"Ahhhh..." No pude evitar gemir mientras me rozaba el pezón con las yemas de los dedos, antes de engancharlos en mi camiseta. Lentamente, deslizó la tela sobre mis pechos, dejando al descubierto mis grandes y jugosos pechos copa G, centímetro a centímetro, para que los devorara con la mirada. Ahora, mis grandes areolas son de un rosa claro, con pezones grandes que siempre se ponen duros y rígidos. Y con la polla de mi padre palpitando entre mis dedos y con sus ojos lujuriosos devorando cada curva, ¡mis pezones ya estaban duros como una piedra! Gemí al sentir su mirada fija en ellos, mis pechos se movieron un poco mientras mi padre me subía el top corto. Solté su polla un instante para que me quitara el top, dejándome de pie frente a mi padre con solo mi tanga n***o. Me lamí los labios mi

