3. El Reencuentro

1052 Words
"Llamo hogar a ese lugar donde estoy con los míos, no a un bloque de hormigón" Narrado Emily Al bajar del avión fue una sensación extraña, habitualmente teníamos a Lucas y Sky con grandes carteles pero está vez nada. Había mucha gente abrazándose y reencontrándose tras un tiempo sin verse y nosotros estábamos solos cogiendo las maletas. Era algo triste pero supongo que venir en las condiciones que veníamos no era razón para recibirnos con pancartas, castigo moral por parte de nuestra madre, no iba negar que era ingeniosa. —Nos están esperando fuera—dijo Nathan mirando el mensaje que le envío mamá, todos nos miramos suspirando y salimos al encuentro de nuestros padres. —¿Y si huimos?—dije pero mis hermanos me ignoraron y abrieron la puerta del coche de nuestro padre, mientras Nathan guardaba las maletas en el maletero; Jessica, Aiden y yo nos sentamos en nuestros asientos y esperamos a Nathan para mirar a nuestros padres. —Hola chicos, ¿Que tal?—dijo nuestro padre en un tono tranquilo y nuestra madre casi lo mata con la mirada. —Hemos dicho que íbamos a ser duros y serios —dijo ella y se giró a vernos con una cara de enfado pero al ver nuestras caras su ceño fruncido se convirtió en una dulce sonrisa—Os he echado de menos—. —Duros y serios—dijo mi padre molestando a mi madre para que ella riera. —No seas tonto, conduce y calla. Si les echo de menos lo digo—dijo ella sería, mi madre era especialista en que todos creyeran que estuviera enfadada e hicieran todo lo que ella quisiera y también en cambiar de estado de animo rapidamente. —Por eso les he traído—dijo mi padre arrancando el coche y sonriendo a mi madre con una sonrisa de enamorado. —¿Que?—gritamos Nathan, Jessica, Aiden y yo al mismo tiempo y si no fuera por el cinturón de seguridad estoy segura que hubiéramos saltado, de alegría más que de sorpresa. —Nos han expulsado—remarco Aiden orgulloso de haber metido el coche del director en su despacho, fue más sencillo de lo que planeamos, principalmente porque apenas tuvimos que desmontarlo. —Bueno, no niego que eso ayudo a que me pidieran que os sacara de ahí—dijo mi padre mirando totalmente concentrado a la carretera. —¿Pero?—pregunte sabiendo que faltaba algún apunte a la situación. —Vuestros hermanos lloraban todas las noches por vosotros y vuestra madre siempre estaba pensando en vosotros. Creo que ya son suficientemente maduros para tomar decisiones—dijo nuestro padre tranquilo y mi madre le miro sería— Además hasta que cumplan 18 no les dejare hacer nada—añadió, mirando de reojo a nuestra madre para tranquilizarla. —¿Y no sabes hablar conmigo o que? Jake no sabes lo mal que lo he pasado por creer que han metido el coche de su director en su despacho pero al final no han hecho nada—dijo ella furiosa, pero eso le iba durar poco porque mi padre rápidamente beso su mano y la calmo. —En realidad la broma la hemos hecho pero tiene una explicación—dijo Nathan sonriendo dulcemente, mi padre nos intento salvar pero era mejor que lo supiera. —Quiero oír esa razón porque estoy segura que me voy a reír mucho—dijo mi madre mirándonos. —Pues el director era un Idiota, nos castigaba por todo y nos trataba mal, la broma principal era echarle laxante en la comida pero hicimos una suave—dijo Jessica mirando por la ventana. —Bueno solo espero que no matéis a nadie—dijo mi madre y se giró para mirar alante. —¿A qué colegio vamos a ir?—preguntamos Aiden y yo al mismo tiempo, esto de hablar a la vez nos pasaba mucho entre nosotros por la razón de que estábamos más conectados por haber compartido 9 meses dentro de nuestra madre. —Pues mira, vais a ir al que van vuestros hermanos y ellos van al mismo que los hijos de nuestros amigos, así que a ese—dijo nuestro padre sin mirarnos por estar atento a la carretera. —Ni una queja, hemos intentado apuntaros a otro pero era imposible, ningún colegio tenía plazas—dijo nuestra madre antes de que pudiéramos quejarnos. —Mama, papá si os creís que vamos a ser dulces y amables con ellos la tenéis clara. Vamos ha hacer lo de siempre, haremos que todos nos tengan miedo y que no nos molesten—dijo Nathan serio, él era el único que decía las cosas claras a nuestros padres y muy pocas veces se ganaba castigos. —Mirar, os voy a decir lo mismo que a Sky y Lucas, hacer lo que queráis pero a mi que no me llame nadie, para nada. Ojos que no ven, corazón que no siente—dijo mi madre y sonriendo nos a todos, quisiera haber dicho algo más pero no pude porque justo llegamos a nuestra casa y tenía demasiadas ganas de ver a mis hermanos pequeños, y creo que los demás también porque salimos los 4 corriendo a dentro de casa. —Hola— gritamos los cuatro con todas nuestras fuerzas con esperanza que nos oyera todo el barrio y nada más gritar rápidamente Lucas y Sky aparecieron corriendo y nos abrazaron. —Os hemos echado de menos—dijo nuestra hermana Skyler abrazando fuerte a Aiden, más bien colgándose de sus brazos como un mono. —Mama, no te los vas a volver a llevar les necesitamos aquí—dijo Lucas mientras nos abrazaba a Jessica y a mi. —Tranquilos los dos, van a quedarse aquí todo lo que ellos quieran, e irán a vuestro mismo colegio pero os tenéis que portar bien—dijo mi padre mientras traía las maletas, creo que hablo papá porque mamá estaba demasiado emocionada para hablar, parecía dura pero era todo corazón.  —Ahora, coger las maletas y a vuestras habitaciones. Luego si queréis habláis pero daros una ducha que oléis a perro muerto—nos mando nuestra madre intentando ocultar las lágrimas y le hicimos caso, no sin antes darle un abrazo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD