El tiempo vuela

1040 Words
De acuerdo, no tengo idea de cuando paso tan rapido el tiempo, cinco meses ya y yo ni en cuenta. Estoy segura de que alguien olvido acomodar el calendario o algo, eso debe ser. -¿Lista? -dice Jake- hoy sabras el sexo del bebe. -No -respondo- pero si, podria empezar a comprarle ropita. Tengo ochocientos dolares que no son mucho cuando debes comprar cosas para un bebe pero los he ahorrado yo sola, despues de no tener nada los he reunido y pienso comprarle ropa o lo que necesite, incluso intentare comprar lo que pueda y comenzar a hablar sobre pagarle renta a Jake. -Jake -digo antes de llegar a la consulta- he pensado en pagarte renta o algo por el estilo, en verdad necesito que me des un espacio en tu departamento. No debes negarte, es casi casi como si fueras mi único pilar en este mundo después de la pequeña vida que cargo. -Es muy pequeño -responde- solo esta el sillon de tu padre y mi cama en la recamara y ya esta llena. *** -Se mueve demasiado -dice Jake sonriendo- ¿que es? Al parecer alguien se presenta más ansioso que yo, supongo que se le ablanda el corazón.  -¿La mama esta lista para saber? Asiento y prosigue. -Niña. Voy a tener que protegerla de todos, cuidar que no termine como yo y enseñarle el valor de la independencia por sobre todas las cosas. No puede vivir como lo hice yo, tiene que poder cambiarse la historia con esta pequeñita. -Es niña -pronuncio aturdida. Aún no puedo creerlo, no es que sea algo malo pero me encanta que sea niña, vamos a hacernos trenzas y cepillare su cabello cada noche. Voy a amarla. -Si -dice Jake emocionado. De acuerdo, no voy a comprarle mucha ropa rosa, alternare colores. Va a ser mi princesa. *** -¿Que tal esto? -pregunto pero Jake está viendo el celular- espero que le quedé lindo. Esta bien, no tiene razón alguna para voltear a ver la ropita que estoy comprando ya que obviamente no es el padre pero cierta parte de mi suplica que preste atención. -Nacera en septiembre -responde- no creo que sea buena idea, compra ropa otoñal. De acuerdo, ese es un buen punto, necesitara ropa de otoño pero en algún punto pasara por una linda estación y es mejor aprovecharlo. -¡Esta en oferta! -le grito. Él asiente y yo busco varias prendas por aquí y por allá mientras él sólo está leyendo las noticias como típico adulto aburrido. -Ya está todo -digo emocionada como si fuera yo una loca por las compras- sólo debo pagar. Al fin, doscientos dólares bien gastados en ropa y artículos extra, el resto debe ser para el departamento y su cuna. -¿Cuanto cuesta rentar un departamento al mes? -pregunto- me faltan cuatro meses y tengo que considerarlo. Aunque en el fondo me estoy muriendo de ganas porque me pidas que me quede contigo, pídele. -Como doscientos dólares, mínimo -respond- bueno? Eso cuesta en el que yo me estoy quedando. Va a ser muy difícil lograr reunir esa cantidad en un tiempo récord. -Creo que tendré que aceptar la ayuda de su padre o poner mil pastelerías. En realidad no quiero aceptar la traicionera ayuda de alguien que obviamente va a pedir algo a cambio, todo el mundo es así: nadie hace nada gratis. -Ten fe. Es difícil cuando traes a una niña en el vientre, simplemente no se puede. -No puedo -digo inquieta- debo planificar por mi hija, debo estar atenta. Comienzo a marcarle a papá y luego marco el número de él. Deseaba con muchas ganas no tener que marcar ese número pero no tengo muchas opciones. -Hola -digo- vengo del médico, me han dicho que será niña. No espero que reaccione como padre entusiasmado, suerte he tenido de que desee atender el teléfono, yo sólo necesito que me confirme su apoyo. -Eso es perfecto -dice- ¿necesitas algo? Me imagino que sí. Bueno, muchas gracias por tener una buena imaginación. -En realidad si -digo- necesito un departamento donde vivir. El lugar donde me estoy quedando no me da para mucho. Y Jacob no me ha pedido quedarme. -Ya veo... -Y me gustaría poner una pastelería, quizá parezca una locura -digo intentando que no me tome por loca- pero eso me ha ayudado a sobrevivir estos meses. Tal vez sea un poco bueno contarle lo que he hecho para lograr lo que tengo. -¿Así que tu padre no te ha ayudado? -pregunta por el teléfono- es curioso porque me juró que sí. Mi padre como buen hombre de negocios es fanático de decir muchas mentiras pero lo triste es que las personas nunca son realmente beneficiadas. -El me echó de su casa, -digo intentando defenderme- en fin, es lo único que te pido, un departamento y la pastelería, pensándolo bien sólo el departamento, con renta pagada unos cinco meses por eso de la recuperación que no sé cuanto dure. Necesito que me des una respuesta segura, no puedo simplemente quedarme de brazos cruzados. -Bien, tengo una reunión, podemos hablarlo mañana en tu casa y estableces los términos de la bebé y todo eso. -Si -digo- a las diez me parece bien. Cuelgo y Jake me mira con una especie de mirada molesta o irritada. -¿Qué ha dicho? -pregunta. Mi vida puede cambiar y yo solo pienso en lo genial que nos veríamos Jake y yo. -Creo que lo hablaremos, vendrá su abogada y todo eso, creo. Nos detenemos a comer en un lugar donde el dueño es un primo de él y me presenta como su novia, mi corazón late como el de un ratón. -¿Soy tu novia? Por favor no juegues conmigo. -¿Eso quieres? -pregunta. Ni siquiera tengo idea de cuándo comencé a desearlo pero sí. -Si -digo- nunca he sido la novia de alguien. No tiene idea de lo feliz que me hace. -De acuerdo -dice- pero nada de finales felices y "en un futuro..." -Je t'aime. -Por favor -dice- en este idioma. -Te amo, Jake. Mi corazón late muy fuerte, podria morir en este instante. -Y yo a ti, sofia. Me derrito de amor
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