Pero el joven no de detuvo. Tina observó la cara del mismo y era la de una verdadero depredador. El joven estaba transformado, y una vez que le había introducido parte de su nabo, apoyó su cuerpo encima del de ella motivando que el falo se enterrara hasta la empuñadura. ¡Tenia atravesada toda la polla del muchacho dentro de su coño! -¡oh cabron oooo despacio! ooooo El joven se quedó mirándola a la cara por unos instantes, con toda su tranca en el coño de la mujer, con una expresión que, la mujer verificó como de triunfo, especialmente cuando escucho al joven gruñir ¡ya eres mía!. Pero aquel no le dio tregua, ya que comenzó a perforar la v****a con gran énfasis, metiendo y sacando su pistón una y otra vez, con gran envergadura, haciendo que las penetraciones se hicieran tan profundas que

