CAPÍTULO 7

1149 Words
CAPÍTULO 7 En la tarde mi madre y yo nos dirigimos a la plaza para comprar sus rollos y otras cosas que necesita para sacar las imágenes, me lleva por los lugares donde antes veníamos con mi padre. Recuerdo como él solía pedir siempre el mismo sabor de helado que yo y nos poníamos a conversar sobre la escuela de cómo me había ido, de mis clases de equitación, ya que era algo que yo y mi padre compartíamos, los caballos a él le encantaban ¡era tan bueno montando! – pienso. Luego de un rato de estar caminando y saludando a las personas nos sentamos en las mesas libres que hay y pedimos unos helados para comer, mi madre pide uno de sabor de limón y yo de chocolate con menta. – ¿Te acuerdas de que veníamos todos los domingos? – mi madre asiente con la cabeza mientras yo meto otra cucharada en el helado – ¿Y que mi padre me compraba comida para dárselas a las palomas? – ¡Claro que me acuerdo! – me mira – jamás olvidaré las cosas que viví con tu papá – A veces pienso que ya lo olvidaste – digo algo resignada – Eso nunca, Alfonso fue muy importante – No puedo entender porque se tuvo que morir – Sí, pero debemos aprender a seguir... – le interrumpo antes de que siga hablando – ¿Así como lo hiciste tú con Cristofer? ¿Tan pronto? – cuestiono *** Al llegar la noche salgo de la habitación para encaminarme hacia la sala donde ya se encuentran sentados Manuel y sus padres, Constanza y Gerónimo Ventura, junto con mi madre y Cristofer, me acerco a saludar a los invitados con unas buenas noches como saludo. – Bienvenida, ¡Ya era hora que volvieras! – me da la mano el padre de Manuel en forma de saludo, lo cual su esposa le da un pequeño empujón para luego de forma cariñosa acercarse y darme un abrazo. – No le hagas caso – me dice la señora Constanza – Pasemos a la mesa ya nos servirán la cena – dice mi madre – ¡Lupe! – nana se acerca a paso rápido – cenaremos en el comedor prepara todo – De inmediato señora – contesta – ¿Y cuéntanos cómo es la ciudad? – pregunta la señora Constanza – he ido pocas veces en estos últimos años, pero supongo que ha cambiado – suspira – Si la ciudad es sí es grande, hay centros, cines en la que ahora todo está más modernizado, espero que pueda volver – veo como Sofi y Lupe ponen la mesa, mientras mi madre se acerca para ayudar. Terminando de acomodar la mesa mi madre nos pide que nos acomodemos para empezar a cenar, tomo asiento con ayuda de Manuel quien me arrima la silla y le agradezco. Luego ayuda a su madre mientras que Cristofer hace lo mismo con mi madre. – ¿Y Fernando no vendrá? – cuestiona mi madre – Tengo entendido que ya está en el pueblo desde hace un tiempo. Palidezco al escuchar ese nombre, recuerdo que cuando era chica jugaba mucho con los dos hermanos Ventura y con Sofi, pero de un día a otro el mayor de ellos ya no se me acercaba y no venía para ponernos a jugar simplemente desapareció, aunque nuestras familias eran amigas, mejor dicho, nuestras madres, con el único que tuve acercamiento fue con Manuel, él no se alejó estuvo para mí durante el luto de mi padre. – Debería llegar ahora – dice Constanza mirando el reloj en su muñeca – tal vez tuvo algún percance. – Esta bien mandaré a que pongan otro sitio – se levanta y va a la cocina a hablar con Lupe – ¿Cuándo planeas volver a la ciudad Acalia? – pregunta Gregorio con cierto en un tono de voz un poco grueso – ¿Me está echando tan rápido, señor? – No no, ¿Cómo crees Acalia? esta es tú hacienda – responde rápidamente – Lo digo porque mi esposa quiere ir a la ciudad y ya sabes puede ser peligroso ¿No es cierto mi amor? – agarra la mano de su esposa mientras le pregunta. – Si creo que volveré – hace una pausa – cuando mi hijo se casé... para ayudar a la novia a encontrar el vestido perfecto – Oh ¿acaso su otro hijo ya tiene prometida? – cuestiono con cautela para no parecer interesada. – No no, él sigue queriendo ser un alma libre "sin ataduras" – hace un gesto con las manos en forma de comillas – ¡Miren a quien me encontré viniendo para aquí! – habla mi madre entusiasmada Giro la cabeza y no puedo creer lo que ven mis ojos es el mismo chico con el que me encontré saliendo del cementerio, me dijo que se llamaba Fernando, pero no ate los cabos en ese momento pensé que él estaba en el extranjero ¿Cómo no me di cuenta? – Disculpe la tardanza – habla de la misma manera que cuando nos encontramos con un tono de voz algo grueso sin sonar brusco Toda la cena transcurrió en pura platicadera entre Constanza y mi madre, Cristofer y Gerónimo sobre la exportadora trataba de escuchar lo más posible, pero cuando trataba de dar una opinión Gerónimo me hacía como si no entendiera y Manuel trataba de que su padre no armara una escena. Pude haber pasado años fuera y lejos de esta hacienda, pero no por eso no es que no sepa nada sobre las cuentas de esta hacienda. Él único que al parecer no encajaba al igual que yo era Fernando había miradas esquivas entre nosotros creo que ahora sí quería hablarme, el impedimento para hacerlo eran las demás personas a nuestro alrededor. Estoy a punto de levantarme cuando oigo a mi madre preguntar. – ¿Acalia? ¿A dónde vas? – Disculpen voy al tocador – contesto Salgo del lugar muy deprisa no aguantaba estar metida ahí así que me dirijo a mi cuarto, al abrir la puerta veo que sobre la cama hay un sobre igual al de antes que estaba en el cementerio. Así que me apresuro a cerrar la puerta con seguro para acercarme y abrir el sobre. "Mira lo que encontré, creo que soy el único que busca respuestas"  Después de leer el mensaje, saco los papeles que hay y ¿Son todo lo que se exportó en el último año? las cifras muestran una cantidad, pero no concuerdan con lo que se produce normalmente en la hacienda. Quiere decir que exportan más de lo que se produce, ¿De dónde sale esta carga tan grande? – ¿Qué has hecho Cristofer? – susurro ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ Quisiera saber sus opiniones, los estaré leyendo!!!
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