Capítulo 7. Una noche diseñada para caer ¿Cómo era posible que una mujer estuviera comenzando a descomponer su ordenado mundo de éxito, conquistas y poder? ¿Cómo había pasado de desearla a anhelar su cercanía? Tomó su celular. Abrió su galería. Aún conservaba una imagen de ella tomada sin que lo notara, mientras ella trabajaba en la sala de juntas el día anterior. No había nada vulgar en la imagen. Solo la manera en que ella se mordía el labio inferior mientras preparaba un informe. “Prohibida”, pensó. Y al mismo tiempo, “Mía”. Una combinación demasiado peligrosa. Tenía que encontrar una forma. No de hacerla suya por una noche, eso ya no bastaba para él. Tenía que lograr que Natalia se rindiera. Que su mundo perfecto se derrumbara con solo una caricia. Como él mismo se estaba derrumba

