo frunciendo el ceño. - ¿Por qué? – dije cruzándome de brazos. - Ni siquiera te conozco – dijo rodando sus ojos. - ¿Mi amigo? – dije emocionada. - No – dijo dando otro gran suspiro. - Entonces ¿Quieres ser mi novio? – dije haciendo que me mirara muy sorprendido. - ¡Por supuesto que no! – dijo mientras empezaba a caminar para alejarse de mí. - ¿Por qué? – dije mientras empezaba a seguirlo. - ¿Sabes que son novios? – dijo deteniéndose y cruzándose de brazos. - No sé, pero se escucha divertido – dije encogiéndome de hombros y sonriendo. - No le deberías de decir eso a cualquier extraño que conoces – dijo mientras seguía caminando. - ¿Qué tiene de malo? – dije parándome frente a él. - Novios son dos personas que se aman y quieren estar juntos por siempre – dijo alzando una ceja. - Yo quiero estar contigo – dije sonriéndole. - Yo no – dije antes de seguir caminando. - Debes de elegir una opción o no te dejare ir – dije poniéndome frente a él. - Tengo una idea – dijo sonriendo – Mañana ambos vendremos aquí y haremos un pacto de amistad ¿Qué dices? - ¿Enserio? – él asintió- Serás mi primer amigo – dije emocionada - ¡Te prometo que estaré aquí mañana!
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