Ya de nuevo en clase, se notaba seriamente enfadada con su novio. La había dejado acá y encima, tenía que soportar al padre de este. Por supuesto no le comentó nada respecto a lo ocurrido con su suegro, pero estuvo tentada de decírselo en plan de reproche. A la hora del almuerzo, como de costumbre el suegro la estaba esperando a la salida del Instituto para llevarla de nuevo de regreso. Entro en el coche y no le dijo nada. Pero él volvió a insistir, añadiendo: ¿te apetece comer por ahí?.....¿había pensado en invitarte a comer en un restaurante? Ella le miró por primera vez a la cara. No le contesto inicialmente. Estaba enfadada con aquel hombre que la había forzado, pero también estaba enojada con su novio. Se sentía sola, y en ese momento sin muchas ganas de nada. Por ello, cuando estab

