Me quedaba menos de una hora para terminar mi turno. Estaba ansiosa por terminar, no solo porque estaba agotaba, también moría de hambre y Thomas me había prometido llevarme a un lugar estupendo de pizza. Lamentablemente el final de mi turno no podía ser tranquilo. Zoé llego con un par de amigas y se sentó en mi zona. Se profesional... necesitamos el empleo y el jefe no está de humor como para cagarla. — Buenas noches, ¿Qué les traigo? — Agh... que venga alguien más... tu no sirves ni para traerme agua — Zoé hace un gesto despectivo para que me aleje, haciendo que sus amigas rían tontamente como animadoras de la zorra. Busco a una de mis compañeras y le hago un gesto para que me reemplace, pero está hablando con Hunt y no se atreve a interrumpirlo. — Que sea para hoy — Me apura la s

