10 de abril de 1920 -¿Has escuchado lo que ha pasado con ese importante empresario? El cuerpo de Daisy se tensó. Sus ojos se cruzaron con los de Janet, quien arqueó una ceja mientras la observaba; ella se mordió el interior de la mejilla en respuesta. -¡Ha sido espantoso! -exclamó otra mujer que se encontraba en una mesa cercana-. Aunque, era de esperar puesto que se trata de un hombre espantoso. Una vez, tuve la oportunidad de conocerlo y al final del día solo quería que se callara -eso último lo susurró, pero no lo suficientemente bajo puesto que ella lo había escuchado perfectamente. -Es simplemente indignante. ¿Cómo ha podido atreverse a hacer algo así? ¡Y creía que no lo descubrirían! Algunos hombres son simplemente irremediablemente tontos. Daisy cerró los ojos, tratando de i

