Capítulo 4: “Yo soy tu Willow”

1811 Words
-Hoy conocí a un niño, mañana seremos mejores amigos – le dije a Imogen mientras caminábamos hacia su casa, ella me miro alzando una ceja. - ¿Ah sí? ¿Quién es tu nuevo amigo? – dijo interesada. - Todavía no somos amigos, mañana lo seremos – dije dando vueltas para jugar con el viento. Entramos a la cabaña, Imogen me mostro mi cama que estaba al lado de la de ella, me dio un nuevo vestido para dormir y me hizo una trenza en mi largo cabello, minutos después ambas fuimos a la cama para dormir. Empecé a soñar con el hermoso valle en el que había estado, soñé con la hermosa mariposa morada que recorría el valle, cuando la mariposa se paró en mis manos el color de sus alas cambio y se tornó a un color celeste brillante era un color casi hipnotizante, a lo lejos del valle atravesando el arroyo vi a Zayden quien tenía un arco en sus manos, empecé a correr hacia él y cuando estuve a su lado me sonrió, él se agacho para recoger algo y cuando abrió sus manos era la mariposa que yo estaba siguiendo, me miro y me sonrió, es la primera vez que lo veo sonreír. Tomó una de mis manos y puso la mariposa sobre mis manos. De repente la sonrisa de Zayden se borró y me empezó a ver preocupado. -¡Corre! – dijo tomando mi mano mientras me empezaba a jalar. De repente todas las flores del valle empezaron a secarse hasta convertirse en ramas secas y negras, mientras corríamos mire hacia atrás y vi unas enormes bestias negras con enormes dientes que parecían unos lobos gigantes correr detrás de nosotros, había unos caballeros encima de caballos que no tenían carne eran solamente esqueleto y de sus ojos salía un aura negra. Mientras corríamos unas enormes espinas empezaron a salir de la tierra creando una gran muralla impidiéndonos el paso a Zayden y a mí. Cuando estuvimos rodeados se bajó un caballero y se quitó el casco de su armadura, extendió sus manos y empezó a crear un aura negra y luego lanzo su poder hacia nosotros. -¡Despierta Aubrey! – en ese momento abrí mis ojos. Miré mi alrededor asustada y con la respiración entrecortada, me di cuenta que estaba rodeada por una luz azul brillante y en frente de mi estaba el espíritu que había visto antes de entrar al reino Waylock, su piel tenía un resplandor blanco y sus ojos eran un azul intenso, se acercó a mí y puso su mano encima de la mía, poco a poco su rostro empezó a cambiar hasta convertirse en mi rostro. - ¿Quién eres tú? – dije sorprendida al ver que era idénticamente a mí. - Soy tu Willow – dijo sonriendo un poco. - ¿Willow? – dije confundida. - Como puedes ver, solamente soy un espíritu – dijo tratando de tocar mi mejilla, pero su mano atravesaba mi piel – Estoy contigo en todo momento y mi objetivo es cuidarte ante cualquier peligro. - ¿Tu mataste a la bestia en el reino Waylock? – dije sorprendida. - Si te refieres a cuando chocó con la barrera que hice a tu alrededor para cuidarte y que luego salió volando hacia una de las paredes, entonces si lo hice yo – dijo sonriendo. - ¿Entonces siempre estarás conmigo? – dije. - Sí, a menos que me destruyan antes o tu seas asesinada antes – dijo mi Willow encogiéndose de hombros, yo la mire sorprendida - ¡Lo siento! Todavía no me acostumbro a que seas una niña de nuevo. - ¿Entonces es cierto lo de mi maldición? – dije un poco triste. Mi Willow me miro dudosa por unos segundos, pero luego habló. - Sí, vivirás siempre hasta los 25 años y luego renacerás a los 7 años de nuevo – dijo seria. - ¿Crees que exista la posibilidad de terminar con esta maldición? – dije. - No lo sé – dijo. - Si has estado conmigo durante todos estos años significa que me has visto morir y sabes quien es el hechicero que me hizo esto, podríamos buscarlo para que yo pueda vivir por más tiempo – dije emocionada, pero ella negó con la cabeza. - No se quien es ese hechicero porque jamás lo conocí, después de tu maldición aparecí yo y fue cuando tu volviste a renacer. Escuchar eso me hizo sentir un poco triste. -¿Entonces eres una especie de alma inmortal? – pregunté. - No, también puedo morir y sería todo un honor morir cumpliendo mi misión como Willow, cuidándote – dijo Willow. - ¿Tienes otro nombre aparte de Willow? – pregunte interesada. - No y tampoco quiero que me des otro nombre – dijo cruzándose de brazos. - ¿Y las demás personas pueden verte o solamente yo? – susurre viendo a Imogen quien todavía seguía durmiendo. - No te preocupes no puede escucharnos en nuestra aura – dijo refiriéndose a la burbuja celeste que nos rodea – Sí, las demás personas pueden verme al igual que tu puedes ver los otros Willow de otras personas, sin embargo, también puedo aparecer para que solo tu me veas que creo que sería solo mejor por el momento, no creo que sea buena idea que las otras personas sepan que tienes un Willow, hay muchas personas que se dedican a hacer conjuros para robar los espíritus Willow y si sucede eso no podre cuidarte más – dijo. - ¡No quiero perderte! – dije asustada. - Yo no dejare que nos separen – dijo sonriendo dulcemente. - ¿Puedo presentarte ante mi nuevo amigo? – dije emocionada pensando en Zayden. - ¿Te refieres a Zayden? – dijo alzando una ceja y yo asentí – Preferiría que no le dijeras a alguien de esto, todavía eres muy pequeña como para poder defenderte sola por si me pierdes. - Él no es una mala persona. - ¿Cómo estas tan segura? - Lo puedo ver en sus ojos – dije pensativa. - Aubrey no deberías de confiar en las personas tan fácilmente, no todas son buenas – dijo seria – Por cierto, deberías de volver a dormir, solamente te desperté porque estabas teniendo una pesadilla – dijo antes de que el aura empezara a desvanecerse. - Espera, ¿Cómo puedo llamarte si te necesito? – pregunte. - No tienes que hacerlo, se cuando me necesitas – dijo antes de desaparecer. Miré a mi alrededor buscando a Willow en alguna parte de la habitación, pero ya no estaba, volví a acostarme y cerré los ojos. Al menos no estoy sola en este mundo. -Aubrey despierta tienes que comer – dijo Imogen moviéndome cuidadosamente. Abrí mis ojos y me di cuenta de que ya era de día, Imogen se fue al comedor y yo me estiré antes de levantarme. Al llegar al comedor me di cuenta de que Imogen había preparado arroz con verduras, me senté frente a ella y ambas empezamos a comer en silencio. Ella se veía muy tranquila, llevaba el pelo recogido en una cola alta y sus ojos verdes como siempre tan deslumbrantes. -¿Quieres ir conmigo de nuevo al valle de flores? – preguntó Imogen, rápidamente me aclare la garganta para hablar. - ¡Sí! – dije emocionada. Después de comer Imogen me ayudo a darme un baño, me vistió con un vestido beige, me peino haciéndome una trenza y le pedí si podía poner unas flores en mi cabello, así que puso unas flores rosas en mi cabello. Imogen me dio una capa y luego atravesamos una vez más el portal hacia el valle de flores. Imogen se fue con las señoritas aprendices para darle sus lecciones y yo empecé a caminar en el gran valle de flores. Todavía era muy temprano para que Zayden estuviera aquí, así que empecé a recoger algunas flores, haría dos coronas de flores para que ambos las utilicemos cuando seamos amigos. Recogí una soga que estaba atada a un árbol y la empecé a deshilar para que fuera más delgada, empecé a enredar las flores en el circulo de la soga hasta que quedo completamente lleno de flores hice lo mismo con la otra soga. El tiempo pasó, Imogen me dio algunas frutas para que yo comiera mientras ella seguía con sus lecciones. Mire de nuevo la posición del sol y era la misma que la de ayer, significa que Zayden no tardaría en venir aquí conmigo. Los rayos del sol empezaron poco a poco descender convirtiéndose en un hermoso atardecer. Me quite la corona de flores y suspire. -¿A quién esperas? – dijo Willow apareciendo a mi lado. - ¿No dijiste que no querías que te vieran? – dije entrecerrando los ojos. - Llevas horas sola sentada en esta roca, hasta yo empecé a sentir un poco de pena por ti – dijo riendo, haciendo que yo frunciera el ceño – Creo que ya no vendrá tu amigo – dijo mirando a nuestro alrededor. - Tal vez tuvo algún problema y no pudo venir, creo que vendrá mañana – dije feliz. - ¿Qué es eso? – dijo mirando mi mano. - Es una corona de flores – dije un poco triste – Esta se la daría a Zayden. - ¿Puedo tener una también? – dijo Willow sonriendo. - Solo hice dos, tendría que hacer otra – dije. Willow se empezó a acercar a mi y toco la corona de flores que yo sostenía en mi mano, cuando alejo su mano se creó una corona de flores intangible, la miro y sonrió. -Me gusta – dijo antes de ponerse la corona de flores. - ¿Cómo lo hiciste? – dije sorprendida. - Solo lo toque – dijo encogiéndose de hombros. - ¡Eso es grandioso! – dije emocionada. - Eso no es lo mejor, mira esto – dijo cerrando su mano en un puño y cuando lo abrió creo una mariposa azul que empezó a volar hasta pararse en mi mano.  - Es hermosa – dije admirando la mariposa. Willow y yo empezamos a jugar a correr lo más rápido que pudiéramos, a pesar de que ella fácilmente se podría teletransportar hacia la meta, corría a mi lado para no hacer trampa. Después regresamos a casa Imogen y yo, ella hizo la cena y después de eso me fui y dormir, pero esta vez no tuve ninguna pesadilla. Al día siguiente regresamos al valle de flores por las lecciones que daba Imogen y yo me quedé en la misma piedra de ayer esperando a Zayden con la diferencia que ahora Willow estaba junto a mí sentada, pero Zayden jamás llegó, lo esperé por una semana en el mismo lugar en el que nos conocimos, pero jamás llego.    
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