-Ahora mismo salgo para allá. Descuida. - le conteste. Inmediatamente deje lo que estaba haciendo en casa, y marché a la vivienda de mi hijo. Durante el trayecto noté mi nerviosismo ya que llevaba tiempo sin estar a solas con mi nuera. Prácticamente iba a ser la primera vez que coincidíamos después de casada. Al llegar a la casa, tras tocar el timbre, la joven me abrió la puerta del apartamento, comprobando su rubor. -D. Néstor. Le dije a Martín que no le molestara. Pero él se empeñó. – me dijo nada más entrar. -Tranquila. Estaba descansando en casa. Veamos si puedo ayudarte. - le dije, viendo que ella me llevó hasta el baño para que comprobara la avería. Observé que no salía el agua caliente. Me dirigí donde tenían instalado el termo, verificando que era un problema del encendedor.

