Lo encontró sentado en la misma silla de cuero de la oficina de Kilian. Esperó un poco más hasta se colocó tras él. El hombre estaba manipulando los libros y anotando compulsivamente hasta que sintió una presencia. Ella le sonrió desde atrás, mostrándole los colmillos. Él se levantó de repente y apenas tuvo tiempo para dar unos cuantos pasos. Alissa ya lo había alcanzado y dado un golpe certero en la cabeza. Este cayó sobre el suelo pesadamente. —Esto fue más fácil de lo que pensé. Era así gracias a que estaba alcanzo la madurez de sus poderes. Podía filtrarse en cualquier parte sin que se dieran cuenta. Podía escuchar, oler y ver una gran cantidad de conversaciones y decantar lo importante y lo que no lo era. Se volvió más rápida, más ágil, más fuerte. Sentía su cuerpo y su mente eran u

