Rudy movió sus piernas mirando a la paciente de carisa. La chica de unos 17 años, vio a la doctora limpiar la herida de su brazo con agilidad mientras escuchaba los problemas de aquella mujer. Por supuesto, la doctora suspiraba de vez en cuando.
—Natalia es una tonta, para que volver con ese chico tan coqueto, spencer es mucho más guapo, más rico y también tiene un—rudy se cubrió la boca con la mano, la paciente de carisa entendió y quería seguir escuchando.
—esta enamorada, si no fuera que Daniel es tna infantil, serían la pareja perfecta.
—pero no entiendo... Sufriendo por algo así, ahora Daniel sale con esto...
Rudy bajo la mirada, estaba herida y molesta por su amiga, Natalie no salía de casa porque había descubierto a Daniel en plena infidelidad, más bien descubrió que la había engañado antes de la última vez que terminaron, ahora que llevaban apenas tres meses desde que volvieron, una modelo había dicho que estaba embarazada y la familia de Daniel lo obligaba a casarse.
Carisa la miró, le puso un parche suavemente a la herida de la chica.
—¡es muy tonta esta mujer! Risa, Daniel no se la merece, Natalie es muy buena, ella tiene la profesión, tiene el dinero, nos tiene a nosotras, no lo necesita...
—mientras él no la deje en paz, ella seguirá en eso.
"bien, bonita, esta listo, se verá feo unos meses pero mejorará y no dejara cicatriz, solo una manchita pequeña"
Carisa vio a la niña, se bajó de la camilla y la chica dijo.
—gracias doctora—bajo la cabeza y pensó un instante —no dejen que su amiga vuelva con un hombre así, aunque sea mentira lo del embarazo, si duda significa que la engañaba y existe la posibilidad.
—eres una chica lista, no te enamores.
Carisa río y la niña salió.
—no es mentira lo que dijo, no importa si es mentira lo del embarazo, el le cree porque mantuvo una relación con esa mujer y quizás cuantas más.
Rudy asintió apretando su labio con los dientes. —vamos a casa. Tenemos que animarla.
Natalia salió con rudy, paso a dejar su ficha para marcar su salida y antes de que firmará, un médico grito su nombre desde el pasillo de la entrada de urgencias.
—¡es una emergencia!
Carisa dejo su ficha y rápidamente corrió a emergencias.
—¡cari! —ella grito y miró a la enfermera. —lleva 48 hrs en turno...
—la he visto soportar tres días durmiendo siestas de 30 minutos, estará bien...
—apenas come, no entiendo soporta.
Ambas sacudieron la cabeza viendo por donde se había ido.
...
Por otro lado, carisa se preparó rápidamente para entrar en el quirofano, Patrick también llego minutos después aunque ya estaba en su apartamento cuando la llamaron.
—la niña es quien está más grave, Patrick ya esta atendiendo al niño, no tenemos su tipo de sangre y la hemorragia es grave... Además el hombre que conducía esta en estado grave y necesita atención —la paramedico hablo con urgencia.
—llama a Patrick en cuanto salga, que llame a todos los hospitales... Necesito al doctor Raúli, debe estar en imperial ahora. ¡Llama rápido!
—¡tienes que salvarlos, son de la familia tassara!
—me importa una mierda de quien son familia, son mis pacientes y todos valen lo mismo para mi doctor Fernández, si no puede ayudar, mejor no incomode...
El anciano la miró y maldijo. Esta maldita mujer había llegado y rápidamente tenía el área de neurología bajo su control, ahora también el área de cardiologia la llamaba para emergencias así cuando no conseguían cirujanos de emergencia.
—señorita, solo salvelos, no podré mirar a mi nieto mayor si algo les ocurre y no podré enfrentar a la familia de Alberto si muere.
El anciano vestía ropa tradicional, llevaba un bastón y temblaba.
Carisa agarró su mano, la apretó y le dio un besito suave en el dorso.
—déjelo en mis manos, los salvaremos a todos, nadie tendrá que disculparse esta noche.
El anciano quedó fascinado, sus ojos enrojecidos brillaron y no podía entender porque confío tanto en esa mujer. Incluso cuando dijo cosas tan duras, confío en ella.
Carisa se puso la ropa que la enfermera preparo para ella, se lavo apresuradamente antes y ahora ya estaba lista, en un segundo dio la vuelta y entro al quirofano.
A la vez que ella entró, Darío corrió por los pasillos del hospital hasta llegar a la puerta del quirofano.
—abuelo... ¿Cómo paso?
—Alberto le dijo a los guardaespaldas que alguien los seguía, ximena envío a los niños y cuando me entere de lo demás, solo habían pasado unos minutos... Creo que la familia faustino no se rendirá...
—¡quien es el médico! ¡Donde puedo saber que pasa! —grito con furia. Su familia ya había muerto de manera sospechosa, aunque aún continuaban investigando y mantenían las sospechas en secreto durante la investigación, tenían una idea de quien estaba detrás de todo esto.
—¡calmate! —el anciano golpeó su bastón contra la cerámica, rudy miraba todo el momento difícil desde la esquina, esperaría a carisa porque no la dejaría conducir tan cansada. —la doctora los salvará, ella está trabajando duro ahí dentro.
—si algo le pasa a leila, ¡la matare!
—¡callate! —el anciano presionó su pecho, su ayudante lo apoyo—lo que le pase a nuestra familia, es culpa de los faustino, no de los doctores...
Darío guardo silencio, se sentó y cubrió su cabeza.
Las horas pasaron lentamente, nunca sintió tan largas las horas aparte del día que murió su madre después de su padre, también en una situación similar. Ahora su pecho dolía.
Después de un rato, ingresaron a otra persona al segundo cuarto de cirugía, nadie salió para dar explicaciones. Lo habían mantenido pero varias veces sintieron que era muy tarde, habían tardado en estabilizarlo porque también tardaron más en sacarlo del auto donde ocurrió el accidente.
La luz del quirofano se apago, la puerta se abrió mecánicamente y una mujer salió hablando con otro médico.
Ella buscó al anciano y parecía haber sonreido con los ojos.
—todo está bien señor, no corre riesgo, ahora solo nos queda esperar que despierten.
—¿ambos?
Ella asintió, se bajó la mascarilla luego de sacar los guantes de goma y arrojarlos al lugar de residuos médicos.
Darío se levantó y parecían haberse empañado sus ojos. La vio con ilusión.
—¿tu familia?
Darío la vio, ella analizó la situación, quizás es la primera y última vez que lo vería tan vulnerable.
—esta bien, tranquilo...
Ella sintió que se le apretó el corazón, rudy la observó dar unos pasos y grito.
—¡atrapenla!
El anciano no comprendió pero al siguiente segundo vio a su nieto moverse de manera veloz para atraparla en el aire. Se fue de frente en cuanto dio algunos pasos apuntó de pasar frente a él.
Darío la abrazo con fuerza sintiendo que de nuevo su corazón se detenía. La tomo como a una princesa y se quedo en medio del pasillo, la puerta del quirofano se abrió y comenzaron a empujar las camillas. Darío vio a su hermana primero salir entubada, estaba bien.
—abuelo, tu ve, yo llevaré a la doctora para que la atiendan.
—solo llevala al auto—Darío arrugó el entrecejo y se giro con carisa en los brazos para ver a rudy.—no ha dormido en más de dos días, se desmayo de cansancio.
Patrick apareció por el pasillo, lo miró molesto sosteniendo a carisa. Darío no es un hombre de muchas palabras, miró al doctor que se dirigía hacia él y apretó a carisa más.
—señor, yo la llevaré, ya le ha pasado antes.
—¿como dejan que una chica así de frágil trabaje de esta forma? —Patrick arrugó su rostro de manera fea, pocas personas tienen las capacidades de carisa y habían hablado sobre que trabajará menos para ocasiones como esta donde se necesitan especialistas pero ella necesitaba el dinero y le gustaba trabajar.
—eso es asunto de la doctora, los pacientes y sus familiares no necesitan saber. No es una mujer frágil.
—la llevaré, tú —rudy se congeló en su lugar, la voz fría no concordaba con la mirada cálida qué le daba a carisa. —vamos.