Jake
Hoy es el cumpleaños de mi madre, esa mujer esta emocionada pero no porque yo venga a su cumpleaños sino porque aun estoy con Sofi y lo considera un gran logro además que está ansiosa por ver su pancita aunque yo me siento un poco extraño.
-¿Ya casi? -pregunto tocando la puerta del baño- en serio debemos irnos ya.
Entiendo que las chicas tengan que arreglarse demasiado por gusto pero ella no necesita mucho para verse bonita, ella es bonita con sólo sonreír.
-De acuerdo -responde Sofi- me arreglo en el auto.
Tú no necesitas arreglarte más, así eres linda aunque me sentía estafado, se suponía que se estaba arreglado; no crei que haya usado el baño para dormir.
-Pero te ves grandiosa -digo sonriendo- ¿Qué otra cosa puedes pedir?
Para mi eso parece suficiente.
-No puedo ir con medio labio pintado y el resto no.
Ella no es la clase de persona que se arregla demasiado pero cree que es un dia especial porque iremos a ver a mi familia. Hay veces que hemos ido al doctor y ella aun tiene harina de pastel en las mejillas.
-Ayudame con el pastel -dice sacandolo del departamento- creerán que me he comido el otro.
Se pasó la semana entera hablando de lo bien que le quedaria, como lo decoraria y lo mucho que le gustaria al resto, era en lo único que podía pensar.
-Tranquila -digo- ya va a llegar, no le va a suceder nada.
Subo el pastel con cuidaro y noto que está ansiosa, debe estar intentando demostrarle a todo el mundo lo capaz que es.
-Estoy tan nerviosa -dice- espero que el pastel pueda llegar completo hasta bueno... hasta allá a pesar de la seis o cinco horas.
Seguro que sí, me has hecho prender la refrigeración por si acaso.
-Con este clima te apuesto a que si -digo.
El camino es agotador para ella, al menos la ultima vez no se veia tan subida de peso.
-¿Me hace ver gorda este vestido?
Esa no debería ser una pregunta, luce como embarazada.
-No -respondo- te ves hermosa, como embarazada.
Algo que me asusta es que Sofia no ha hablado más del bebe ni de dónde estara ubicado en nuestro departamento, no ha dicho absolutamente nada, se que me ama pero ¿me va a dejar?
-¿Sofi?
Solo preguntando voy a saber.
-¿Si?
Espero que no me odie.
-Quisiera saber que haras con el bebe -digo aclarandome la garganta- ya no lo has mencionado en nuestras conversaciones y eso me preocupa.
No vayas a dejarme Sofía, estoy poniendo toda mi fe en ti y quiero una familia contigo.
-Mira -dice y siento que debo prepararme para lo peor- yo no iba a pedirle nada a su padre pero creo que mi hija merece vivir en una casa y no en un departamento, tener un patio y quiza una mascota.
Intentaré trabajar más duro para eso de ser necesario.
-De acuerdo -digo un poco desanimado- pero dame oportunidad de buscar un nuevo hogar para los tres.
***
Sofi ha estado callada el resto del camino, solo veo su rostro iluminado cuando veo a mamá saludandola freneticamente mientras estaciono el auto.
-Hola -dice Sofi bajando del auto- feliz cumpleaños, hay un pastel en el auto.
La cara de ilusión que tienen ambas bien podría utilizarse para uno de esos ridículos comerciales de jabón y no, no es que ellas sean ridículas, son preciosas.
-Ya hemos comprado uno -dice mama- pero aseguro que el tuyo es mejor que ese.
-Gracias.
Sofi luce brillante ahora que está a lado de mamá, quiero seguir viéndola así de feliz.
-Hola mama -digo presentandome con el pastel en mano- aqui esta ¿donde lo guardo?
-El clima es muy extraño para ser Mayo -dice mamá.
Gracias por ignorarme y no decirme donde guardarlo, igual lo pondré en la cocina sólo para que veas lo bien hijo que soy.
-Vaya que si -menciona sofi.
Lauren esta aqui, puedo reconocerla incluso a metros de distancia, solo espero que no se acerque a sofi ni a mi, que no cause ningun problema en el cumpleaños de mi madre, solo deseo eso. El tonto que le hizo una bebé a Sofi le paga y yo he visto de lo que ella es capaz con tal de lograr un negocio. Me pone nervioso pero voy a poder resolverlo.
Me siento con Sofía en una mesa que está lo suficientemente apartada de los ojos de Lauren, no entiendo por qué mi madre insiste en invitarla si ya salgo con Sofi aunque debe ser mi culpa porque nunca les conté lo malo que me hizo.
-Jake -dice Sofi tocando mi hombro- ¿me puedes traer una botella de agua? Siento los tobillos muy hinchados para levantarme.
Me levanto a la mesa de botanas y respiro profundo, me gusta poder darle cosas que pide porque casi siempre intenta alcanzarlas ella de la alacena o buscarlas donde sea que estén.
-Hola Jake -dice Lauren a mi lado- ¿podemos hablar?
No, para mí no existes ni tú ni tu jefe. Puede irse directo a China.
-No tengo nada que decirte -digo- y debo llevarle esta botella de agua a Sofi.
-De hecho, es sobre ella de quien vengo a hablarte.
Ojalá y te canses algún día d ser el cachorro de tu jefe.
-Yo lo se todo de ella -respondo- confio en ella, la amo aun despues de pensar que no lograria olvidarme de ti.
Eso último sobro pero era para mostrar que no me puede manipular, no soy el títere de ella.
-¿Acaso quisieras verla feliz?
-Es feliz -respondo.
Lauren, tienes que retirarte cuando has perdido la batalla y debes irte sabiendo que ella jamás va a doblarse como tú.
-Sonreir no significa ser feliz -dice- supongo que hace pasteles y siempre debe terminar con dolor de espalda por cargar a ese hijo que no es tuyo y por lavar demasiados utensilios, hablemos en privado y veamos que opinas. Tengo algo tuyo que podría hacer que ella se vaya directo a los brazos de mi representado.
Sofi si hace todas esas cosas incluso cuando la ayudo pero no voy a dejar que le rompan el corazón con una mentira porque a lo que hace referencia Lauren ya no aplica con mi bella Sofía.
-No -digo mientras me alejo de ella- no hay nada que debamos discutir porque si ella necesita más entonces yo le daré más y trabajaré día y noche con tal de hacerla feliz.
Salgo de ahí hecho una furia, ella no tiene derecho en reclamar lo que le ofrezco a Sofi, intento darle todo lo que puedo. Necesito darle mas.
-Gracias -dice Sofi a mi lado- esto es lo máximo, todos son felices aquí y sin necesidad de que alguien se quite la ropa porque está ebrio o que se peleen. Creo que así es como se debe sentir una celebración familiar y es maravilloso.
Me parte el corazón escucharla decir eso, nadie pensaría que su familia hace ese tipo de cosas ya que siempre parecen personas demasiado recatadas para algo asi.