El hombre de la casa 64-3

603 Words

—¡Ay, Tere! ¡Qué cosas dices! —rio Sandra mientras su pie me acariciaba la pantorrilla debajo de la mesa. —¡Sí! A que no adivinas con quién ha estado cogiendo este cabrón —siguió, bajando poco a poco la voz. —¿Con quién? —preguntó la amiga, mirándome directo a los ojos mientras mordía su labio pícaramente. Mi novia se acercó a su oreja y susurró la respuesta, lo cual hizo que ese pie me frotara con más intensidad la pierna. Ellas empezaron a reírse y juguetear como harían un par de chicas, por un momento olvidé que esa tal Sandra tendría la edad de mi mamá. Con cada cosa que Tere le contaba, sus miradas iban tornándose cada vez más sugestivas, ese pie juguetón no me dejó en paz en ningún momento debajo de la mesa. Por supuesto, la sangre ya se me estaba acumulando entre las piernas y en

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD