"¡Mmm... Papi!" Gemí mientras frotaba lentamente mis caderas contra la enorme y gruesa polla de 23 cm de papá en el sofá de la sala. Era domingo por la mañana, y mi hermano había ido a la iglesia con mamá. Papá y yo solíamos acompañarlos, pero hoy no. Esta mañana, papá había inventado una excusa para que los dos pasáramos unas horas a solas para pasar un buen rato padre-hija. ¡Por eso estaba desnudo en el sofá mientras yo me empalaba lentamente en su gruesa y jugosa polla! Los dedos de papá se clavaron en mi culo, guiando mis embestidas rítmicas mientras su lengua exploraba mi boca. ¡Mis jugosas tetas de 34 DD se apretaban contra su amplio pecho mientras pecábamos en casa mientras mamá estaba en la iglesia! "Mmm... No puedo creer que tenga una hija tan guarra", jadeó mientras su gruesa

