Ciego

1681 Words
Narra Julissa: No puedo creer que Blake esté interesado en la ridícula de Natalia, no pensé que esa mujerzuela pudiera gustarle, pero no se me ocurre otra cosa que no sea esa, soy demasiado hermosa, tengo mucha clase, no hay otro motivo para él querer cancelar el compromiso, debe estar distraído con ella como usualmente algunos hombres hacen. He tenido que pensar rápido e inventar que estoy enferma, no sé ni que enfermedad diré cuando vuelva a preguntarme, pero no le dejaré el camino libre a ella. Mi familia es adinerada, pero la verdad ya no tanto como antes y mi madre está ansiosa porque me case para poder asegurar nuestro futuro. Si las cosas siguen como van, podríamos llegar a ser hasta clase media y no soportaríamos algo así, está todo en juego y debo ser creativa, tengo que casarme con él a como dé lugar, incluso si eso supone una alianza con Vlad para lograrlo. —Hija ¿Por qué llorabas? ¿Cómo es que ahora ya te secas las lágrimas tan rápido? —sorprendida me pregunta. —Estaba salvándonos el pellejo. Blake iba a cancelar el compromiso y no podía permitirlo. —¿Por qué haría algo así? ¿Cómo lo sabes? —Sospecho que está interesado en la chica pobre de servidumbre. —¿Lo crees capaz de semejante asquerosidad? Mi niña, tú no eres competencia de nadie, porque eres una reina. —¡Si! Lo creo porque han pasado tiempo juntos y si no es ella no sé por qué o cuál razón, pero lo seguro es que por algún motivo sentí en sus palabras que cancelaría todo, leí su lenguaje corporal ¡Era esa mamá! —¡No puedes permitir eso! Tenemos que actuar rápido. —¡Jamás! Tengo que pensar muy bien las cosas y mover las cartas cuidadosamente. —Vamos de compras, tenemos que armar todo el compromiso lo antes posible. Como será una cena familiar, hagámosla este mismo sábado, sin mucha promoción, para agarrarlo, compremos hasta tu anillo para dárselo y simular que lo compró él. —¡Eres un genio mamá! ¡Démonos prisa! —Pero si son la tía y prima más hermosa del planeta —escucho una voz saludar. —¡Mi hijo hermoso! ¡Mi Mateo! —exclama mi madre. —Vaya que está hermoso el primo… —comento. Nos saludamos con abrazos y besos en la mejilla. —¿Qué haces aquí? —No me perdería la boda de mi prima con mi amigo, además tengo intereses nuevos por aquí. —¿Estás trabajando? —Aún no, veré que aparece luego, pero quería verlas. —Puedo hablar con Vlad para que trabajes con él. —¿Crees que quiera? —¿Por qué no? Eres excelente con las finanzas y el marketing. Estoy segura de que en lo que sea que hagas saldrás victorioso —asegura mi madre. Siempre ha tenido debilidad especial por él, pienso que quería un hijo y en su sobrino encontró al hijo que nunca tuvo. Dado lo descuidados e independientes que son sus padres, ambos se encontraron en la vida para llenar sus espacios. —Mamá, debemos irnos. —Ah sí, pero te dejo como en tu casa Mateo, espérame aquí que voy de compras, al regresar vamos a casa, porque te quedas con nosotras sin derecho a discusión. —Yo pensaba… —es interrumpido por mi madre. —¡No se diga más! —le dice, acaricia su rostro y me invita a irnos de compras. Narra Natalia: Blake está ciego con la vida, parece que estar tanto tiempo sin poder ver la luz con sus ojos, le han segado el entendimiento. No lo culpo, me parece que él no sabe cómo actuar porque nunca se había visto en este tipo de situaciones en su vida, ni en la escuela ni en ningún lado, además de que toda la vida ha visto cerca a Julissa y entiendo que algún aprecio debe tenerle. Todo lo puedo comprender, pero no puedo permitirme sufrir en una esquina mientras ellos se divierten. Para ese compromiso debo venir con alguien, no puedo tener más paciencia de la necesaria, probablemente Blake no sea para mí y perder mi tiempo esperándolo no está en mis planes. —Sólo dame unos días Nat —suplica. —No, te daré la vida. Cásate y sé feliz. Yo estoy mirando para otros lados que no te incluyen en algo más que relación jefe con empleado. —Estás molesta, desearía arreglar todo esto sin romper el corazón de Julissa. —¿Tiene corazón ella? ¿No ves cómo me habla? ¡Estás ciego y en lo cierto también! No rompas su corazón, déjate guiar por ella y estarás pronto en el altar casándote. Le dejo con la palabra en la boca, busco a mi madre y vuelvo a toparme con Mateo. Se me ocurre que será un buen acompañante para el compromiso, después de todo, no tengo que guardar apariencias con nadie y él parece ser distinto a sus familiares. Lo noto muy dulce. —Y nos volvemos a ver, dama —con mucho respeto me dice. —Hola otra vez. —Estaré más seguido por aquí, creo que acabo de decidirlo —mirándome fijamente manifiesta. —Será muy grato para mí conversar —respondo. —El placer será todo mío. —Nata ¡Ya vámonos! —nos interrumpe mi madre. Me sonrojo de la vergüenza. —¡Nata! —exclama mateo. —Tengo muchos apodos, la gente con mi nombre forma otros —contesto sonriendo con timidez. —Pues iré pensando cuál formaré para llamarte, de momento nata es lindo ja, ja, ja. —Joven Mateo, saludos, disculpe, no sabía que conversaban. —Descuide señora, sólo intercambiábamos palabras. —Pues hablamos luego, tengo unos pendientes con mi madre. Nos despedimos y salgo de la casa con mi mamá. —No puedo creer que te prestaras para los juegos de Blake, madre —le reclamo. —Él dijo que estabas enojada y quería hacer las paces para no tener enemistad. Me rogó y no vi el mal que hacía con que ustedes hablaran. —Bueno. —¿Y qué pasó? —Nada, soy su asistente, trabajaré con él, pero mañana le dejaré claro que será en una oficina como un trabajo formal. No estaré en su casa como si se tratase de otra cosa. Que ponga un horario de oficina y asuma las cosas que administrará para que el trabajo tenga carácter de empleo y no de visita social. —¿Crees que sólo quiera tenerte cerca más que trabajar? —La verdad no sé y no importa. Si quiere que sea su asistente lo seré, pero que tenga una oficina y un lugar de trabajo porque tampoco voy a andar detrás de él en todo como si el empleo fuera ser una chica de servicio. Ya es hora de poner los puntos sobre las íes. —Me parece muy bien hija, es mejor mantener las cosas lo más profesional posible. Julissa hará su compromiso con él y no es bueno dejar cosas confusas, lo mejor es la transparencia para que no crean que estás con ese muchacho en una relación. —Así es, veré que todo se haga a la luz y mi integridad no esté en juego. —¡Ay, hija! El parece que te quiere… —Pero mamá, no puedo hacer por él las cosas. Tengo que seguir mirando hacia delante Narra Blake: Julissa enferma sabrá el cielo de qué, una cena de compromiso se avecina, mi abuelo ingresado, mi vista mejorando, demasiadas emociones, preguntas sin respuestas y asuntos que comprendo poco. Una cena de compromiso que no debe darse, quiero a Julissa, como amiga de toda la vida ¿Cómo se rompe el corazón de alguien así tan Íntimo? Tengo que encontrar el momento adecuado. Entrando a la casa Mateo se me acerca. —¡Campeón! —¿Cómo estás Mateo? —No tan bien como tú, pero mejorando. —Hay un secreto que debo contarte y necesito tu ayuda. —¿Si? Estaré por estos lados un tiempo. Mi tía dice que hablará con Vlad para que me de empleo. —Eso servirá a mis propósitos. Necesito saber todo lo que sucede con los negocios familiares. Nadie mejor que tu para ser mis ojos. Sospecho que mi tío ha hecho algunas cosas no muy buenas y si estás cerca y descubres algo, necesito saberlo. —Puedes contar conmigo, aunque no quiero verme involucrado en averiguaciones familiares. —No, no lo estarás porque cuando tome posesión de mi parte de la herencia de mis padres, me darás cuentas de lo que me corresponde, no serás desleal a nadie porque estarías comunicándome sobre mis posesiones. —En ese caso estaría bien. —No le digas a nadie, hace unos días he comenzado a ver. —¿Cómo? ¿Era eso posible? —Me robaron la posibilidad de operarme, es una larga historia, en resumen, la falta de interés de que viera por parte de mi tío me condenó todos estos años. Ahora estoy viendo, aunque el proceso aún no está completado, pero pronto todos sabrán que puedo ver y quiero tenerte a mi lado para asistirme con las finanzas. —Cuenta conmigo ¡No sabes lo feliz que me hace que puedas ver! —Guarda el secreto lo más profundo que puedas ¿Si? Nadie en esta casa lo sabe, excepto Natalia, tú y yo. —Natalia… Dime algo Blake, esa chica hija de la señora de servicio ¿Es soltera? —pregunta Mateo. —¿A qué te refieres? —Me llama mucho la atención ¿Será que no tiene novio? —Ella tiene novio, aunque aún están en proceso de iniciar una relación. —No si antes la conquisto, espero que su novio sea rápido —responde sonriendo. Ahora no sé cómo desenredar este lío. La madre de Julissa aquí, Mateo interesado en enamorarse, Nat enojada, no esperaba estar envuelto en tanto drama, ni siquiera sé cómo reaccionar. Tengo que ver al abuelo, él sabrá qué hacer.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD