—Aiden.— Hace una leve pausa. —No es necesario que lo lleves, yo puedo hacer dos viajes sin ningún problema.— Traga saliva. Mientras qué ambos terminan de empaquetar todo el pedido de Eros, habiéndo tenido un pequeño momento en el lapso de la tarde en el que el bar se encontraba cerrado, para terminar de ultimar los últimos detalles de los productos que necesitaban ir más frescos y de esa forma poder entregar el pedido antes de qué inicie la segunda tanda de la jornada en el bar. Su hermano la analiza por unos breves instantes, y luego continua colocando los paquetes en las bolsas para que sea mas práctico de transportar. —Ire.— Sisea con pocas pulgas. De la misma manera que se habían estado relacionando desde la noche anterior, hasta el día de hoy en el que volvió a la propiedad, lueg

