Milán, Italia.
_________'s POV
Llevo de vacaciones en casa una semana y la situación no ha cambiado tanto. Es como si nunca me hubiese ido; los chicos salen de fiesta de vez en cuando, piden comida cinco veces a la semana porque ninguno sabe cocinar, los típicos accidentes de cocina con Derek malogrando los electrodomésticos, los chistes en la comida, todo parece resultar bien.
Excepto Harry.
Desde la intensa conversación que tuvimos el segundo día de mi llegada hemos cruzado apenas palabras, me permitió quedarme en su habitación, pues siempre llega al amanecer, algunas veces con notables marcas en el cuello, recuerdos de una noche apasionada con su amante de turno.
Hoy hemos decidido tener un almuerzo 100% familiar y casero, incluso Harry está participando en la preparación encargándose de la carne, Hailee fríe las patatas y yo me ocupo de las ensaladas. Oh, lo olvidaba, Derek se encarga de poner los cubiertos en las mesas.
- ¿Podrían repetirme por qué ustedes tienen responsabilidades geniales y yo sólo me encargo de poner cubiertos en la mesa? - se queja mientras pone los vasos, y al golpear la mesa con su puño rompe uno- mierda.
- Por eso- responde Harry riendo- porque ya sabemos que eres un inútil.
- Oh cállate chico de la carne.
- Ya, los dos, dejen de pelear- Hailee señala a Derek con su espátula- te dimos la responsabilidad menor y aun así fallaste.
- Y eran los vasos buenos Derek! - se queja Harry- al menos ya tengo excusa para tomar de la botella las cosas.
- Que puto asco Harry, mejor vigila la carne. - cuando pienso que no puedo reír más Derek rompe otro vaso.- Derek!!!
- Debieron darme los de plástico- se queja él - pude haberme cortado alguna vena o arteria importante y estar desangrándome ¿sabían? pero a ustedes les importa más sus vasos.
- Al menos los vasos sirven para algo- se burla Harry y es entonces él quien se quema con la parrilla- ay mierda.
- Ahí está pues... Initil initil ... inútil esta- se ríe Derek -
- Déjame ver- me acerco a Harry y toco su mano para ver la herida, se separa casi al segundo.
- Estoy bien ______, no es nada.
- Sería bueno ponerte algo de agua fría de todas formas, para evitar que la ampolla sea dolorosa.
- Hailee, no dejes que el inútil se acerque a mi carne -
- Eso no es lo que me dices a solas- Derek le guiña un ojo y ambos se ríen.
Los dos vamos hacia el baño de nuestra habitación, es el único lugar de toda esta casa que tiene un botiquín de primeros auxilios, mientras busco lo necesario hago que Harry ponga su mano en el caño con agua helada.
- En verdad no es nada- insiste él.
- La mano es un zona muy sensible- le explico- puede que te hagas el duro, pero quemarte en esa zona duele como la mierda.
- Pues siendo honesto la verdad si me fastidia- confiesa con una sonrisa algo tímida - siento que estás usando conmigo los trucos que usas para curar a los niños de la escuela de Jacob.
- Vale, me has descubierto- digo y ambos reímos.
- ¿Te gusta tu trabajo?
- La verdad sí, aunque claro, aún tengo que terminar la carrera, pero han sido muy generosos conmigo al darme el empleo de igual forma.
- Liam me comentó que también das clases de primeros auxilios.
- Sí también- digo y apuesto a que estoy del color de un tomate, es la primera vez después de mucho que tengo una conversación fluida con Harry y tiene que ser de mi trabajo- es un curso obligatorio para los pequeños y electivo para los de secundaria, pero no es tan popular entre ellos, prefieren las asombrosas clases de Dylan- murmuro y él sonríe- ¿Qué?
- Estás roja- se burla- hace años que no te veía así, desde la secundaria creo.
- Esperaba que no lo mencionaras... es embarazoso.
- Tú preguntaste y yo te respondí, pero si te hace sentir más tranquila será nuestro secreto- guiña un ojo y juro que en ese momento me dio un paro cardíaco.
- T-te vendaré para evitar que te duela.
- ¿También tartamudeas? Eso es nuevo- se burla acercándose a mi- ni siquiera cuando éramos adolescentes te ponía tan nerviosa... ¿Qué te tiene tan nerviosa _________? - la forma en la que dice mi nombre envía una corriente eléctrica a mi cuerpo que acelera mi respiración y me olvido de que existo cuando pasa la lengua por sus labios.
- Creo que es la presencia de Harry Styles- le digo intentando sonar segura y él sonríe sorprendido.
- Me has visto en toda la semana, y no te habías puesto así.
- Supongo que debe ser porque es la primera vez que hablamos bien después de tanto tiempo- sonrío- quería pedirte disculpas...- su rostro realiza un gesto de confusión- yo también te hice daño, no supe darme cuenta antes y ... te culpé de tantas cosas que también fueron responsabilidad mía, nunca quise herirte, a ti que siempre me has protegido. Yo...
- Tonta- susurra abrazándome- eres una tonta ______- sus manos toman mi rostro y lo veo sonreír, a diferencia de hace días, esta no es una sonrisa triste, sino una real, de felicidad auténtica- una tonta muy hermosa...
- Harry...
- Calla ¿no ves que intento besarte?- creo que estoy soñando despierta y cuando intento reaccionar ya tengo sus labios sobre los míos, inmediatamente siento una sensación de alivio parecida a la que tienes cuando terminas un examen difícil o una exposición, no, más bien se parece a aquella que sientes cuando sales de casa tarde y estás en las calles solas y silenciosas, y tienes miedo, y de pronto llegas a casa, y te sientes tranquila, en paz, segura... Me siento así. He vuelto a mi hogar, ya no me siento sola ni triste. Sólo me siento amada.
Nuestros labios se mueven sincronizados, y toma mi rostro con tanta delicadeza como si fuera a romperme, por mi parte me aferro a los rulos de su cabello, extrañaba su textura, tanto tiempo estando lejos de él me hace valorar cada instante, como este.
Sus manos bajan a mi cintura, aferrándome a él y las mías se mueven suavemente por su espalda, lo siento sonreír entre besos y aprovecha en morder mi labio cuando me descuido.
- Mejor regresamos con los chicos, a no ser que quieras comer carne quemada- se burla Harry y al caminar me toma de la cintura, como antes. Aunque sólo fue un beso, lo conozco más que a mí misma y sé que no hemos regresado ni nada por el estilo. Pero igual se siente lindo.
Pasamos un almuerzo increíble los cuatro. No me había percatado cuanto extrañaba a mi familia, a pesar de todos los defectos que tenemos sigue siendo mi familia, mi sangre, y la pasamos bien a pesar de todo. Me alegra que el pasado no haya cambiado nada en esta casa.
Más tarde, en la noche los chicos tienen una fiesta importante según lo que escucho de su conversación, al parecer se unirá un nuevo cliente que es importante en el medio al negocio, entonces hubo un silencio incómodo. Creo que es por mí.
- ¿Podrías firmar mañana un documento simbólico? - pregunta Derek- por obvias razones no te llevaremos a la fiesta, pero como papá te dejó de heredera de esto necesitas firmar algunos papeles... Ya sabes...
- Podría ir- digo ganando como respuesta otro silencio- ya lo sé todo de todas formas. Y podríamos firmar de una vez, sólo es una propuesta.
- No creo que sea buena idea ________- se anticipa Harry.
- Daría una mala impresión para ustedes, para el negocio- me corrijo- y no busco perjudicarlos de ninguna forma, sé que no son de mi agrado esas fiestas, pero podría ir, firmar, conversar un momento con ese señor importante y luego excusarme con algún pretexto... no lo sé, el asma o algo así.
- Yo tampoco estoy segura _____, ese hombre siempre intenta ligarse a las mujeres y ...- mira a los demás en busca de ayuda, sin obtener resultados- creo que no es buena idea.
- Estará conmigo- oigo la voz de Harry y toma mi mano por debajo de la mesa- yo la cuidaré, estaremos un rato y la traeré a casa con la excusa de que queremos follar o algo así.
- ¿Excusa? - se burla Derek- ustedes se quieren comer desde que se vieron.
- Apoyo lo que dices hermano, pero no es momento de bromas- dice Hailee dejando de reír- ¿estás totalmente segura ______?
- Sí- sigo firme con mi decisión. La mejor prueba de que puedo superar el pasado es enfrentándome a él, cara a cara, vencerlo y entonces poder retomar mi relación con Harry. O por lo menos empezar a hacerlo. Recuperar mi vida.
- Vale, pues te ayudaré a arreglarte entonces.
Después de una larga y placentera ducha busco entre la ropa que tengo en casa, pero todos los vestidos que tengo me quedan grandes, sí que bajé de peso. Salgo en toalla en busca de Hailee y grito al encontrarme con Harry en el pasillo.
- Oh vamos _______, no hay nada que no haya visto, tocado, lamido o mordido que tengas- dice riendo-.
- Tarado- le grito mientras corro a la habitación de Hailee - no tengo nada que ponerme.
- ¿Bromeas? He estado usando todos los vestidos que dejaste y aún me faltan estrenar muchos... Oh, lo dices por lo que eres ahora un saco de huesos... Tengo uno de cuando estaba más flaca, de hecho, te queda...- me enseña entonces un vestido minúsculo color n***o, y me lo da- no pongas esa cara de monja- se ríe- apuesto a que Harry se deja de hacer el rudo cuando te vea así.
- Hailee... No digas tontería...
- Derek y yo los vimos besándose desde abajo... es más Derek tomó fotos y de la emoción rompió otro vaso - dice haciéndome reír - Ustedes sólo necesitan un pequeño empujón, que puede que este vestido se los dé.
- Me pondré el vestido... porque no tengo otra cosa que ponerme, y termina rápido de arreglarte que tienes que ayudarme con mi cabello.
Después de algunas horas entre risas y burlas Hailee y yo estamos listas, y, como de costumbre estaban Derek y Harry esperándonos. Me siento un poco incómoda por la mirada que me da Harry, es exactamente igual a la que puso la primera vez que me vio usando vestido en la fiesta en la que rescató de Zayn Malik.
- Ya no parecen un par de mocos- dice Derek caminando hacia la puerta.
- Por eso es que Aaron no vuelve contigo- se burla Hailee.
- Golpe bajo enana.
- Estás preciosa ______... no te había visto ese vestido antes.
- Es de Hailee, ninguno de los que tengo me quedan bien.
- Pues este créeme que te queda más que bien.
Parece una fiesta común al llegar, gente pasándola bien, música fuerte, olor a cigarro y a m*******a. Por alguna razón este ambiente no me afecta tanto como la vez anterior. Desde el comienzo tuve un rechazo absoluto por esto, puede que haya sido por la depresión aún no superada... no lo sé.
Calculo que habrá pasado una media hora hasta que llega un hombre de unos cuarenta y muchos o cincuenta y pocos, muy bien conservado, cabello n***o y sonrisa irónica. Harry me agarra de la cintura y caminamos hacia él, creo que es el sujeto del contrato.
- Mi buen amigo Harry! - exclama el hombre y le da un abrazo, mi mirada se conecta con la suya y logro leer de sus labios "sígueme".
- Jeffrey! Siempre es un gusto verte. Deja que te presente a _______, mi novia- dice y yo sonrío como si nada.
- Un gusto conocerlo Jeffrey- digo tomando su mano.
- Conseguiste realmente una que está buena- dice el hombre mirándome de arriba hacia abajo- ¿no eres tú la chica Steinfeld? La dueña del negocio...
- Sí, soy la misma- sonrío todo el tiempo, tal como Hailee me indicó- ¿Desea disfrutar un poco de la fiesta antes de hablar de negocios?
- Deseo que me hables de tú, no estoy tan viejo- Oh, lo que faltaba, la típica frase del tío viejo que se cree joven y quiere ligarte - y, lo que las damas decidan ¿no lo crees Harry?
- Por supuesto. Lo que tú quieras amor.
- Creo que los negocios están antes del placer, ¿No Jeffrey? - digo y miro a Harry- sería bueno que llames a Hailee y Derek, para reunirnos de una vez.
- Claro, vuelvo enseguida- dice buscándolos.
- Tú no vives acá- dice Jeffrey- ¿cómo es que eres la dueña?
- Verás, mi padre me dejó como dueña, por así decirlo, pero Derek es quien más conoce del tema, y Hailee es mi hermana, por lo que compartimos el poder. Yo deseo que el negocio rinda muy bien y si para eso tengo que delegar poder, no tengo problemas.
- ¿A qué te dedicas fuera de esto? No noto en ti la maldad que tienen los demás.
- Soy enfermera- respondo- trabajo en una escuela atendiendo a los más pequeños.
- Eso es muy noble- sonríe- Harry se sacó la lotería con una mujer como tú.
- Llegamos- dice Derek- ¿Vamos al salón? Hay menos bulla.
- No se preocupen. Ya tomé una decisión, ya hablé con la dueña y obtuve respuestas que necesitaba. Estoy interesado en invertir y no necesito hablar más, ¿dónde firmo? - dice sonriendo- Tienes un encanto particular _______, si te dedicaras en pleno a este negocio, crecerían aún más.
Soporto los coqueteos innecesarios de Jeffrey por una hora más, hasta que finalmente Harry se levanta del asiento y voy a su lado, comienza a abrazarme y su mano recorre mi espalda de arriba a abajo.
- No nos harán problemas al irnos, descuida- sonríe.
- ¿Por qué me tocas la espalda así?
- Es una señal, así les indico que quiero follar contigo. Y los demás ya no molestan.
Mientras caminamos hasta el coche Harry y yo vemos a donde podemos ir a comer algo, dado que es muy tarde sólo podemos conseguir algún sitio 24 horas y comer algo al paso. Siento alegría de que terminé de asistir a esa reunión y todo salió bien. Hasta que escucho una voz conocida.
- Harry! Venga que tengo un regalito.
- Este idiota otra vez- suspira- Ya te dije que no deseo. Gracias.
- Oh vamos amigo... ¿_____? - dice cuando me ve y puedo jurar que tiene la misma expresión que yo.
- ¿Dylan? - pregunto asombrada... ¿Qué coño hace acá el maestro de química de mi escuela? ¿Venderá drogas a los alumnos y por eso es tan popular entre ellos? Dios mío... ¿La escuela está metida en esto? Jacob... deben sacarlo de ahí de una buena vez.
- Qué sorpresa! ¿Qué haces por aquí?
- Está conmigo- dice Harry tomándome de la cintura- ¿de dónde se conocen?
- Es maestro de química- le digo.
- El mejor... Así que tú eres la famosa ex novia de Harry... ¿vienes a reclamar lo que es tuyo?
- Ese no es asunto tuyo, Dylan.
- Deberíamos salir alguna vez _____, Harry está en deuda conmigo. ¿No sabías? Yo estaba en planes con Hailee, hasta que tu querido ex novio comenzó a hacerse el chico triste y me robó a tu hermana.
- No digas tonterías, ella sólo te dijo que me dejaras en paz.
- ¿Dejar de divertirte por una tía que terminará dejándote de nuevo? Aburrido y estúpido, ¿crees que ella aceptará tu ritmo de vida? Jamás.
Dylan se va y durante el camino no decimos palabra alguna. No estoy enojada ni nada por el estilo, tan solo sorprendida por el personaje que resultó ser Dylan, y en el potencial peligro que es. Primero se metió con Dani, también salió con Hailee, y está de profesor en una escuela, donde trabajo yo y estudia el hijo de Dani. Tengo tantas dudas, pero tengo miedo a la vez de arruinarlo todo. Si estuvieran metidos en la escuela ya lo sabría, confía ______, confía.
- Pensé que iríamos a comer- digo al ver que estamos en la casa.
- De pronto se me fue el hambre.
- No estoy molesta o algo así, sólo me sorprendió verlo.
- Jamás pondría a Jacob en peligro- me dice- sé que estuviste pensando en eso, yo también lo pensé cuando me dijiste que era maestro. Te aseguro que nada malo ocurre.
- Y yo te creo - digo mirándolo a los ojos- te creo Harry, mírame, no lo dudo ni nada. Creo en ti, amor.
- Quiero hacer algo- susurra y toma mi mano. Nos dirigimos al baño y de uno de los cajones saca tres paquetes grandes de Carolina - aquí hay casi medio millón de dólares, son regalos de Dylan, que solía aprovechar, pero desde hace casi dos semanas no consumo nada ______, y si quiero comenzar de nuevo contigo, debo hacerlo bien- abre los paquetes y los bota por el inodoro- nada me importa más que tú.
Lo abrazo y comienzo a llorar, estoy tan orgullosa de él, puede que finalmente todo se esté alineando para poder estar bien.
Es un primer gran paso en ambos.
Y lo más increíble de todo, es que se dio dentro de este mundo.