—¿qué fue eso? —rey cerro la puerta del auto luego de ayudar a Darío a subir. Era verdad, no estaban en posición de conducir. Llamo a uno de los chóferes y solo se subieron para campear el frío, la noche era tan helada pero su jefe y amigo, parecía arder. De Furia.
—¿qué cosa?
—"prefieres a ese que a mi" Darío, no sé cómo son tus anteriores relaciones, cuando estuviste en pareja no trabajaba contigo, pero que te guste alguien no te hace su dueño automáticamente y ella no es como las chicas con las que te reunes.
—¿qué tanto la defiendes? ¿A ti también te gusta? —rey lo miró.
—no, ella tiene algo no sé que decir exactamente pero no creo que sea la clase de mujer con la que debas jugar.
—somos dos adultos y si quiero puedo, si ella acepta tambien.
—¿aceptar qué? Le dirás acaso "oye, solo quiero follar y después cada uno por su lado"
—Lo dices como si fuera malo.
—Es malo, pero peor es cuando una mujer seria como ella está involucrada.
—solo quiero saber porque no puedo sacarla de mi cabeza
—¿acaso no puedes pensar en la opción más simple? —al no obtener respuesta, se acomodo para verle —¡qué te gusta hombre!
Darío lo vio molesto, dejo salir el aire en sus pulmones, abrió la guantera buscando un encendedor y cigarrillos, no había nada. Rey sacó de su bolsillo un paquete nuevo y también el encendedor y se lo entrego.
—ja... Ja, ja, ja... No bromees, yo no me fijaría en ella, es sarcástica, aburrida, siempre está trabajando y parece enojada, no se arregla nada, ni siquiera...
Aguanto el auto y antes de prender su cigarrillo lo quebró en sus dedos.
—maldición... Solo llévame a casa.
Rey condujo directo a su casa, luego de dejarlo en ella se marchó.
¿Síndrome de abstinencia? Rey debía estar loco, él no se siente atraído de esa forma, quiere coger, coger hasta que ya no tenga nada nuevo que verle a esa mujer. Si no puede, solo debe encontrar a alguien más.
Se quito toda la ropa de camino al baño y se metió debajo del agua fría, le cuesta demasiado encontrar una mujer que llene sus expectativas tanto físicas como psicológicas y una mujer tan complicada como carisa, es intolerable.
Prefiere...
Alguien que no le discuta por todo.
Que no lo desafie.
Alguien que no lo vuelva loco con sus sarcasmos.
Carisa no. Ella es todo lo contrario.
Su sonrisa es burlezca.
Sus respuestas rápidas son irónicas.
Ella sonríe como si estuviera siempre feliz.
Trabaja tantas horas... Como él.
La ha visto más veces con jeans y playera qué con ropa sensual.
Es divertida, ocurrente, atractiva, bromea con él de igual a igual y cuando la toco en la cama se volvió un novillo dulce, suave, sexy e inocente a la vez.
Darío se tocó sobre la piel desde el vientre bajo hasta agarrar su erección, la masaje o molesto con el mismo por imaginar a la mujer retorciendo se debajo de el, húmeda y caliente, como aquella primera vez que la vio. Siempre ha tenido esa necesidad de encontrar parejas capaces de manejar su libido, aunque no le gusta la idea de tener que dormir con alguien, es casi una necesidad.
Una vez durante su terapia por específicamente este tema, su psiquiatra que ya era más su amigo, le dijo que :
"quizás es tu necesidad de compensar factores psicologicos con necesidades físicas, si encontrarás a tu complemento, sería más fácil de manejar"
Pero eso no iba a pasar, porque las personas pasan de relación en relación pero el se conoce como demasiado intenso, se volvió loco y cumplió cada deseo que una vez, la mujer que amaba le pidió. Para después ser arrojado a un lado por la persona que ella decía amar. Lo traicionaron, incluso el hijo que le habían convencido era de él, descubrió que no era.
Se desilusionó tanto de eso, no es como que se niegue a la opción del matrimonio, los hijos, pero tener un hogar rodeado de amor, no ha pasado por su mente. Más bien, es cumplir por cumplir.
Después de salir de la ducha, volvió a la búsqueda virtual de esa mujer, no quería pero cuando se dio cuenta, ya estaba viendo sus r************* . Entre todo lo que encontró, las fotografías de ella fueron las que más le llamaron la atención.
Sus vacaciones, sus mascotas, sus amigos. Alguien con una vida llena de brillo, quien diría que tenía una familia que le dio la espalda y apoyaban a la inútil.
La inútil.
Busco entre sus r************* y no la encontró, luego recordó que había guardado su número telefónico y le iba a escribir.
Él no acostumbra a contactar mujeres de esta forma pero un cogidon puede ser una buena opción, si solo esa mujer se callara un minuto. No le escribiría, si lo hace y es descubierto, cualquier oportunidad de curar esa picazón con carisa se acabó, además su hermanastra no dejaría pasar la oportunidad de gritarlo.
Apago la pantalla, solo un segundo y la encendió otra vez para volver a las r************* de la doctora.
Apretó una de las fotos y vio que estaba en Grecia. Parecía disfrutar de sus vacaciones al sol con una amiga, obvio, la mujer en las fotografías era la hija de uno de los dueños de los grandes conglomerados. La mayor parte de las fotos de carisa donde salía ella, la chica estaba a su lado y en los comentarios, ella era la primera en dejar comentarios.
Darío se siente ridículo de los pensamientos que tiene.
Apretó una fotografía antigua, abrió la barra de comentario y dejó un mensaje muy absurdo.
"Definitivamente el color celeste es demasiado hermoso, igual que aquel día."
Enviar...
El mensaje se publicó. Sonrió con malicia pensando en como sería su reacción.