Orgulloso De Mi Esposa George, sin perder tiempo después del anuncio en la audiencia, se apresuró a la biblioteca, su corazón latiendo con fuerza en el pecho. Había pasado los últimos días sintiendo el peso del deber y ahora, después de la declaración pública, todo parecía finalmente resolverse. Las palabras de su padre habían resonado en la gente, pero había sido la imagen de Rose, luchando y demostrando su valor, lo que más lo había conmovido. Cuando entró en la biblioteca, la encontró sentada junto a una ventana, con un libro entre las manos. La luz del sol se colaba a través de los cristales, iluminando su cabello, dándole un resplandor suave y dorado. Parecía tranquila, sumergida en la lectura, ajena al torbellino de emociones que él llevaba dentro. George se detuvo un momento, obs

