Capítulo 11

1884 Words
Los primeros días de vacaciones tuve aquí en casa a Minseok porque Ihan y Ehann me dijeron que saldrían con sus padres a visitar a su abuelita, así que aprovechamos la convivencia de primos y hablamos de todo un poco, así como también vimos varios animes y series, aunque por eso recibimos una regañiza por parte de mi madre por no dormir y ver tele toda la noche. Hoy regresan los chicos y prometí ir a buscarlos, así que aunque me esté muriendo de sueño, iré a esperarlos a su casa, no deben tardar mucho en llegar eso me dijo Ehann; y a decir verdad, los extraño mucho. —¡Mamá iré a casa de Ehann y Ihan! —Con cuidado, me saludas a los chicos, ¿Te quedarás con ellos? —No, vendré a más tarde lo prometo —Esta bien cariño, ve con cuidado y avísame cuando vengas de vuelta —Sí~ El transcurso a casa de los chicos me quedé pensando en todo lo que ha pasado, necesito hablar con Ihan y saber que es lo que le pasa, saber porque ha estado así conmigo, me ignora, apenas hablamos y ya ni siquiera nos quedamos solos, si Ehann se va, él hace lo mismo y ahora pues se fueron con su familia menos hablamos, anteriormente él era el que me hablaba, me mandaba fotos y videos de todo lo que hacían y me contaba todo y ahora no recibí ni un sólo mensaje de él, absolutamente nada. No voy a negar que tengo algo de miedo de saber cómo volverá ahora porque últimamente con él ya no se sabe que pueda esperar. Pero tampoco negare que tengo muchas ganas de verlo. Cuando llegue a su casa me quedé sentado en la entrada esperando que lleguen, siempre ha sido así cada vez que se iban y ahora espero que no sea la excepción. El sueño me está ganando pero no puedo darme por vencido, debo resistir un poco más, no puedo quedarme dormido aquí sería muy mala imagen y una vergüenza. A lo lejos puedo escuchar algunos pasos y voces acercarse, ¿dónde los he escuchado? —Entonces te gusta Ehann y no Ihan, ¿Por qué te le declaraste a Ihan? ¿Me quieres explicar que están tramando? —Creí que su hermano se daría cuenta e intentaría hacer algo pero simplemente no lo hizo, más bien empezó a mantenerse al margen de todo lo relación conmigo Ese imbécil sólo está jugando con Ihan y encima dice que le gusta Ehann. Es de lo peor. —Y luego está Janus, el pobre está que se muere de celos, debería hacerlo y no sólo ver perder a la persona que quiere ¿Celoso yo? ¿De ese idiota? Que buen chiste. —Sí, me siento mal por él, pero aun así... ¿Tú? ¿Qué haces aquí? —Ah son ustedes, buenas noches Tengo ganas de golpear su pálida cara, un poco de color no le hará daño, al contrario le estaré haciendo un favor. —Buenas noches, ¿Esperando a los chicos? Ese chico es más amable que él otro, me agrada, tengo la sensación de haberlo visto antes, ósea de haber hablado con él en algún momento pero no recuerdo con exactitud. Solo sé que su voz me suena familiar. —Sí, les prometí que estaría aquí para cuando llegarán —Qué curioso, Ihan me pidió que viniera a recibirlo—sonrió de lado y se cruzo de brazos. En serio quiero golpearlo muy, muy fuerte. —No empieces Soogi, nosotros no vinimos a esperarlos, pensamos que ya estaban aquí, queremos... —Ya han llegado Me levanté justo cuando la camioneta se detuvo frente a la casa. Los tres hicimos una pequeña reverencia cuando sus padres bajaron y nos saludaron. —Janus cariño, que bueno verte por aquí tiene tiempo que no vienes, no nos abandones cariño —Hola, buenas noches he estado un poco ocupado, pero procuraré venir más seguido —Janus tú no sabes mentir campeón, te conozco bien ¿Te quedas a cenar, verdad? Nota mental, aprender a decir que no. —Sí, claro Los padres de los chicos siempre me han tratado como uno más de su familia, son como mis tíos adoptivos. Son excelentes personas y les agradezco que hayan cuidado de mí y mi mamá. —Nos vemos ahorita, no tarden —Sí, Ehann~—me di media vuelta para ver donde esta —Janus~—dejo su maleta en el piso—¡Te extrañe mucho, conejito! —¡Yo a ti enano! Se aventó a mi abrazándome con sus piernas, realmente extrañaba mucho poder pasar tiempo con ellos, sin contar que se me hicieron eternos los días sin ellos. —Mi abue pregunto por ti y mi prima también~ —Oh cállate—se bajo—tu prima me da miedo— Ihan me miró y se acercó a mí poco a poco—hola —¿Para mí no hay abrazo?—pregunto curioso y mirándome como si le fuera a decir que no —Por supuesto que sí, ven acá —Eres un tonto—se aferró a mí escondiendo su cabecita en mi cuello—yo también te eche de menos —Tú y yo tenemos que hablar, pero será después porque estoy seguro que estás muy cansado —Está bien, y si realmente estoy agotado, solo quiero comer y dormir Él se alejo y fue dónde estaban los otros chicos, se despidió de ambos al igual que Ehann. Como buen amigo que soy le ayude con sus maletas hasta la habitación de Ihan, deje las cosas ahí y fui directo a su cama, extrañaba estar aquí, sentir que nada a cambiado, sentirme en casa y que sólo seamos nosotros. Por extraño que parezca estar con ellos me hace olvidarme de todo y simplemente quiero estar así por mucho tiempo. Estar aquí me hace sentir tranquilo, es tan cómodo tanto como en casa, el aroma de Ihan me transmite tanta tranquilidad que no quiero moverme, quiero dormir y que Ihan duerma conmigo, claro eso sólo pasa en mis sueños. —Janus, no te duermas vamos a cenar —No quiero, mejor ven a dormir conmigo~ —Janus por favor—me movió un poco, así que aproveche para tomar su mano y jalarlo—no Janus, espera —Por favor Ihan, sólo quiero dormir un poco, hazme compañía ¿Sí? —Eres como un niño pequeño, no haz dormido bien ¿verdad? —No~ como ustedes me abandonaron me tuve que sacrificar y pasar noches en desvelo con mi primo viendo anime—reí bajito —Qué sacrificado, pero ya estamos aquí, puedes tener noches de desvelo con nosotros, ya no necesitas pasar tanto tiempo con tu primo—¿uh? Logró zafarse de mi agarre, se acomodo de modo que mi cabeza quedó sobre su regazo, su manita hace leves caricias en mi cabello, es como me gusta porque me hace sentir muy tranquilo y cómodo. —Si sigues así me quedaré dormido y no me importará que sea tu cama —¿Me detengo? —No~ Ihan yo te quiero mucho —Eso lo sé, yo también te quiero mucho —Pero no me estás entendiendo, ¿por qué nunca me entiendes? —Éstas tan casado que no sabes lo que dices, duerme un poco Janus, le avisaremos a tu mamá que te quedarás aquí —No~ prometí volver a casa, no quiero dejar sola a mi mamá, así que no podré quedarme con ustedes —Entonces vamos a comer algo y te acompañamos a casa, no dejaremos que te vayas solo así como estás —No tengo hambre, mejor los espero a que coman y me llevan a casa así como lo dijiste, deben cuidarme —¡Ja! Janus le prometiste a mi papá que cenarías con nosotros, vamos nos están esperando—estaba tan bien solamente con Ihan, ¿no pudo dejarnos más tiempo sólitos? —Ya, ya, ya, Ehann sabes cómo arruinar el momento, a veces quiero golpearte Me levanté de la cama con ganas de fusilar a Ehann, él sólo está sonriendo y a veces, sólo a veces en serio quiero golpearlo suavemente con una silla. Ihan llegó por atrás y me abrazo, lo cuál me hizo despertar por completo, él jamás había hecho nada así, y ahora que lo hizo me saca por completo de mí, no digo que me moleste que lo haga porque no es así sino todo lo contrario. No dije nada para no meter la pata, así que deje que me abrazará hasta que llegamos al comedor dónde están sus padres. Ehann tomo lugar a lado de su mamá, Ihan a lado de su papá y yo a su lado. La cena transcurrió tranquila, me platicaron como les fue con su familia y me hicieron prometer que iré con ellos la próxima vez que vayan, por que dijeron que les hice falta. —Muchas gracias por la cena, me dio mucho gusto poder pasar un rato agradable con ustedes —A nosotros igual cariño, saluda a tu mamá por favor, haber que día vienen los dos a cenar —Claro que si, con permiso y buenas noches —Vayan con cuidado, ¿Se quedarán con Janus? —Ihan es quién lo va acompañar yo quiero darme un baño y descansar como dios manda —Pero —Sí, Ihan se quedará en casa ya mañana Ehann va por él, ¿Verdad?—volteo a ver a Ehann quien me sonrió cómplice. —Obviamente —Bueno, pórtense bien mis niños —Si mamá —¿Me dejas al menos ir por ropa? quiero bañarme y para poder descansar bien, por favor —Te queda mejor mi ropa, mañana que Ehann te lleve algo decente, vamos que me muero de sueño y no quiero abandonar a mi cama más tiempo No espere que dijera algo, lo tome de la mano y salimos de su casa. El aire frío nos golpeó por completo haciendo olvidarme de mi sueño por un momento. —Me hubieras dejado traer un suéter al menos, eres un desesperado, si me enfermo tú vas a cuidarme Jang Janus —Y tú te volviste un sensible, no pienso cuidarte si enfermas—reí—toma Me quite mi sudadera y se la di, le ayude a colocársela quedando frente a frente, tengo muchas ganas de besarlo pero no lo haré no sé cómo vaya a reaccionar si lo hago, de por sí está algo extraño, con eso va a terminar odiándome. Mejor controlo mis impulsos y mis deseos. Contrólate Janus. —Vamos a casa, debes descansar bien sino te hará daño —Sí... Con una condición y no puedes negarte —¿Cuál? —Que duermas conmigo, por favor —... Janus, no creo qué... —¿Qué? De niños siempre lo hacíamos, y somos amigos, ¿No es así? Además dije que no puedes negarte —... D-de acuerdo lo haré pero no quieras pasarte de listo conmigo—le sonreí en modo de respuesta. Tome su mano y así nos fuimos hasta llegar a casa, no quiero que nada cambie entre nosotros, absolutamente nada, pero no sé por cuánto tiempo más podré soportar seguir siendo su amigo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD