Tras largos años de lucha, de silencio y dolor, la madre de Leah murió durante la madrugada. Ella quiso pensar que ese coma en el que estuvo en los últimos momentos, realmente se trató de una transición hasta que encontró la paz, finalmente. Permaneció sentada sobre la cama, mirando la nada, queriendo abrazarla por última vez. Lloró en silencio y, a medida que lo hacía, sintió que la aplastaba la realidad. La sensación se incrementó más cuando tuvo que buscar sus cosas. —Querida, te ayudaremos con los arreglos del funeral. No te preocupes. —Lo lamento mucho. —Ella ya se encuentra en un lugar mejor. Las palabras que le decían le parecieron vacías. Un acto cortés que la gente hace en situaciones como esa. Ahora, más que nunca, necesitó de Rey. Ansiaba refugiarse en sus brazos y así olvi

