El regalo

1016 Words
En realidad se que mis padres no van a querer verme en casa, estan acostumbrados a verme como la "deshonra" pero no les hice nada malo, al contrario, seran abuelos y aunque sere una madre soltera que aun no esta muy convencida de ser madre pero voy a intentarlo todo por esta pequeña persona. -Buenos dias -dice Jacob- ¿como estas? Lo he sorprendido y eso lo noto porque pega un brinco enorme de la cama, me agrada su rara actitud que ni siquiera él puede explicar algunas veces, podría acostumbrarme a que me haga reír. Me gusta la gente que me saca una sonrisa. -Mejor -digo- ya es veintiséis, está por terminarse el año. Papá me intenta mantener lejos del trabajo pero por ley aún puedo ir aunque esa idea solo me cruza cinco segundos por la enorme cabeza que tengo, obviamente no quiere verme por ahí. -Asi es -responde- ¿no iras a la oficina? Niego con la cabeza y se marcha. A mi alrededor esta una modesta habitación que forma parte de un pequeño departamento que sera mi hogar durante ocho meses en el cual vive una persona que no conocia hasta hace dos dias y que esta corrompida por el dinero de mi padre. Bastante normal en mi vida, ni siquiera sé por qué me sigue dando tristeza o sorprendiendo. *** -¿Que nos espera? -murmuro para nosotros- no sé quien es tu padre, tengo que conseguir un departamento en tiempo record y no te olvides del empleo. Pasan dos, cinco, seis horas y preparo un poco de pollo que habia en el refrigerador ya que mama habia insistido en que tomara clases de cocina pero yo le juré que nunca las necesitaria y aqui estoy... poniendolas en practica. -Eso huele delicioso -dice Jacob entrando por la puerta principal, la única que hay- ¿que es? Una exótica mezcla de pollo congelado, salsa de soya, zanahorias y brocoli. A decir verdad es un milagro grandioso que me haya quedado bien ya que cuando tomé la lección fue mi último día ahi, me expulsaron. -Pollo a la desconocida -digo ya que no se el nombre y él hace una mueca de confusion- no se como se llama. No soy capaz de recordar su nombre asi que no molestes. Espero que podamos vivir con eso los próximos ocho meses. -De acuerdo -dice- podria ser Pollo a la So. No es un nombre muy bueno para un platillo pero tu eres el que controla la casa asi que no puedo jugar a dar mi opinión, haré lo que hago con mis conquistas: seguirles la corriente. -Eres raro -digo sonriendo- ¿como esta todo en la oficina? Espero que me necesiten, deseo ser necesaria y que caiga un poco el imperio que he ayudado a construir. -Patas arriba, tu padre creia que no eras importante pero la oficina es un desastre sin ti -dice mirandome con seriedad- faltan documentos, deben contratar mas asistentes, en verdad ni siquiera yo entendia mis funciones. Hubo otra reunion y como tu explicabas u organizabas el discurso de tu padre eran bastante faciles pero ahora parecia un niño en exposicion escolar. Eso realza mi ego, si papá me necesita no tarda en venir a sacarme de este departamento horrible y si lo hace podre llevar una vida mas decente, no saldre a mas fiestas pero puedo ir por una malteada, pastel caro y delicioso, comprar ropa hermosa. Jamás voy a recuperar mi antigua vida del todo pero haré algo un poco parecido. *** -Es para ti -dice Jacob. El corazón me late a mil por hora, es mi padre porque solo él sabe la ratonera en la que estoy escondida, por favor que acabe con mi agonía. Papa: Sofia, se que has estado un par de dias ahi -dice haciendo una pausa y se que volvere a casa- quiza no estes comoda en esa cama, te dare un regalo. Tenias un sofa cama en tu habitacion y te lo enviare hasta allá, dormiras en el o Jacob y estaras mas comoda. Esto tiene que ser una puta broma, hablo en serio porque no veo otra explicación medio lógica a lo que me está haciendo. -No -grito en el celular- esto no es asi, tu venias por mi, me amabas, cumplia todos mis antojos y usaba ropa hermosa. Me siento tan tonta por estar confesando por telefono todo el deseo que tenía de volver a mi vida, incluso de recuperar el amor de un padre que nunca me ha querido. Papa: Yo nunca te prometi nada, de hecho, esto no es un berrinche mio, es una leccion, volveras despues del parto, si conservas a tu hijo tendras puesto como empleada normal y acorde a tus estudios universitarios. Ahora vamos  a jugar con el "qué prefieres", es el mal encargado que no se dedica a hacer nada más que manejar a las personas como quiere y tenerlas justo en el lugar que desea. Yo digo que se tiene que j***r aunque para ser sincera la jodida soy yo. -No es posible -digo estupefacta- esto no es asi, mira, tengo nueve meses u ocho para pensarlo, lo pensare bien e intentare sobrevivir. No se trata de un paquete del que puedes deshacerte, un niño no es una bola de basura. Cuelgo sin esperar respuesta, cuelgo porque me siento humillada, me siento demasiado ilusa, me engaño la esperanza y la fe. Mi padre no me pondria nada facil, ya me mantuvo mas de dos decadas y ahora quiere que me busque un mundo, lo entiendo, el no me introdujo al mundo real, yo lo hice por un descuido. -Ten -dice Jacob tendiendome un cubo de azúcar- lo necesitas para lo que acaba de suceder. Estoy atascada aquí y siento que nunca voy a poder salir de aquí, Jacob probablemente me va a echar con un bebé en brazos o tal vez me use para hacer feliz a sus padres unos meses en lo que inventa algún accidente fatal en donde no sobrevivimos, tal vez termine contando que lo abandoné porque no tolere la presión.
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