Después de que el príncipe Desmond diera la orden de que su hermano recibiera clases con la hechicera real cambio su destino, ahora se dirige hacia el reino Blanklen. Desmond quien siempre había sido cruel con todos su hermano no era ninguna excepción, envió a su hermano con la hechicera para que su padre el rey ya no tuviera ninguna otra excusa para no seguir con los planes de la sucesión de heredero.
- ¿Lo logro príncipe? – dijo Rashad subiéndose al carruaje del príncipe.
- Si, mi hermano ya no será un obstáculo y mi padre tendrá que centrarse totalmente en dejar el poder del reino en mis manos – dijo Desmond.
- ¿Hará la alianza con el reino Blanklen? – pregunto Rashad.
- Por supuesto, una vez que yo haya ascendido al trono me desharé de mi padre y la alianza con el reino Blanklen empezará, hemos empezado conquistar el reino de hielo para obtener todas sus armas que son las más poderosas – dijo Desmond.
- Es un príncipe muy sabio, permítame decirle que es más listo que su padre – dijo Rashad.
- Mi padre es un rey muy débil, no quiere empezar la invasión hacia los reinos más débiles para que consigamos el poder total de todos los reinos – dijo Desmond.
- ¿Qué hará con su hermano menor? – pregunto Rashad.
- No lo sé, es muy pequeño así que no creo que sea una gran amenaza – dijo Desmond.
Aubrey POV.
Me desperté mas temprano de lo normal, me bañé y me cambié, quería salir a cortar algunas flores al valle antes de que Zayden llegara a la casa para que así no tuviera que hablarle.
-¿Imogen puedo ir al valle de flores? – pregunte cuando ya estaba vestida.
- ¿Tan temprano? – pregunto confundida.
- Si – dije sonriéndole inocente.
- Ni siquiera has desayunado, espera a que venga el príncipe para que comas un poco y luego puedes irte – dijo Imogen.
Volví a poner mi cesta en la mesa de mala gana y me fui a mi habitación para seguir leyendo los libros de hechicería de Imogen.
Un poco después llego Zayden y tuve que salir para saludarlo, nos sentamos todos juntos para desayunar, mientras que Imogen hablaba con Zayden yo trataba de comer lo más rápido posible para poder ir al valle de flores.
-Listo ya comí – dije levantándome - ¿Puedo irme ahora? – pregunte.
- Claro – dijo Imogen sonriéndome.
Corrí de nuevo a mi habitación para traer mi cesta y estaba a punto de salir de casa cuando escuché hablar a Imogen.
-Hoy te enseñare como crear un aura protectora – dijo Imogen haciendo que yo me detuviera de golpe.
Ni siquiera a mí me había enseñado a hacer eso y a Zayden estaba a punto de enseñarle eso.
- ¿Quieres acompañarnos Aubrey? – me pregunto Imogen mientras yo cerraba los ojos con fuerza tratando de resistir la tentación de decir que si, al final me rendí.
- Si – dije emocionada.
Después de que ellos dos terminaran de comer, Imogen consiguió dos grillos y los puso en la mesa, Zayden y yo la miramos confundidos y ella solo se río.
-Empezaremos protegiendo algo muy pequeño como estos dos pequeños grillos, quiero que ambos cierren sus ojos – dijo haciendo que Zayden y yo cerráramos nuestros ojos – Imagínense que están en un lugar muy pacifico, imaginen que es el lugar más seguro de todo el mundo.
Hice todo lo que Imogen nos había dicho, me imagine el valle de flores y me imagine a mi misma corriendo por el valle persiguiendo la mariposa, aunque luche mucho no pude evitar imaginar a Zayden en mi mente.
-¡Muy bien Zayden! – dijo Imogen.
Abrí mis ojos y vi que el grillo de él ya tenía un aura alrededor protegiéndolo, era un aura roja. Él me miro y yo volví a cerrar los ojos para intentar hacer mi aura, pero no lo logre.
Imogen nos enseñó otros hechizos y otras formas de crear auras, Zayden siempre lograba hacer todos los hechizos mientras que yo no pude hacer ninguno, cuando se fue él me encerré en mi habitación y seguí practicando, pero ni siquiera mis manos se iluminaban un poco como lo hacían las manos de Zayden.
- ¿Qué haces? – pregunto Willow.
- Necesito lograr hacer eso – dije mientras me concentraba en una pequeña hormiga que había agarrado del suelo – ¿Por qué siempre logra hacer todo tan bien? – dije cruzándome de brazos frustrada.
- Es porque él tiene poderes – dijo Willow.
- ¿Cómo sabes? – dije sorprendida.
- Es el hijo del rey, toda la familia Waylock tienen un poder de fuego – dijo Willow – Si el mismo rey quisiera podría incendiar todo este bosque en el que vivimos ahora.
- Eso es injusto, él tiene poderes y será más fácil para él – dije enfadada.
Segui practicando casi toda la noche hasta que me quede completamente dormida, al día siguiente volví a repetir mi jornada de levantarme temprano para estar lista cuando Zayden llegara de nuevo.
Imogen nos siguió enseñando otros hechizos los cuales siempre lograba hacer Zayden y yo ni siquiera era capaz de crear mi propia aura con mis manos. De repente en medio de nuestra lección llegaron unos caballeros del reino Sallow diciendo que la reina solicitaba su atención inmediata, todavía era muy temprano para que Zayden se fuera a su casa así que me dijo Imogen que lo llevara a conocer los alrededores.
-¿A dónde iremos? – pregunto Zayden.
Tomé una capa y salí de la casa, Zayden me empezó a seguir.
-No hay nada especial en este bosque así que solamente iremos a una cascada que está cerca de aquí – dije antes de ponerme el gorro de mi capa.
- ¡Espérame! – dijo Zayden detrás de mi tratando de seguirme el paso.
- Apresúrate – dije mientras seguía caminando.
Cuando llegamos a la cascada me senté sobre una piedra mientras admiraba la cascada, Zayden se acerco a la orilla del agua y tomó una piedra y la tiro haciendo que la piedra golpeara uniforme el agua hasta hundirse.
-¿Qué hay de ese lado? – dijo señalando la orilla de una pared de roca que se dirigía hacia la cascada.
- Una cascada – dije obvia.
Zayden empezó a caminar hacia esa dirección y yo me levante.
-No creo que sea buena idea – le dije.
- Solo quiero ver – dijo caminando por la estrecha orilla, nunca me había dado cuenta de que ese camino podía llevarte hacia la parte de atrás de la cascada - ¡Hay una cueva! – grito Zayden, en ese momento empecé a caminar hacia donde él.
- Es muy peligroso – dije al ver que el suelo estaba mojado y me podría resbalar.
- Te ayudo – dijo regresando cuidadosamente hacia mí, tomo mi mano y me sonrió, ambos empezamos a caminar cuidadosamente hasta que al fin llegamos a la parte de atrás de la cascada.
- Genial – dije viendo el reflejo de la luz a través de la cascada - ¿Qué habrá más adelante? – dije adentrándome a la cueva, cada vez la cueva se volvía más oscura, me detuve cuando ya casi era imposible ver. En ese momento algo empezó a iluminar la cueva, miré a Zayden quien había hecho una bola de fuego en su mano como si fuera una antorcha.
- Creo que no deberías de adelantarte demasiado – dijo caminando a mi lado, ambos seguimos caminando hasta que vimos una luz tenue celeste, seguimos la luz hasta que logramos salir de la cueva.
Al salir nos encontramos con una pequeño estanque de agua que brillaba de color celeste, había un gran árbol en el que había algunas criaturas mágicas como pequeñas hadas que iluminaban el árbol, todas se movían se un lugar a otro y parecían unas luciérnagas.
-Esto es muy hermoso – dije sorprendida al ver todo el lugar.
-Jamás había visto una hada – dijo Zayden igual de sorprendido que yo.
- No puede ser, mira esto – le dije a Zayden mientras me arrodillaba en la orilla del agua para ver el agua.
Zayden se arrodillo junto a mi y ambos empezamos a ver el agua.
- ¿Qué se supone que tengo que ver? – dijo confundido viendo el agua.
- ¿No le ves? Allí esta – dije señalando la silueta blanca de un caballo que corría dentro del agua.
- Es un caballo – dijo sorprendido.
Ambos seguimos viendo el agua cuando poco a poco el caballo se empezó a acercar rápidamente hacia la superficie, cuando salió nos dimos cuenta de que eran unas hadas que estaban reunidas haciendo la silueta del caballo.
Zayden y yo veíamos muy emocionados a las hadas, mire de nuevo el agua para tratar de buscar otras hadas dentro del agua.
- ¿Ves otras? – me pregunto Zayden mientras trataba de buscar otras hadas en el fondo del agua.
- No.
Poco a poco el movimiento del agua se fue haciendo más tenue hasta que el reflejo de Zayden y yo eran claros en el agua, Zayden sonrió mientras veíamos nuestros reflejos y yo hice lo mismo.
- Perdón por no haber regresado a el valle – dijo Zayden viéndome a través del reflejo del agua - ¿Podemos olvidar eso e iniciar de nuevo?
En ese momento sonreí y recosté mi cabeza sobre su hombro.
-Amigos – dije sonriéndole por el reflejo.
- Este será como nuestro lugar secreto.