Horas más tarde después de volver a casa y cambiarme me encontraba de vuelta en el hospital, había dormido algunas horas pero aun así estaba de lo más cansada. -¡¿Qué parte de que quiero irme a casa no entienden?!-Aquellos gritos inundaron el pasillo. La voz de Maxon estaba ronca. -Maldita sea Maxon entiende hace unas 24 horas acabas de recibir una herida de bala que fácilmente hubiera podido costarte la vida-Explico Ruslan. A través de la puerta lo escuche bufar. -Odio los hospitales, las paredes blancas y el olor a desinfectante me está poniendo de malas-Sonreí a pesar de que se notaba alterado algo en mí se volvió a unir cuando escuche su voz, estaba despierto, enojado y muy bien. -Hace unas horas te colocamos el transfusión de sangre se te nota mejor pero aun así deberás pasar un

