Capítulo 19

1863 Words
—Cuando era pequeño en este mismo lugar Yuki, mi mamá y yo jugábamos con mis peluches de dinosaurios y al llegar la noche veíamos las estrellas, buscábamos a mi papá entre la estrella más brillante —La primera noche que nos quedamos a dormir en tu casa; recuerdo haberte visto con Yuki viendo el cielo estrellado, quise salir pero Ehann me dijo que no, así que volví a la cama pero no pude dormir hasta que volviste Él me abrazo y dejo un beso en mi cabeza. —Ustedes de alguna manera siempre respetaban mis cosas pero al mismo tiempo no me dejaban nunca, gracias a ustedes deje de sentirme tan solo y pude seguir con mi vida —Janus partir de ahora no me ocultes las cosas, ni tampoco me hagas de lado cuando pase algo por favor, lo que sea dímelo y podremos buscar alguna solución juntos pero por favor no me ocultes nada —No lo haré, ten por seguro que partir de ahora las cosas serán diferentes, no te voy a ocultar nada ni tú lo hagas por favor Me acomodé quedando frente a él, pero es que ya no puedo más, el hecho de no poder besarlo me está volviendo loco. —Te quiero mucho—bese su frente—te amo—sus mejillas—te adoro—la punta de su nariz Él sonrió, acariciando mis mejillas deteniéndose en mis labios. —Ahora que eres mi novio—paso su pulgar por mis labios y suspiro —Bésame de una vez, llevo horas siendo tu novio y... Lo único que sentí fue un jalón y sus labios chocar con los míos. La sensación que tengo en estos momentos es difícil de explicar, es una mezcla de todo, como si tuviera un remolino, maremoto y terremoto, incluso un zoológico juntos, la textura de sus labios sobre los míos es tan cálida. Janus movió sus labios lento, al mismo tiempo que yo, con la misma ternura que me dijo te amo, es la misma forma en que me esta besando. Sonrió en medio del beso antes de separarse un poco. —Me gustas mucho, me gustan mucho tus labios, tus besos, todo tú me vuelve loco —Y tú a mí, eres mi primera vez en todo, lo digo muy enserio —¿Seguro? —Muy seguro—besé cortamente sus labios—ahora que eres mi novio, ¿quiere decir que puedo besarte cuando quiera? —No lo sé, eso depende de ti —¿De mí?—él asintió—por mí no hay problema, quiero besarte cada que pueda —Janus eres un atrevido... ¿Crees que en la universidad vean bien que tú y yo estemos juntos? —No me interesa lo que piensen los demás, la única opinión que me interesa es la de tus padres, tu hermano y la tuya —Ellos están de acuerdo con esto, saben que me gustas, que te quiero más allá de ser mi amigo —Entonces eso quiere decir que mis suegros me aceptan y aceptan nuestra relación, con eso estoy más que satisfecho —Sí, después te presentaré como mi novio con ellos por qué ya sabes como son —Esa idea me encanta, vamos te llevo a casa porque ya es noche y no quiero que llegues tarde —No quiero, además...—lo abrace escondiendo mi rostro en su cuello—mis padres me dieron permiso de quedarme contigo —¿En serio?—se escucha sorprendido—bueno no es del todo raro, otras veces te has quedado conmigo, bueno en casa —Otras veces no era tu novio, ahora sí, así que dormiré en mi habitación como siempre —No~ me gusta dormir contigo, me haces sentir tranquilo y puedo descansar adecuadamente tú me haces sentir bien, en todos los sentidos —mmm, no lo sé, tendrás que convencerme~ —Ven aquí Ágilmente Janus me colocó sobre la colchoneta con él sobre mi, detenido su peso con ambas manos. No quedamos mirándonos sin decir nada, una sonrisa en sus labios es más que suficiente para que pueda sentirme pleno, la felicidad que siento espero que sea por mucho tiempo y a su lado. —No sabes cuántas veces soñé con tenerte así, con poder tocarte, besarte, abrazarte sin miedo a que me rechazarás —Eso último lo hacías, cada que podías me abrazabas. Aunque no sé si te hubiera rechazado, a veces yo quería hacer lo mismo —Pero no de la manera en la que yo quería, pero ahora puedo hacerlo, además después de la actitud que tomaste conmigo no sabia como comportarme contigo, pero ahora que todo se aclaro no voy a contenerme... —Lo sé, que te parece si ya recogemos todo y nos vamos a descansar, es tarde y empieza a sentirse el frío —Como tú digas—se acercó y volvió a besarme—me volveré adicto a esto —Ya, ya, vamos porque si por ti fuera nos quedamos aquí toda la noche —Me conoces muy bien, pero ven no quiero que enfermes por mi culpa Se levantó y me ayudó hacerlo, él levantó los platos de la cena y yo empecé a recoger los cojines junto con las mantas. Esto me trae recuerdos a aquellos días en los que veníamos a casa de Janus después de la escuela y siempre hacíamos un desorden pero al final mi tía terminaba ayudándonos con todos. Esta fue una de las noches más bonitas que he tenido en toda mi vida, jamás pensé que Janus fuera hacer algo así, él me dijo que prepararía algo especial y lindo pero que le diera tiempo por lo que había pasado y todo eso, así que supuse que sería después y no tan pronto, solo pasaron unos días. Pero si soy sincero estoy realmente, estoy feliz de que lo haya hecho, aunque yo no hice nada supongo que después puedo organizar algo para los dos. Terminé de levantar todo y ahora debo subirlo a su habitación para ponerlo en su lugar. —Espérame y te ayudó sólo déjame terminar de lavar los platos ya casi acabo Regreso a la cocina y aproveché para cerrar bien todo, fui con él y lo vi tan entretenido lavando, me acerque sin hacer ruido y lo abrace por detrás, colocando mi cabeza sobre su hombro. Se siente tan bien estar así. —Te vez lindo hasta lavando los platos, creo que ya se quien será el amo de casa —Gracias, es parte de mi encanto ¿no lo sabías? oye, cuidado con lo que dices, eso sonó a una propuesta de matrimonio —Tienes un ego muy grande, no se de donde lo sacaste si tu mamá es un amor —No es verdad, pero aún así me quieres ¿Verdad? con todo y mi ego —De eso no hay dudas Jan—besé su mejilla—¿te ayudo? —Ya terminé, vamos a subir todo y a descansar por qué realmente quiero abrazarte toda la noche Aún sin soltarlo avanzamos de vuelta a la sala donde están todas las cosas, queriendo y no lo solté y ayude a subir las almohadas y él se llevó la colchoneta. Le ayude a doblarla correctamente para después acomodar las almohadas en su lugar. —Listo, ya con esto quedó todo en su lugar como debe de ser —Sí, gracias por ayudarme eres el mejor —Lo hago con gusto, ¿Jan puedes prestarme ropa para dormir? Como sabrás no traje nada —Claro, toma lo que quieras iré a cambiarme y lavarme los dientes, ya sabes donde esta la ropa —Gracias, tú también eres el mejor Busque entre su ropa y encontré un pans n***o holgado, logré encontrar su playera blanca favorita, está se le ve tan bien además de que es un regalo mío. en aquel entonces tenía una obsesión por las playeras blancas y no lo culpo, se le ven tan jodidamente bien. Me cambie rápidamente antes de que él saliera del baño, acomodé mi ropa y la deje sobre el pequeño banco que está ahí. Me senté sobre la cama a esperar que Janus salga. Ahora que lo pienso mejor, aquella vez no quise dormir solo aquí, porque estaba, estoy tan acostumbrado a dormir con él, que si lo hacía solo bajaría a buscarlo. Pero al mismo tiempo la sensación que me provocaba estar solo aquí es tan diferente. —Listo, puedes usar el ba...ño, te la pusiste, te vez muy bonito —Gracias y sí, es que es de mis playeras favoritas —Te queda mejor a ti, te hace ver más bonito y sexy —No soy sexy, además Él no me dejó terminar porque ya estaba besándome nuevamente, coloque mis manos sobre sus mejillas deslizando hasta su cabello, sintiendo sus manos sostenerme con fuerza. Nos separamos un poco, muy poco pero no quiero que deje de besarme, no puedo evitarlo. —No vuelvas a decir que no eres sexy, porque realmente lo eres—su voz es más ronca de lo normal—sobre todo cuando usas mi ropa, o aquella playera negra que es una talla más de lo normal y estás en short en casa —Uh, está bien... Vamos a descansar —Sí~ Entre los dos arreglamos la cama para poder acostarnos, él fue el primero en ingresar, segundos después apague la luz para poder acostarme a su lado. —Jamás creí que esto podría pasar, solamente en mi imaginación pasaba que pudiera tenerte a mi lado, me era difícil solo verte y tratarte como mi amigo —Puedo decir lo mismo, digo hubo algunas noches en las que dormíamos juntos y si parecíamos pareja hasta cierto punto —Ehann se quedaba en el suelo, pero aún así para mí estar contigo era como un sueño, se que hubo rumores de nosotros pero no me importaba en lo absoluto —¿Por qué no me dijiste nada? Soportaste muchas cosas por mi culpa —Ven—me acerque a él quedando sobre su pecho, puedo escuchar los latidos de su corazón—tuve miedo, dudas, inseguridad, pánico. El simple hecho de pensar o imaginar que si te decía lo que siento por ti, tú no sintieras lo mismo y que a causa de eso tomarías tu distancia, me ibas a ignorar, perderte me aterra demasiado... Además no sólo perdería tu amistad y a ti... Ehann también y eso es lo menos quiero —Entiendo muy bien, yo siento lo mismo, pero ahora que estamos juntos ese sentimiento se quedará guardado, no nos perderás a ninguno de los dos, eso no pasara mi amor —Me parece muy bien, que bonito se escucha cuando me dices así—me aferre a él—ahora pequeño osito bonito, duerme que yo velare tus sueños, porque será difícil que pueda dormir esta noche —¿El osito no se desaparecerá, verdad?—me abrazo un poco más fuerte —No, es que pareces un osito hermoso y tierno. además es algo que siento que va contigo —Esta bien, dulces sueños mi amor.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD