MATTHEW El motor del auto ruge suave mientras avanzo por las calles de la ciudad. Voy al volante, pero esta vez Liam va a mi lado, en el asiento del copiloto. En el otro coche van Evi, Damian, Carter y Luna. Y sí, lo sé… suena como una locura. Nos estamos trasladando todos a mi departamento. Como si fuéramos… una familia. Como si todo esto tuviera sentido después de un solo día. —¿Estás seguro de lo que estás haciendo? —pregunta Liam, mirando por la ventana antes de girarse hacia mí—. No es que quiera pinchar tu burbuja, hermano, pero… ¿te volviste loco? —¿Por qué lo dices? —le respondo, aunque sé exactamente a qué se refiere. —Porque estás a un paso de vivir con ellos. ¿Tú, el antisocial? ¿El tipo que solo deja que la asistente le traiga café y ni siquiera la deja hablarle de sus hijo

