Años después.
—Jan cariño, se te hará tarde si no bajas de una vez—la voz de mi mamá se escucho por detrás de la puerta
—En seguida voy mamá, es que no encuentro mi sudadera la gris—busque nuevamente dentro del armario—no hay nada, ¿no la lavaste?
—Cariño—mi madre ingreso a mi habitación yo la observé curioso—la sudadera gris se la llevó Ihan ayer, te lo dije pero no me prestaste mucha atención que digamos—ella sonrío
—¿En serio?—le regrese la sonrisa y rasque la parte de atrás de mi nuca, no recuerdo lo que dice.
—Sí, estaba haciendo bastante frío y por eso se la diste, lo cual fue raro porque esa sudadera no la prestas, al menos a Ehann no se la prestas nunca—sonrió de manera dulce
—Vaya...
Si tan sólo mi madre supiera la verdad. Pero ahora que lo dice no recuerdo haberle dado mi sudadera a Ihan ¿o sí?.
—Bueno seguramente lo olvidé o no le tome importancia así como dices, como sea tomaré otra—volví a no darle importancia y regrese al armario a buscar algo
—Te quiero abajo en dos minutos o llegarás tarde, no puedes irte sin comer nada, y no me digas que comerás en la universidad porque no lo haces
—Sí~, en seguida bajo
Cuando mi madre salió de mi habitación, tome el primer suéter que encontré, tome mis cosas y salí de mi habitación. Necesito poner más atención cuando Ihan se lleve mis cosas debo dejar de acceder a todo con él; pero es inevitable no hacerlo, no puedo decirle que no cuando me mira de una manera tan tierna. Me lo ha dicho varias veces Ehann pero no quiero aceptarlo del todo, ósea es que no es fácil, no puedes ir por la vida diciéndole a tu mejor que...
—¿Qué hacen aquí ustedes dos?
Cuando llegue a bajo vi a los chicos esperándome, Ihan lleva puesta mi sudadera, se ve muy bien en él. Simplemente hermoso.
—¿No es obvió? Pasamos por ti— abrió los brazos no sé si quiere un abrazo o sólo está mostrándome como se le ve mi sudadera—Jan~
—Ajá, bonita sudadera Ihan, dime dónde la compraste, quiero una igual—dije en tono burlón
—¿Verdad que sí?—él sonrió y mi corazón se aceleró—se me ve mejor a mí, empiezo a arrepentirme de haberte regalado esto y no un oso
—Como digas, desayuno y nos vamos
—Tienes diez minutos, no pienso llegar tarde por tu culpa Janus
—Nadie les dijo que vinieran por mí, así que se aguantan
Ihan empezó a reír y fue a la cocina con mi madre, Ehann me enseñó la lengua de manera infantil, cuando estuvimos en la cocina mi madre colocó un sándwich frente a nosotros tres, a lado un vaso con jugo, así que como buen hijo le susurre un te amo y empecé a comer.
—Saliendo de la universidad directo a la casa Janus, me toca cubrir a una compañera en el turno de la noche, espero poder venir a la hora de la comida, lo siento cariño
—Si mamá, no te preocupes sino puedes venir yo puedo encargarme de la comida, cena y de lo que haga falta en casa
Ella sonrió y nos apresuro a desayunar, mi madre es la mejor ella siempre está al pendiente de nosotros, desde que conoció a los chicos y vio que su amistad fue sincera que no me juzgaron, no me molestaban como los demás niños sino al contrario; ella los recibió tan bien como si fueran ya parte de la familia.
Una vez que terminamos de desayunar nos fuimos de una vez, ya que Ehann estaba presionándonos con que no quería llegar tarde, cuando él más de una ocasión nos hizo llegar tarde.
—Jan ¿Terminaste el proyecto?—Ehann me saco de mis pensamientos
—No me hables de eso, no he dormido bien en días por eso—de solo pensarlo me duele la cabeza
—Ihan ya lo terminó, y yo sólo son detalles los que debo arreglar
—Presumidos
—Hannie~ ¿Por qué no ayudas a Janus con su proyecto?
—Claro, puedo ayudarte desde hoy, no tengo problema y tampoco tengo nada que hacer
¿Qué pretende Ehann? Yo feliz de que Ihan me ayude pero algo no me cuadra menos cuando quiere dejarnos solos, él casi nunca nos deja solos.
—Entonces Jan, ¿te ayudo?
Ihan se detuvo frente a mí, esos ojitos, esa sonrisa que me cautivo desde el primer día que lo conocí... Maldición esto no puede ser, él es mi mejor amigo y yo no puedo estar pensando que se ve y está precioso ¿o sí? No es ilegal que yo sepa.
—Ya... está bien, saliendo de aquí vamos a casa, el proyecto es para la próxima semana y yo apenas voy a la mitad—al menos eso recuerdo porque no tengo idea de nada
—Siempre dejando todo al último, pero...
—¡Correcto!
Una chica llegó corriendo y lo abrazo a ella la he visto en la universidad sino mal recuerdo es de otro salón, Ihan no la alejó simplemente dejó que siguiera abrazándolo y eso está mal porque ni siquiera es su novia o algo. Momento, no, no, no, el que está mal soy yo, no está bien que sienta enojo por eso, yo tampoco soy nada más que su amigo como para molestarme por algo así.
Seguí mi camino ignorando sus gritos y los de Ehann, debo aprender a controlarme, no es posible que me ponga de está forma por un abrazo. Quien no me conociera diría que estoy celoso por algo tan insignificante.
—Janus, buen día
Me detuve cuando escuche la voz de Suji, ella es una buena amiga pero está enamorada secretamente de Ihan, no tan secretamente porque yo lo sé pero aún así, le gusta Ihan.
—Buen día Suji ¿Cómo estás?—le sonreí de vuelta
—Tú siempre tan formal, pero estoy bien, ¿Y tú? Traes cara de enojado, ¿quien te hizo enojar tan temprano?
—... No es nada, sólo estoy estresado por el proyecto de la profesora
Es una mentira a medias, así que no es una mentira como tal ¿No?
—Todos están así, sino entregamos ese proyecto nos vamos a recurse de la materia como tal y adiós vacaciones de verano
—No era necesario recordar todo eso además... ¡Uh!
Alguien llegó y se subió con algo de fuerza sobre mi espalda, sé quién es, es imposible no saber de quién es este aroma y está presencia tan cálida. Así que lo sostuve de sus muslos.
—¿Por qué me ignoras? Ya te dije que no me gusta, ¡oh! hola Bae buen día
—B-buen día Kim
—Vamos Jan, cárgame hasta el salón, eso te pasa por ignorarme—di que no, di que no
—Nos vemos Suji, y tú pequeña luna, si estás pesadito muy delgado y todo pero si pesas—¿Por qué no puedo negarme?
—¿Si sabes que me vale, verdad?
—Luego porque te ignoró
Él se aferro más, colocando su cabeza sobre mi hombro derecho, su mejilla roza con la mía si me volteo puede pasar un pequeño beso o rose de labios. Carajo ¿en que cosas estoy pensando? No puedo hacer eso, además no lo haré, no lo haré y dejaré de pensar en esas cosas.
—Estas nervioso, no me digas que interrumpí algo con Suji porque entonces me sentiré mal
—No, sólo hablábamos del trabajo final, nada importante realmente
—Le gustas a Suji, por eso se llevan muy bien—su tono cambio a molesto
—Que tonterías dices, a ella le gusta alguien más, yo sólo soy un amigo y compañero de clases, nos llevamos muy bien eso es todo
—¿A ti... Te gusta ella?
—Andas muy preguntón, pero no, no me gusta te lo acabo de decir, además a mí me interesa otra persona más... esa personita es...
—No es necesario que me digas—no puede ser—supongo que esa persona debe saberlo primero que yo, no puedo quitarle esa emoción
—Pero...
Él se bajó e ingreso al salón, parece como si le molestará la idea. Ehann llegó y paso a lado mío, empujándome levemente.
—Despierta Janus, tenemos clase
Reaccione y fui a mi lugar que es detrás, él parece perdido en sus pensamientos ya que Ehann lo llama y no le hace caso o simplemente lo está ignorando.
—¿Qué tiene?—me pregunto curioso
—No sé, simplemente cuando llegamos así se puso
—Vaya, ¿De que venían hablando?
—... De chicas, estaba muy preguntón, quería saber si alguien me gustaba y no quiso que le dijera nada.
Él empezó a reír fuerte, provocando que los demás nos observarán. No me gusta llamar la atención y lo que es peor, soy amigo de dos personas que son el centro de atención.
—Kim y Jang fuera de mi clase
¿En qué momento llegó el profe?
—Pero profesor
—Nada, fuera los dos
Maldición, Ehann y su risa escandalosa, ni siquiera sé porque se ríe, sino dije nada gracioso, una vez fuera del salón me llevo a rastras hasta la cafetería, tiene una sonrisa de que él sabe cosas, y a veces me da miedo; cuando es así me acuerdo mucho de aquel día, de aquellas luces y sus palabras, por extraño que sea, siento que Ehann podría ser aquella luz dorada. Creo que debería empezar a olvidarme de eso.
—Te voy a contar una historia—me miro y en sus ojos vi un brillo diferente
—Oh no, la última vez que me contaste algo fue extraño, me dejaste un trauma de por vida
—Esto es diferente, te gustará sino es así, puedo comprarte lo que me pidas
—De acuerdo—aquí vamos de nuevo
—Cuenta la leyenda, que un ser que no es de este mundo conoce a cada uno de los seres humanos, se dice que esté ser es capaz de mandar una luz al humano que se siente solo, al humano que necesita de alguien que lo haga sentirse vivo, amado y único... Pero hay excepciones en las que...
—Ehann ¿Do-dónde sacaste ese relato?— lo interrumpí—responde
—Una luz puede ser tu...
—¡Chicos!
La voz de Ihan nos interrumpió, llegó corriendo y se sentó a mi lado con una sonrisa.
—¿Tú qué haces aquí? Deberías estar en clase—su hermano se sorprendió de verlo
—Tú lo dijiste, debería, pero es que sin ustedes me aburro además el profe me provocó y dije un comentario que hizo que me sacarán de la clase
—¿Qué hiciste?—pregunte curioso y volteo a verlo
—Digamos que dije que la clase era aburrida y a nadie le interesa, ahora debo hacer un reporte de todo lo que hemos visto el último semestre—se recostó sobre su mochila
—Eso te pasa por estar de hablador—su hermano se burlo
—Pues ni modos Ihan, suerte con eso, sólo no olvides que debes ayudarme con mi proyecto—por instinto acaricie su cabeza
—Eso jamás, como pago cómprame galletas y un jugo ¿Sí?—otra vez esos ojitos y esa linda sonrisa
—Ve a pedirlo, ahorita pago
—¡Sí!
—Después termino ese relato, yo también quiero galletas
Ehann se levantó y se fue dejándome con la curiosidad a flor de piel, así que no tengo más opción hasta que él quiera seguir.