Me quedo estática sin poder creerlo. Danilo, mi Danilo está ahí, vestido con ropa de campesino, y un sombrero extraño pero está ahí, frente a mí. Veo como todos se levantan de sus asientos, y se quedan con la boca abierta al verlo. —!Danilo! — él se acerca a mí, y me toma entre sus brazos. Yo me encorvo y comienzo a llorar, lloro de dolor, de alegría por verlo; son tantos sentimientos que tengo en mi pecho que no logro describirlos en este momento. —Estoy aquí contigo — dice en mi oído. Mi corazón palpita fuerte, mis manos tiemblan de la impresión —Gracias dios mío, gracias — es lo que logró decir, al tomar sus cabellos entre mis manos; Porque no puedo hacer nada más que agradecerle a Dios por el milagro que acaba de suceder en mi vida, porque a pesar de tanta mierda, él no se ha olvi

