CAPÍTULO 6

1412 Words
CAPÍTULO 6 En la mañana Sofi, Manuel y yo nos vamos al arroyo como lo habíamos acordado ayer para recordar como de pequeños nos divertíamos en este lugar que era especial para los cuatro. Mientras me termino de poner la ropa para nadar siento la mirada de alguien sobre mí, así que busco alrededor y no veo a nadie, luego de unos minutos aparece Cristofer quién me mira de forma rara. – ¿Qué tanto me ves? – pregunto enojada levantado la voz por aparecerse así de la nada – Te estaba buscando me dijeron que estabas aquí con unos amigos – responde mientras se desmonta de su caballo – ¿Para qué? No creo que necesites nada de mí... Oh ¿ya te fue con el chisme de que me traje a Sofi? – Ah pues sí por eso estoy aquí – ¿Y me vas a decir que no puedo tomar decisiones sobre MÍ hacienda? – No no no, Acalia – niega con la cabeza mientras trata de acercarse – al contrario, cometió un error – Si así es – Más bien fue mi culpa, ya que no les había dicho que ya habías llegado... pero no te preocupes ya le avise a todo el mundo que estás aquí y quién eres para que te traten como te mereces – Hum ya veo ¿Quieres decir que tú que eres el mandamás, le dijiste que me traten como si fuera la dueña de la hacienda? – digo haciendo énfasis como si fuera. – ¿Por qué te empeñas en pensar lo peor de mí? – dice acercándose – es más sabiendo que Sofi es tu amiga en la Asociación de Exportación, Gerónimo necesita una asistente – hace una pausa – yo sé que ella es muy trabajadora y pensé que te gustaría que ese puesto se lo de a tu amiga – Sofi si es muy trabajadora y quiere superarse, pero no me vengas a hacer a mi ningún favor – le respondo – si te interesa ayudarla háblalo directamente con ella. – Bueno si no te interesa puedo buscar a alguien más – refuta – Ah ay... – Guaooogg.. – Nooo ya baj... – interrumpe acercándose Manuel con Sofi en brazos y cuando se da cuenta, ella que Cristofer está aquí hace que Manuel le baje más rápido – Patrón ah ¿se le ofrece algo? – le habla de forma temerosa Sofi – si estoy aquí es porque ehh... – Si si lo sé, lo sé es porque Acalia lo decidió – le contesta a Sofi – Los dejo para que se sigan divirtiendo – se da la vuelta y sube a su caballo para marcharse del lugar – ¿Pasa algo? – cuestiona Manuel – Lo que pasa es ¡que no soporto a Cristofer! – le contesto enojada Nos volvemos a sentar donde las mantas que colocamos en el suelo para el picnic, hay platos con varios tipos de picadillo para degustar. – No te compliques la vida pensando en tu padrastro si ya estás en la hacienda relájate y diviértete – me anima Manuel cogiéndome los hombros para empezar a sacudirlos haciendo que le dedique una sonrisa – para eso vinimos aquí – habla moviendo los brazos – y antes de que llegara Cristofer iba a aventar a alguien al agua – se para para perseguir de nuevo a Sofi – Manuel ¡no!, ¡no! – grita Sofi mientras yo me río y Manuel la carga para aventarla – NO NO AHHH – y lo consigue porque ya se encuentra en el agua Sofi – Ahora te toca a ti – me señala y se acerca como si fuera un depredador en busca de su presa – ¿Qué?, no no yo me hecho sola – No así pierde toda la gracia – me comienza a cargar para aventarme al agua *** Cuando volvemos a la casa, Manuel se despide de Sofi y luego me dice algo sobre una cena de sus padres, y que mi madre está organizando para esta noche. Sofi se adentra a la casa y me quedo un rato afuera donde hay un jardín hermoso justo cuando estoy a punto de entrar a la casa cuando alguien me toma del brazo muy fuerte. – ¡Hola! – hago una mueca de dolor – lo siento – se disculpa soltando mi brazo de poco a poco – Está bien, ¿Te decidiste venir? – le pregunto – ¿Era verdad lo que me dijiste que me ayudarías? – dice nerviosamente tocándose las manos – ¡Claro! por eso te di mi dirección y ropa para que te cambiaras – le señaló – ¿Cómo te puedo ayudar? – ¿Seguirías dispuesta a hacerlo sabiendo que soy una prostituta? – interroga – Eso no cambia nada todos merecemos una segunda oportunidad – digo calmadamente mientras le toco las manos para que se tranquilicen – Es lo que quiero para poder comenzar de nuevo – dice casi al borde del llanto – pero cada vez que intento algo sale lo opuesto y me va peor – niega – Ven... No pensé que vendría la chica que me encontré en el autobús cuando vine a la hacienda, Irene, estaba tan mal se veía nerviosa conversamos un rato me contó que huía de un señor que la vendía a otros hombres y que lo hacía para que su hermano reciba su medicación. Pero que antes de huir fueron encontrados y su hermano murió. Le dije que podría ayudarla a esconderse y le di un conjunto de ropa para que se cambiara, ya que no traía un cambio. Ahora vamos en camino a una de las casitas que son para los empleados para que se instale, mientras veo como decirle a mi madre que hay una nueva chica en la hacienda, le digo que se puede dar una ducha y que descanse para conversar en la tarde más tranquila. Al llegar la tarde en mi cuarto me encuentro con Irene conversamos más acerca de lo que le pasó y me dice si puede trabajar. – Sé leer, escribir, contar... sí me das trabajo verás que no... – Nonono – niego – tranquila creo que después de todos los días que has pasado tienes que descansar un poco – Mira aquí tengo un poco más de ropa – le informo – cuando vayamos al pueblo conseguirás algo que sea de tu estilo – le señalo la ropa, cuando escuchamos que alguien toca la puerta. – Escóndete – le susurro para señalarle que vaya a la división del cuarto donde no la puedan ver por el momento – Sí – me dice mientras me dirijo a la puerta para abrirla, espero un momento y la abro dejando entrar a mi madre. – ¿Cómo te fue en el arroyo? – me pregunta cuando se sienta en la cama – ¡¿No te lo contó Cristofer?! – le refuto haciéndole otra pregunta, a lo que ella hace una mueca de asombro y duda por lo que me hace suponer que no le conto – ¿Y por qué crees que no te lo contó mamá? – No lo sé, pero dime ¿qué fue lo que pasó? – vuelve a cuestionar más interesada Le explico la razón por la que fui con Sofi al arroyo también, que yo nunca había tenido problemas antes al salir con ella y ahora que su mano derecha no lo permite, ellas no son unas simples empleadas sino parte de la familia. – ¡Ay! – se escucha un ruido y sé que es Irene – Perdón, ya ni te conté que vino una amiga – le hago una seña de que se acerque – ahh visitarme, tuvo un problema y le dije que podría quedarse unos días Irene le saluda y mi madre igual, luego me informa que vendrán los padres de Manuel a cenar hoy en la noche. Le pregunta a Irene si quiere acompañarnos en la cena, a lo cual hace una mueca como si no quisiera ir así que rápidamente le digo a mi madre que no creo que se necesario, ya que está cansada por el viaje. Mi madre parece aceptar por lo que no pone peros haciendo así que se marche de la habitación y dejándonos a solas. ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ Quisiera saber sus opiniones, los estaré leyendo!!
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