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1214 Words
Es así cómo funciona, a veces para permanecer en un lugar es necesario pasar por encima de quién sea, ser el mejor, sobresalir, destacarse y ser plenamente egoísta al acaparar todo, mover en la dirección correcta aquellas fichas que te darán la victoria, aquellas fichas que te declararán cómo el ganador oficial pero, ¿Qué sucede cuándo aquello se vuelve en tu contra?¿Cuándo en vez de resultar ganador, resultas perdiendo aquello que tanto has anhelado? Puede que Taemin no lo haya comprendido pero... no siempre se obtiene lo que se desea, a veces por nuestras ambiciones obtenemos todo el mal que alguna vez deseamos, a veces obtenemos aquello que no queremos que nos suceda, aquello que podría hacernos infelices el resto de nuestras vidas. —¡Taeminnnnn!— Minseok se despertó todo sudoroso, el rostro del chico se reproducía una y otra vez en su mente, en su memoria, aquel grito desesperado le hacía sentirse culpable de algo que no cometió, Minseok simplemente no entiende cómo es que sucedió, cómo es que en cuestión de segundos el chico yacía en el suelo y siendo pisoteado por aquellos animales.— Dios mío.— él sujetó la cruz que llevaba colgando en su cuello.— Sé que yo no lo empujé pero, ¿Por qué me siento tan miserable?— se preguntó pero no halló respuesta, no supo responderse aquella interrogativa que ha dado vuelta en su mente desde hace un par de días. Taemin fué socorrido de inmediato por Minseok quién logró llevarlo hasta la aldea, él gritó por ayuda que obtuvo de inmediato, el chico no despertaba, Luhan al verlo gritó desesperado, no era sólo la vida de Taemin la que estaba en juego sino también el de su hijo, aquel que también es una parte de él, el Ihoba sujetó a su esposo y lo llevó hacia los curanderos, sabía que no obtendría nada allí por lo que desesperado le pidió a Jongdae que conduciera hasta la ciudad para que lo hiciera atender, a ese punto le valía dos kilos de mierda las oposiciones de su padre. —Toc, toc, toc...— aquel fingido sonido sacaron de sus pensamientos al gitano quién sonrió al ver a Baekhyun ingresar.— Mira lo que me robé para traerte.— él sacó de sus prendas un enrrollado de carne que ofreció de inmediato a su amigo. Minseok realmente estaba agradecido, sin embargo, su estómago se revolvió por el olor, trató de ignorarlo para no ser descortés pero lamentablemente su cuerpo no estaba en la misma sincronía con él por lo que tuvo que salir corriendo hacia el bosque para no vomitar en su tienda. Por poco y su estómago sale por su boca, no sabe qué tiene pero desde hace ya varios días ha estado mal, desearía tomarse algo pero allí no hay nada, Jongdae tampoco está ya que sigue en la ciudad con Luhan por lo que piensa aguantarse un poco hasta que regrese. —¿Estás bien?— Minho mencionó antes de palmear su espalda. —Sí, gra...— No completó ya que otra arcada se hizo presente. —Sé que no es mi asunto pero...— Minho funció el ceño.— La última vez que vi a alguien con arcadas fué antes de que me dijera que estaba embarazada. Minseok abrió los ojos.— Yo..no...— negó rotundamente. "Es imposible" pensó para sí mismo. —En fin, cómo dije, no es asunto mío, que tengas un buen día.— se despidió sacudiendo su mano. —Minho...— Minseok llamó su nombre y el chico paró. —Mira, mi mano no ha nacido para palmear espaldas así que si...— el gitano negó.—¿Eh?¿No quieres que palmee tu espalda? —No..— negó, él iba a decirle... mejor dicho, él iba a pedirle algo pero al último minuto se arrepintió.—Nada, de todas formas, gracias por lo de hace un rato. El alto lo miró extrañado.— ¿Gracias? Soy un rufián, nadie en su sano juicio agradecería a uno. — Pienso que las personas pueden cambiar, ya sea para empeorar o para mejorar.— sonrió levemente. Minho por su lado se echó a reír antes de alejarse sin despedirse y pensando que aquel está bien loco. ::: ¥::: Minseok estaba en el campo de plantación, él se encontraba concentrado en su labor de sembrar cuándo escuchó cómo todos empezaron a armar tremendo bullicio, el gitano sabe lo que eso significa él lo sabe a la perfección, sabe que Luhan ha regresado sabe que todos ellos están así por eso, él no quiere mirar por ello sigue en su quehacer. —Me alegro que no hayas ido.— Baekhyun acarició su brazo. —No tengo nada que ver.— No mostraba expresión, era inútil, ya no quería estar en ese lugar. —Me alegro, aunque Jongdae también asumo que ha vuelto pero ya habrá tiempo para conversar con él.— el más bajo sólo asintió. —Debo pedirle medicina, no me he sentido muy bien.— Baekhyun únicamente levantó su pulgar.—Iré a traer más para seguir plantando...— Minseok se paró pero todo a su alrededor le dió vueltas, todo parecía moverse por lo que a la fuerza debió regresar a su lugar de antes.   —¿Te encuentras bien?— el gitano negó.— Vamos a tu tienda.— Baekhyun mencionó y es así cómo lo hicieron. ::: ¥::: Jongdae sonrió y abrazó a los suyos, todos ellos se alegraron por verlo allí, sin embargo, tuvieron que posponer el reencuentro cuándo Baekhyun le pidió que revisara a Minseok porque el chico no dejaba de temblar. —¿Qué pasó con él? —Ha estado así desde hace unos días.— Jongdae puso su mano sobre la frente del bajo y notó que tenía fiebre por ello optó por reducírselo en primera instancia, él preparó a base de hierbas medicina para dárselo, aquello hizo efecto un par de horas después y cuándo Minseok ya había dejado de temblar, empezó a hacerle preguntas. —¿Cómo te sientes?— hizo que se sentara para que tomara agua. —Demasiado débil.— sus labios estaban resecos. —¿Qué otros síntomas has tenido? —Mareos, náuseas, yo...— Minseok no necesitaba que se lo dijeran él en ese preciso momento se dió cuenta de lo que tenía, el chico agachó la cabeza avergonzado, él había fallado, había decepcionado a los suyos, un hijo fuera del matrimonio significaba la pérdida del más valioso tesoro que tenía un gitano, aquello significaba la pérdida de su pureza, la pérdida de sus enseñanzas. Jongdae se paró, él no gritaría, él no reclamaría nada, el hecho de que Minseok era el amante de Luhan ya lo sabían todos por allí y si no hizo nada cuándo se enteró pues, ahora no está en posición de hacerlo tampoco. —Taemin perdió a su bebé y Luhan simplemente no quiere separarse de él, ¿Qué harás ahora? Minseok sintió dolor por sus palabras, estaba solo y perdido.— No se lo diré, él nunca lo sabrá. —Es imposible y lo sabes. —Es lo único que se me ocurre.— derramó lágrimas antes de ser abrazado por Baekhyun quién susurraba palabras de aliento.  
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