Un Pequeño Príncipe Connor estaba en medio del bullicioso astillero, supervisando los avances de su innovador proyecto de barco a vapor, junto a Ethan. El sol golpeaba con fuerza mientras discutían los detalles técnicos cuando un mensajero llegó a toda velocidad, respirando agitadamente. El príncipe levantó la vista del plano del barco a vapor, frunciendo el ceño ante la urgencia que traía el hombre. - ¡Mi señor! Connor se giró para prestarle atención. - ¡La duquesa! Debe volver al Palacio. - ¿Qué está pasando? - preguntó acercándose al mensajero. - ¡La princesa está en labor de parto! -anunció con urgencia. El color abandonó el rostro de Connor por un segundo antes de que la adrenalina lo empujara a la acción. Dejó caer los papeles que tenía en la mano y sin decir una palabra, sal

