Aprovechan la hermosa mañana de un cielo despejado y de un radiante sol de primavera, para practicar en uno de los cinco campos deportivos que son gigantescos, dan comienzo a la práctica. Todo el equipo practica alegremente, hasta la 1:30 p.m. aprox. Astored da por terminado la práctica para ira almorzar
Bastián se acerca a Astored para decirle. "Bueno preciosa, ¡Vamos juntos a la cafetería a almorzar.!"
Astored lo mira fijamente y asiente con la cabeza, guarda su espada en el estuche y algunas cosas en su mochila. "Si está bien, pero primero voy a la armería a guardar mi espada, luego a bañarme y después vamos. ¡ya.!"
Agarra también su mochila y se gira para salir. "Esta bien, sí yo también tengo que ir a bañarme, luego nos vemos." Y sale del gimnasio.
Astored ve a Antón que estar por salir del gimnasio, corre hasta él y lo llama casi gritando. "¡Antón... espérame!" Lo alcanza sujetando su brazo, luego lo suelta. "Disculpa que no me haya despedido de Shinsei, te dijo algo, ¿Sabes si vendrá hoy en la noche.?" Habla con melancolía, sin dejar de pensar que Shinsei se fue sin mirar hacia atrás y con tal seriedad que es inconfundible en él.
Mientras la miraba con ojos serios e insondables. "Sí... Astored, me dijo que vendría pasado de las 6:00 p.m. para invitarte a cenar fuera o te llamará después para decirte." Bajaba los ojos a su muñeca izquierda para ver la hora en su reloj.
Un poco sorprendida, y a la vez emocionada. "¿Me llamará? y ¿Cómo...? Si no sabe mi número de celular."
Se rasca la cabeza con su mano derecha sonriendo un poco apenado le confiesa. "Es que.... es que yo se lo di, espero que no te moleste." Es que él, como m*****o de la escuela de oro de lucha con espadas, al igual que los demás tienen que saber el número de celular de cada integrante, para cualquier emergencia que se presente poder comunicarlo a algún superior, ya sea el Sensei (entrenador) o el capitán del equipo.
Y con una amplia sonrisa lo mira. "No te preocupes y ¡Gracias! Por habérselo dado, yo soy la culpable por no dárselo antes. Entonces esperaré su llamada o su visita." Ambos se despiden y se van por caminos diferentes.
Ella se dirige a su habitación, después de guardar su espada en la armería, va al baño a tomar una ducha fría para relajarse, hablando consigo misma de Shinsei. (Me dió la impresión de que él se puso celoso con la presencia de Bastián, no creo, pero seré cuidadosa escogiendo mis palabras para preguntárselo.)
Termina de ducharse, sale para vestirse poniéndose una polera negra y un buzo azul oscuro, para estar algo más cómoda y sale de la habitación encontrándose cara a cara con Bastián que justo iba a verla.
"Mira qué casualidad, ya estaba por llegar a tu dormitorio para ir a almorzar."
Ambos caminan juntos en dirección a la cafetería. Ya sentados en una mesa que está cerca de la ventana, los dos piden lo mismo, el menú del día, que consta de fideos con albóndigas a la boloñesa, ensalada César, jugo de piña natural y de postre durazno picado en almíbar. Lo cuál es traído después de unos minutos. Ambos almuerzan muy alegremente conversando.
Shinsei se encuentra en su habitación de hotel, donde le subieron la bandeja con su almuerzo para que almorzara, pero por lo visto no tenía apetito, porque está caminando de un lugar a otro, como león enjaulado, estaba pensando en Astored y Bastián, pero más en él, preocupado de que si Khairl aparece después de transformarse en ese ser desalmado, Bastián se lo arrebataría y llevaría lejos y no lo volvería a ver nunca más en su vida y eso no se lo perdonaría jamás. Recuerda aquel sueño dónde Bastián le confiesa su amor a Khairl, aunque por el contrario Khairl lo rechaza amablemente, el tiene esa duda en su corazón que lo carcome por dentro, más profundo que la misma espina que lo atraviesa.
"Temo que con el desprecio y la tortura de mí yo del futuro que siempre lo ha maltratado y le ha demostrado odio, no puedo creer que Khairl... no haya caído alguna vez en sus brazos."
Se quita la máscara dorada que lo ha acompañado durante todos estos años. La mira atentamente mientras la sostiene en su mano apretándolo fuerte con mucha ira y resentimiento hacía su padre.
Recuerda que desde que tenía 10 años. Aquella fatídica noche en que Khairl desapareció sin dejar rastro. Su padre, dueño de una personalidad fría y poseedor de unos ojos sombríos, mostraba esta actitud cada vez que ellos dos discutían acerca de Khairl, el padre tratando de separarlos y Shinsei sin entender la razón de éste odio por Khairl, por otro lado dándole la contraria, acercándose más a él. Pero Shinsei lo hacía más por amor, ese sentimiento puro e incontrolable.
Obligando a su hijo a ser un discípulo del Gran Sacerdote Inmortal y en un futuro convertirse en el sucesor de éste.
Aunque al principio se negaba a tal mandato de su padre, pero ahora que Khairl ya no está más a su lado. Shinsei con el corazón destruido y el alma desolada, sin más nada que decir acata la imposición de su padre. Una vez que se colocó esa máscara, selló con el, todos esos sentimientos, apagando en él toda posibilidad de escapar, pero... sin perder la esperanza de encontrarlo algún día.
"No sabes... ¿Cuánto te odio.? Mi padre y tú... ¡han destruido mi vida....!"
Con mucha frustración en su voz temblorosa, mira su rostro en el reflejo de la máscara que es tan brillante, con su superficie lisa y suave al tacto.
Con impotencia, la arroja contra la pared con fuerza, que incluso hace un agujero en la misma, cierra los ojos con amargura y dolor, se ven unas lágrimas que se deslizan por sus mejillas pálidas, apretando los puños con fuerza, cae de rodillas abatido y derrotado por el sufrimiento.
"Ya no me debo seguir atormentando. Es mejor ya no pensar más en ésto. Me hace daño... mucho daño."
Se quita la ropa y entra al baño a ducharse para así relajarse. Se acordó que tiene que llamar a Astored para la cena de ésta noche. Ahora que ya se calmó con el baño, sale de la ducha con una toalla alrededor de su firme y estrecha cintura y otra en las manos secándose su largo cabello blanco platinado, recoge la máscara que está en el piso y la coloca sobre la cama junto con la ropa que se pondrá en la noche para salir con Astored.
[Como todo hombre vanidoso, piensa que nunca le dirán que no.!]
"Antes de que me olvide, voy a llamar a Astored." Agarra el saco del traje que llevaba antes puesto y del bolsillo interior saca su celular, busca el número y llama. "¡Hola, Astored espero no interrumpir nada importante!, ¡ah! ¡que bueno! Llamaba para saber sí... ¿Quieres salir conmigo a cenar esta noche.? Wow, entonces... eso es un sí, pasaré por tí como a las 8:00 p.m. ¿Te parece.? Y... gracias por aceptar mi invitación." Cuelga, se siente un poco más tranquilo al saber que su invitación fue aceptada, pensó por un momento que por su amigo Bastián lo dejaría a un lado, pero sus dudas infundadas ya fueron disipadas por Astored.
[¡Rayos....! ¡no se equivocó.!]
En la noche. Shinsei llega a la universidad en el auto se su hermana, como no le devolvió las llaves, pués se lo pidió prestado por el tiempo que duraría su estancia en Italia. Entra con toda normalidad como si fuera su casa, ya que los guardias lo conocen, ya que él es quién les consiguió el trabajo de guardias de seguridad a todos ellos. Uno de los guardias lo detiene.
"¡Alto allí jóven.! ¡Identifíquese.!" Mirando la amplia espalda de Shinsei, pero lo reconoce.
Con la mano izquierda metido en el bolsillo del pantalón y la otra mano la levanta agitando levemente, gira para saludarlo. "¡Hola.! y ¿qué tal.? Todo bien."
"¡Ah! Si es usted jóven Kreuz." Lo dice sorprendido. "Lo siento jóven, puede continuar."
Shinsei continúa su camino encontrándose con Astored y queda impactado con tremenda belleza frente a él. Astored luce un vestido straple corto a medio muslo color n***o con cinturón delgado en carmesí y una chaqueta manga larga también en carmesí y unas sandalias color n***o de taco aguja y con el cabello suelto y una pequeña cartera de mano en carmesí.
"¡wow!, si que eres muy hermosa, no hay duda de que seré la envidia de todos. ¡Soy afortunado.!" Con una mirada coqueta.
Avergonzada le sonríe. "¡Hola!, y que tal... ¿Como luzco.?"
"¿Cómo siempre.? Hermosísima." Se acerca y le da un beso en la mejilla.
"¡Ahora... sí vámonos.! Le muestra el brazo derecho, para que ella lo rodee con su brazo. Caminan hasta la entrada de la universidad y Shinsei abre la puerta del auto del lado del copiloto para que se siente Astored, para luego sentarse en el asiento del conductor.
Se dirigen a un restaurante muy lujoso que se encuentra frente a una playa hermosa. Entrar como una pareja distinguida, como fueran estrellas de cine, todos a su alrededor los observan maravillados y encantados, tanto hombres como mujeres quedan hipnotizados ante tanta belleza por ambos. Son conducidos por un camarero hasta su mesa reservada en una sala privada, el camarero les hace una señal con la mano para que ingresen, primero ella y él, quedando al último el camarero. Retira la silla para que la dama tome asiento y entrega la carta con el menú a cada uno para que ordenaran, toma las órdenes y se retira, no sin antes servir en cada copa champagne bien frío que Shinsei había pedido previamente.
Cenaron muy alegremente, riendo, conversando.
Levantando la copa de champagne.
"Me puedes pedir algo más para beber. ¿Porqué yo no puedo tomar esto.? Balanceando la copa.
Sorprendente extrañado. "¿Porqué... acaso no te gusta la champagne.?, sí ése es el caso, pido algo más para beber. ¿Qué te gustaría para tomar.?"
"No es que no me guste... es que... soy menor de edad, así que mejor una bebida gaseosa, si no te molesta."
Completamente sorprendido, por no decir estupefacto. "¿Qué...? ¿Cuántos años tienes.?"
Apenada se avergüenza. "Shinsei... pero no te enojes. Tengo 14 años, pero el próximo mes cumplo 15 años, así que no soy tan niña." ríe nerviosamente.
"¿Cómo no quieres que me enoje.? ¿Y porqué no me los ha dicho.?" Con una sonrisa irónica no sabía si reír o llorar.
"¿Porqué no me lo has preguntado.?, además pensé que ya lo sabías. Además desde que llegué he sido la novedad de la universidad."
"Esto es increíble, pareces que tuvieras 17 años, incluso lo creí y ¿Cómo entraste en la universidad tan jóven.?"
"Como se puede decir... siempre fui un cerebrito, mi coeficiente intelectual es alto y eso es lo que me hizo ganar una beca en la universidad. Y tú...
¿Cuántos años tienes.?"
Con su dedo índice derecho se rasca la cabeza en señal de duda. "Bueno... yo tengo 19 años, pero aún así eres una niña. Bueno ya olvídalo, disfrutemos de la noche."
Aparece el mozo con los platillos ordenados y los coloca en la mesa. Shinsei le pide un jugo de frutas naturales para su invitada, después de un rato lo trae. Continúan cenando, platos vienen platos van, hasta que terminan de cenar, Shinsei pide la cuenta, paga, se levantan y salen del restaurante. Esperan en la puerta a que el valet traiga el auto.
Astored lo mira de reojo, mientras rodea con su brazo el brazo de Shinsei.
"No te quitas esa máscara, para nada, ¿no te aburre.?"
"No, yo ya estoy acostumbrado, además ya es parte de mí, la uso desde ya hace mucho tiempo, desde que era un niño, para ser sincero ya son casi 9 años aproximadamente."
Traen el auto y suben, miran la playa tan quieta, tan calmada y ambos se miran, estando de acuerdo con ir allá. Se estaciona cerca de la playa, bajan del auto y caminan por la playa, Astored se quita las sandalias para sentir la arena fría y el mar salado de caminar por la orilla del brazo de Shinsei.
"Shinsei... ¿Estás decepcionado con mi edad.?, pero no me trates como una niña, sí por favor."
"Aunque no te voy a mentir... que me no me sorprendió, pero seguiremos tratándonos como hasta ahora... sí, ya no te preocupes."
Estuvieron un rato más paseando, luego subieron al auto, pués Astored tiene que llegar temprano a la universidad, ya que es como su casa, tiene que regresar a una hora prudente
Shinsei se despide de Astored en la puerta de la universidad con un beso en la mejilla. Astored camina hacia la entrada pensando en los rumores que ha estado escuchando por los pasillos de la universidad acerca de Shinsei de qué es sacerdote. No quiere estar con ésta duda, esta a punto de entrar, pero luego se gira mirando a Shinsei que todavía sigue parado apoyado en el auto esperando a que entrara.
"Shinsei... ¿No tienes nada que decirme de tí?, no sé, acerca de lo que haces, por ejemplo, algo de lo que yo deba saber." Con los ojos fijos mirándolo con sospecha.
Y con una voz suave y despreocupada "No Astored, no tengo nada más que decirte."
Astored escucha atentamente su respuesta que la decepciona, para girar y entrar a la universidad. Shinsei sube nuevamente al auto para ir a su hotel.
Durante el camino piensa en la última pregunta que le hizo Astored, diciéndose así mismo, que tarde o temprano le tendrá que decir la verdad.