Artemisa Domingo 8 de marzo de 2020 — ¡¿Las órdenes las da Borgia o yo?! — todos agacharon su cabeza. — Reina, solo queremos vuestro bien — rodee los ojos con molestia. — ¡Estaré bien! — respiré profundo y masajee mi entrecejo para calmarme — chicos saben muy bien a donde voy y a que, necesito estar sola sin tener que preocuparme de que mis hombres me vean llorar — alzaron su mirada y sonreí con cariño. Me molestaba que me cuidaran más que al presidente, que me trataran como si fuese una niña indefensa aunque sabían muy bien que les podía poner las bolas moradas si se pasaban conmigo. Pero me ponía demasiado feliz que más que solo soldados tenía una inmensa familia y miles de hermanos mayores. — Si veo que me siguen los voy a amarrar al primer poste que vea — tragaron saliva y solté

