DÍAS DESPUÉS Plena, temerosa, insegura, feliz, agobiada, querida, deprimida, deseada, comprendida. En resumidas cuentas: una maldita bipolar. De esta forma he venido llevando mis días desde que mi arabillo salió del hospital. Ha pasado nomas que una semana y dos días desde su alta médica. Tiempo que para mí han sido años, y cada día lo que dura un mes. Difícil y jodidamente agotador. A pesar de que estoy dando todo lo que tengo de mí, la recuperación de mi esposo me está quitando el aliento. Conseguimos cambiar de terapista y ahora son dos los que a diario vienen a la casa y se encierran con mi marido durante tres horas cada mañana. Sin contar los martes, jueves y viernes que sumado a la terapia, vamos a la clínica a ver a Valente y su grupo de especialistas. Especialis

