—Espera. Jack se levantó con cuidado para ir al tocador. Tomó un poco de papel higiénico y limpió la espalda de Amanda. Ella, medio consciente, esperó a que él regresara. —Vamos. Se levantaron y se acostaron en la cama. —Si sigues así me vas a matar. Jack rió a carcajadas. Ella le respondió con una sonrisa. —Te sorprenderías, la verdad. —¿Qué quieres decir? —Pues, que hay otras cosas que todavía no conoces de mí. —Sé que te gusta dominar, por ejemplo… Y es algo que me gusta mucho. —Es algo que he dejado en claro, pero la verdad es que hago cosas que podrían desafiar tus propios límites. —¿Tiene que ver con eso? —Sí. Soy Dominante. ¿Sabes a qué me refiero? —Creo tener una idea al respecto. —Bien, ¿qué te parece eso? —Como ya te he dicho, me gusta… Mucho. Ya que nombras lo de

