Soltó un suspiro mientras tomaba el vaso que había llenado con helado de moras, siendo del que había quedado cuando había tenido su celo y que seguía sabiendo igual de delicioso que el primer día. Había terminado de hacer limpieza, se había duchado y ahora se encontraba disfrutando del delicioso helado de moras sobre el sofá, el cual ni siquiera había vuelto a ser un sofá cama para él, porque en ese entonces dormía directamente con Jungsu. La rutina se había formalizado muy bien y se encontraban felices con los cambios que se habían establecido. Especialmente porque al día siguiente Juyeon comenzaba clases y estaría un poco más ocupado durante la semana, pero siempre mantendría reservado su fin de semana para Jungsu. Soobin no había llegado al departamento aún y era algo extraño, porqu

