CAPITULO 7

2682 Words
POV ALEXANDER Las palabras de Selena, el resultado de embarazo, la ecografía, todo esto pasa muy rápido y mi mente aun no lo procesa, nunca pensé tener un hijo con otra mujer que no fuera mi esposa, esto es algo que no esperaba, no soy capaz de decir nada, de reaccionar, no tengo cara para mirar a mi esposa, la verdad no escucho las últimas palabras de Selena, pero sé que se va, mi esposa minutos después sale corriendo y yo tras ella, no quiero perderla por este maldito incidente, por algo que no planee. Trato de detenerla, pero es en vano, se marcha al centro comercial sin mí. Me devuelvo a mi oficina a pensar que voy hacer ahora, que haré para no perder mi matrimonio, no sé si Juli esté dispuesta a perdonar algo así, y yo me pongo en su lugar y tiene toda la razón de estar molesta, de no querer verme, tantos pensamientos pasan por mi mente, recojo mis cosas en mi oficina y decido ir a casa, no puedo trabajar cuando mi mente está en mi hogar, en mi familia que puedo perder. Salgo de mi oficina y subo a mi auto camino a casa, pero recibo una llamada de los guardaespaldas de mi esposa, que les quitaron las llaves y se escaparon con Andrea, les digo que me esperen que salgo para haya. Llego al estacionamiento del centro comercial y los veo con las bolsas de las compras y fuera del auto. - ¿Qué carajos pasó, como se dejaron engañar? -señalo furioso. -Señor lo sentimos, no fue nuestra intensión, discúlpenos -dice uno de mis hombres. -Necesito que localicen a mi esposa, ella no puede estar sin seguridad, es muy peligroso, ustedes saben los lugares que ella frecuenta, también miren en casa de Andrea, de seguro alguien tiene razón de ellas –exijo busco por todas partes, me da mucho miedo de lo que está pensando, de lo mal que se debe sentir, y el único culpable de su sufrimiento soy yo. En casa mi madre me dice que Juli llamo y le pidió que cuidara los niños, que no llegaría a casa. -Hijo, quiero que me digas ¿Qué paso con Juli, sé que algo le malo le ocurre, de lo contrario no estaría pasando esto, que le hiciste? – me reprocha mi madre. -Mamá, -lloro en sus brazos, la voy a perder, sé que la perderé -expreso en medio le lágrimas. -Mi amor, dime por qué piensas eso, ella te ama tanto, que sé que jamás te dejaría -indica mi madre muy segura. -Selena está embarazada, va tener un hijo mío mamá, perdóname lo que diré, pero yo no quiero ese bebe, no quiero un bebe que no es de mi mujer, que solo fue por una maldita mala decisión -expreso sincero. -Hijo, no digas eso, ese bebe no tiene culpa alguna, y claro que lo vas a amar, pero tienes que primero acerté a la idea, de que su madre no es Juli, no puedo decirte que no la perderás, porque es algo muy fuerte para cualquier mujer, pero debes darle tiempo, déjala que asimile esto, ahora entiendo por qué necesita estar sola por un tiempo, respeta eso, porque es lo mejor para ambos, en este momento no sería buena idea que hablaras con ella -explica mi madre. -Pero, tengo miedo mamá, tengo miedo de que me deje, de que no quiera volver a verme, no sé qué haría sin ella, no sé cómo vivir sin ella, además se fue sin seguridad, me da miedo que le pueda pasar algo, entiéndeme -expongo. -Hijo, sé que es peligroso, pero ella sabe lo que hace, ella es consciente del peligro que corre sin seguridad, sé que Juliana es una mujer muy prudente y muy inteligente, debe de estar en un lugar seguro, sé que es así -dice mi madre con mucha firmeza, conoce tanto a Juli, y la quiere de la forma en que una madre ama a sus hijos, de eso estoy seguro. Veo a mis hijos jugar con su perro, los abrazo fuerte, ellos serán mi motor para luchar por esa familia tan hermosa que tenemos, pero también debo aceptar que tendré otro hijo, con Selena, que mis hijos deben quererse como los hermanos que son, no le haré daño a esa criatura, no le haré daño a un hijo mío, apoyare a Selena en todo con respecto al bebe, pero no seré nada más sino el padre de su hijo, porque mi corazón tiene dueño, y en el ya no mando yo. Suena mi teléfono. -Hola Selena que necesitas -digo seco. - ¿Ya olvidaste lo que te advertí en tu oficina? - ¿De qué carajos hablas? -Te dije que, si quieres hacer parte de la vida de tu hijo, tendrás que ser mío, tendrás que dejar a la mujercita esa, tienes tres días para pensarlo, de lo contrario atente a las consecuencias. -Estás loca, jamás cederé a tus chantajes, si él bebe es mío responderé por él, pero jamás, escucha muy bien, jamás renunciare al amor de mi esposa. -Tú lo decidiste-dice y cuelga la llamada. Esta mujer es una víbora, como no me di cuenta, estuve ciego por mis problemas y jamás vi lo que Juli me advertía, pensé que era mentira, pensé que ella era una buena persona y me encuentro con esto, con una loca obsesiva que quiere acabar con mi matrimonio. Los guardaespaldas no tienen noticias de Juli, ella se aseguró de que no diera con su paradero, pero estoy tan desesperado, necesito verla, o al menos saber que está bien. Llamo a todos sus amigos incluyendo a Santiago, todos aseguran no haberla visto hoy, la culpa me consume, la ansiedad me está ganando la batalla. Pasa la noche y aun no tengo noticias de ella, ni de Andrea, me tranquiliza un poco saber que están juntas, que ella le está dando apoyo y no cometerá ninguna locura, no pienso en suicidio ni nada por el estilo, pero sí en que se pueda ir lejos y dejarme para siempre. No dormí en toda la noche pensando en donde puede estar, me doy una ducha y pongo ropa deportiva, mi madre está cuidando a los niños con Tifany, en este momento solo quiero encontrar a mi esposa, pero también pensar en lo que será mi futuro de ahora en adelante, mi madre tiene razón en que ese bebe no es culpable de mis errores, así que hablare con Selena y llegare a un acuerdo, no quiero perder a un hijo por estupideces mías. -Hijo, ¿te vas? -Si madre, quiero pensar un poco y es mejor darle tiempo a mi esposa, lo necesitará. Cuida de mis hijos, hoy no vendré a dormir, iré a la finca y estaré ahí hoy, quiero despejar mi mente y darle espacio a Juli, si vuelve dile que vendré mañana por favor, que me espere, que es importante hablar -digo y salgo en mi auto, no dejo que ningún hombre de seguridad me siga, quiero estar solo y ese es el mejor lugar. Llego a la finca, decido ir directo a la cabaña, quiero estar solo y en la casa grande deben de estar las personas del servicio, no quiero ver a nadie, abro la puerta y me parece raro que este sin seguro. ¿Qué haces aquí, no entiendes que no quiero verte, que estoy huyendo de ti? -pregunta muy furiosa, el verla aquí no es coincidencia, sé que es el destino, este lugar es especial, porque en él, nos refugiamos de los demás, podemos pasar un tiempo solos y disfrutar de nuestra compañía. -Amor, quiero que me perdones por hacerte pasar por todo esto, sé que ese bebe no tiene la culpa de mi irresponsabilidad, pero no cederé a los chantajes de Selena, responderé por mi hijo, pero no te dejare jamás, jamás -digo acercándome a ella, el ver que está bien, que no le paso nada malo, me da mucha alegría, pero ver su carita de sufrimiento, sus ojos inundados de lágrimas de las cueles soy el maldito culpable me hace sentir un miserable, un perro miserable. - ¿Y quién te dice que yo no te dejaré a ti, porque estas tan seguro de eso? -pregunta, eso me deja helado, no quiero perderla, no quiero estar sin su amor, sin su compañía, sin su plática. -Por qué sé que me amas, tanto como yo, por eso sé que no me dejaras, que no te separaras de mi lado, porque donde quieras que vayas yo ahí estaré, porque no renunciare a tu amor jamás -expreso seguro. -No te puedo negar que esto me duele, es que verte de padre de otro hijo qué no es mío, me lastima, el hecho de pensar que te acostaste con ella aún está lastimándome, y más ahora que trae una consecuencia de tu error, esto es algo difícil de aceptar, ninguna mujer lo haría, ninguna estoy segura, pero soy tan estúpida que no puedo pensar en dejarte, pero sí en que me des tiempo. -No entiendo amor, explícame – pido, porque no sé a qué se refiere con que quiere tiempo. -Que quiero que cada uno ocupe una habitación diferente, porque no quiero dormir a tu lado, no por ahora, también no quiero darle el gusto a esa arpía de destruir mi matrimonio, pero necesitamos pensar en lo que ha pasado y que todas las malas acciones tienen una consecuencia, no me meteré en tus asuntos con tu hijo, incluso enseñare a mis hijos a amarlo, pero no me pidas más -indica con lágrimas. -Mi amor, déjame luchar por tu perdón, déjame arreglar esto, te prometo que hare lo posible por que Selena no esté en nuestras vidas, seré responsable con él bebe, pero no descuidare a mis otros hijos y menos a ti, tu sabes que eres mi vida, tu sabes lo que significas para mí, te lo digo a diario, pero no me separes de tu lado, de tu calor, de tu cuerpo -digo abrazándola fuerte. -Alexander, ¿no puedes entender que esto ya es difícil para mí? Te perdone la infidelidad, lo hice por amor, pero un hijo de otra mujer es algo que me está quemando el pecho, siento que me quema el alma, entiéndeme, ¿Dime qué harías tú, si yo me hubiera acostado con Santiago y encima de todo tuviera un hijo de él? Pero después voy y te digo perdóname, estaba borracha, no sabía lo que hacía, no recuerdo nada, ¿Tú me perdonarías tan fácil, tú te acostarías en la misma cama a mi lado cada noche pensando que con las manos que te toco lo toque a él, que los besos que te doy también se los di a él, que tú lo harías? -escupe con ira y llorando desconsolada. Sus palabras me hacen entender el dolor que siente, porque yo moriría si ocurriera algo así, yo mataría a Santiago por solo tocarla, ahora entiendo lo que ella siente, lo mal que esta, lo difícil que será para ella ese perdón, estar a mi lado será una maldita tortura para ella. -Contéstame, ¿Qué harías tú? -grita. -Mi amor, perdón, perdón por causarte tanto dolor, y te responderé, yo moriría, yo me muero si eso pasara, el solo pensarlo… -Ahora entiendes como me siento, mi corazón no tiene consuelo con el solo hecho de que me pidas perdón, con que me digas que me amas, porque no dudo de tu amor, pero ya no confió en ti, ya no -dice y sale de la cabaña. Verla de esa forma, es una tortura, es un infierno, no sé qué puedo hacer para sanar ese corazón, para recuperar esa confianza que ha perdido en mí. Salgo tras ella, no puedo dejarla irse así. -Juli, espera- digo y la tomo de la mano, ella voltea a verme. Puedo ver el daño que te he hecho, por eso he decidido irme de la casa, no te mortificare con mi presencia, no quiero verte sufrir más por mi nena -digo limpiando sus lágrimas, la pego a mi pecho y dejo que saque todo ese dolor, ella llora sin parar en mis brazos. -No puedo con este dolor Alexander, me duele aquí-señala su corazón, siento que no te importo que te entregara mi vida, que te diera lo mejor de mí, que quisiera complacerte en todo, que fueras mi vida, no te importo -dice con la voz quebrada aun llorando en mi pecho. Yo estoy desecho y lloro con ella, la abrazo fuerte, porque se lo que está sufriendo y se lo que sufriré sin ella. -No puedo más, no puedo con esto, no soy tan fuerte, perdóname, pero no soy fuerte para aguantar esto, Alexander, ya déjame, suéltame -dice saliendo de mis brazos. Se aleja y veo que va camino al lago, camino lento tras ella, no puedo dejarla así, está muy mal y todo esto es mi maldita culpa. Se sienta a mirar el lago, me siento a su lado. -Juli, tu eres la primera mujer que amo de esta manera, jamás pensé amar a alguien como a ti, jamás pensé en querer estar todo el día con esa misma mujer, yo llevaba una vida desenfrenada, me acostaba con la mujer que se me atravesara, no me importaba sus sentimientos, si ellas sufrían, eso para mí no era importante, lo único que importaba era tener sus cuerpos y satisfacer mi apetito s****l, pero te conocí, te vi en esa fiesta de bienvenida y pensé, esta mujer será mía esta noche, después la dejare como a las demás, luego de ese primer beso, supe que eras diferente, que lo que me trasmitiste con ese beso fue dulzura, ternura, cariño, incluso amor, eso era algo desconocido para mí, cuando supe quien eras, sentí temor, de enamorarme de la mujer que tanto fastidiaba, una mujer que me odiaba, me sentí vulnerable, por eso quería molestarte y hacer que me odiaras más, pero cuando vi la clase de padre que tenías, que te podía vender en cualquier momento a un hombre que te lastimara, que te hiciera daño, no resistí, por eso decidí ser yo quien se casara contigo, y sin darme cuenta te fuiste metiendo en mi corazón, en mi alma, en mi ser, en cada pare de mí. Me sentí por primera vez indefenso ante una mujer, me sentí sin el control de mi vida, porque ahora solo vivía por ti y para ti. -No me digas más, no lo hagas -dice en medio de más lágrimas. -Amor, no te sientas mal por mí, si lo mejor para ti es que me marche de tu vida dímelo, si quieres que me aleje porque de esa forma serás feliz, estoy dispuesto hacerlo, porque te amo tanto, que eso es lo único que quiero, tu felicidad, y si no es a mi lado, no puedo obligarte a llevar una vida infeliz por mi egoísmo -indico. -Yo te amo, te amo, desde ese primer beso, no entendía cómo podía enamorarme de alguien que toda la vida me hizo daño, pero aun así mi corazón no entendía razones, solo se enamoró. Mi corazón solo late por ti y para ti, pero déjame estar unos días sola te lo pido, te juro que en cuanto esté lista, volveré a tu lado y no me iré jamás, porque lo único que es seguro es que eres el amor de mi vida, que cada día me enamoro más, no sé cómo es posible, pero así es, cada día descubro nuevas cosas en ti que me derriten, que me hacen amarte, pero necesito ese tiempo, hoy este lugar es testigo del amor que siento por ti, y que hoy aquí decido perdonarte, pero necesito unos días para sanar, ¿Tu estarías dispuesto a esperar por mí? -indaga. -Amor, yo esperaría por ti la vida entera si fuera necesario -señalo, tomo su rostro en mis manos, solo no quiero verte derramar una lagrima más por mi culpa, que las próximas lagrimas que derrames sean de felicidad –digo…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD