Las cosas han estado normales, al menos mi rutina no ha cambiado luego de aquella platica, aunque debo de admitir que no he hecho tanto esfuerzo por el desayuno. Ya que Jash últimamente ha llegado con diversas cosas para la comida, es extraño despertar y tener lo necesario para preparar algo sencillo y rápido, así mismo me sobra tiempo para tomar una ducha antes de llevar a Peter al colegio lo que me lleva ¡por fin! a alcanzar mi primera clase.
Claro que para recuperarla fue difícil, pero era rogarle al profesor o tener mas listas de materias para el siguiente semestre. Así que no me quedo de otra más que hacer todos los ejercicios de la semana en casi todo un día.
Esta mañana todos estábamos listos para salir de casa, cada quien con nuestros respectivos almuerzos y con el tiempo suficiente para salir. Aun sigo dejando a Peter en el colegio, pero como he mencionado ya cuento con la oportunidad de tener mas tiempo libre y no voy tanto contrarreloj.
—Entonces ¿Qué opinas? Estarás de mi lado o todavía te harás la chica inocente, cosa que no te queda ya… eh, disfrutas mucho de las cosas de otros — Jash se acercó por mi espalda — Tú entiendes, no apoyas en nada y aun así tengo la amabilidad de compartir mis cosas contigo, creo que ya es tiempo de escuchar que estas de mi lado —
Entrecerré la mirada luego de escuchar sus comentarios.
— ¿Qué no apoyo en nada, bastardo? Como si tu hubieras apoyado durante todos estos años atrás, ¿o se te olvido quien ha tratado de sacarlos adelante? Pero, supongo es hora de que lo acepte, pero ten en cuenta que si lo hago es para que dejes de molestar, porque no entiendo que ganas o en que te beneficia el que yo acepte, pero está bien… Además, porque todos los días es la misma pregunta —
Dio varios pasos al frente y se situó delante de la puerta.
— Porque así me quedo satisfecho de que no le dirás a ninguna de ellas, es algo así como una promesa y así sé que no vas a meter tu narizota donde no debes. — Guiño y salió de ahí.
— Como siempre, creyéndose el mejor de todo… ni siquiera respondió lo primero que le pregunte. — Pensé mientras tomaba tanto mis cosas como las de Peter, estando todo listo nos fuimos directamente al colegio y de ahí me marché a mis respectivas clases.
Luego de algunas horas las clases terminaron y volví por mi hermano pequeño, pasamos a comprar las cosas necesarias para la cena y comida de mañana antes de volver a casa.
Habíamos tardado lo suficiente ya las lámparas empezaban a iluminar la oscuridad; algo que nunca pasaba ya que anteriormente solo íbamos por lo esencial, pero esta vez fuimos por algo un poco mas surtido. No obstante, antes de llegar me percaté que frente a nuestra puerta se encontraba la silueta de alguien; ya que la de Jash era diferente. —Que inusual… es raro que alguien nos visite y más a estar hora. Para evitar cualquier cosa creo que me quedare al pendiente de mi hermano — Me dije a mi misma sujetándole los hombros a Peter.
Cuando llegué a la entrada de la casa dejé las cosas a un costado y me paré frente a la extraña.
— Buenas noches… ¿Buscas a alguien? — Pregunté sin soltar a mi hermano. Sigo sin confiar en las personas y mas ahora que mi hermano mayor anda haciendo de las suyas.
Al escuchar todo el ruido que hacía al acercarme a ella dio un pequeño salto como gato. — ¡Oh!, Buenas noches, si… perdón por interrumpir a esta hora, estoy buscando a Jagdesh, creo que esta es su casa ¿no? —
La lámpara de calle que se encontraba a mis espaldas no dejaba ver por completo mi rostro; gracias a la sombra que esta daba, pero si me dejaba ver con detalle el de la chica que estaba frente a mí. Por como venía vestida podía afirmar con certeza que se trataba nada más y nada menos que de una chica de clase alta. Una camisa larga de color n***o, jeans de mezclilla y unas botas largas del mismo color de la camisa, eran el conjunto que vestía en ese momento. También traía una clase de bolso que no sabía identificar si se trataba de una mochila o un bolso casual. Si de rasgos faciales se trata, esas pestañas largas hacen excelente juego con ese par de ojos color miel, cejas delineadas, nariz respingada pero suave, labios delgados cubiertos de una suave y ligera pintura de labios rosa, su cabello es de color n***o azabache mezclado con un par de mechas californianas, con un largo aproximadamente hasta por debajo de los hombros.
— ¿Qué tengo que decir en este momento? ¡Negar o afirmar… ahhg! Maldito Jash, en que lio me has metido” — Pensé sin decir nada al respecto.
— ¡SI! Aquí vive mi hermano ¿Para qué lo buscas? ¡¡Eres su novia!! — Peter expresó emocionado. Por lo que actué de inmediato y cubrí su boca. Había olvidado que había una tercera persona en este momento.
—Sí, lo soy, pero tiene algo de tiempo que no lo veo, por lo que me gustaría hablar con él o simplemente dejarle un recado. Si le pueden mencionar que he venido a buscarlo y que si sigue sin aparecer me tomare la molestia de venir frecuentemente por aquí. Creo que no es mucho pedir, ¡por favor! — Sonrió, para comenzar a caminar hacia la calle; ya que como menciono se encontraba en el pequeño patio frente a mi casa. —Por cierto… ¿será que tú también eres su hermana o algún familiar? —
—Claro, yo le hago llegar su recado… — La observe fijamente — Y sí, soy su hermana menor. — Arque mi entrecejo y suspire. Solo espero que no empiecen a llegar de esta manera sus supuestas novias porque entonces si tendremos problemas.
—Ya veo, un gusto, entonces confió en ti… — Exclamó mientras se colocaba un casco y subía a una motocicleta.
Volví a tomar las cosas que antes había dejado sobre el piso — ¡Venga Peter entremos a casa! — Dije mientras lo empujaba de manera graciosa.
Cuando cerré por completo la puerta escuché la risa de Jash venir desde la sala, así que todo este tiempo estuvo aquí adentro.
—JAJAJAJA Jaeden, hubieras visto tu cara… literal, porque apenas y se notaba. ¿Qué te dijo? — Diciendo esto Jash se sostuvo de uno de los sillones para después recargarse sobre el mismo.
—Que si no apareces vendrá a buscarte, así de fácil. Vez, es por eso que yo no quería apoyarte en nada, lo único que me causaras son problemas — Mire a Peter y le di la indicación de que fuese a tomar un baño.
—No necesariamente, dile que no estoy y ya, así de simple, no sé, invéntale algo, solo no quiero verla cerca de mi ¡Por favor! Todo menos eso… no creo soportarla más tiempo — Por como lo decía y actuaba seguramente se había cansado de ella y como cualquier estereotipo de hombre de este pueblo, la manera más fácil era deshacerse de ella sin avisar.
— ¿Por qué? Pensé que si llevabas algo serió con ella por el hecho de decirle donde vives, pero si vas a seguir con esto trata de no darles tu dirección a las otras chicas, porque si algo así vuelve a suceder si te pondré un alto — Utilicé un tono firme y di media vuelta para ir hasta la cocina y acomodar las cosas que llevaba.
— ¡Lo haré, lo haré! Pero todo sea porque Fadwa no se acerque a mí, es que fue todo lo contrario a la impresión que te da, pero no sirve de nada detallar tanto, y no lo digo por el físico, tengo chicas más lindas, sino porque es frustrante ¿Lo entiendes? Creí en su momento que si iba a lograr llevar esta relación — Se cruzó de brazos aparentando escalofríos — Tan solo pensarlo… ahg —
— ¿Estás hablando enserio? Que pasa con los chicos hoy en día, tienen a una chica linda y que los quiere y esperan irse con otras, puff, ok, ya basta de indagar en todo eso. Veré que puedo hacer por ti, pero no esperes mucho trataré de alejarte de ella si es que se puede — Nuevamente había aceptado, pero es mi hermano, creo que haría cualquier cosa por él y sobre todo por mi hermano pequeño.
—Es que yo no estoy buscando romance… espero que entiendas eso Jaeden. Pero, en fin, por ahora me iré a dormir, que descanses, pasa bonita noche — Diciendo esto fue camino hasta la habitación.
Tal parece que esta noche se me había hecho eterna, dormí, si, dormí lo suficiente; como cuatro horas lo que me llevo a despertar con una flojera enorme. Creo que cada día que pasa algo de aquella chica responsable; la cual yo era, termina desapareciendo y eso está mal, por una parte, me gusta el ya no estar viviendo bajo presión y por otra siento que hay mucho tiempo libre, tiempo libre que antes ocupaba leyendo, pero ahora me dedico a “salvarle” la vida a Jash y a “facilitarle” la vida a Peter. Creo que a pesar de que tenga tiempo de sobra siempre tienen que estar de por medio ellos dos. —Bien, creo que es hora de levantarse— Como es de esperarse, siempre despierto antes que ellos dos; que se dicen ser mis hermanos.
Fui al baño a lavarme la cara, los dientes y las manos antes de empezar a preparar el desayuno, la mañana se sentía fresca y monótona, como era de costumbre. Hasta que el sonido de la puerta irrumpió todo ese ambiente.
Dejé las cosas sobre la mesa y camine hasta la puerta, donde antes de abrir observe por la pequeña ranura de la puerta.
—No puede ser… ¿Es enserio? — Tomé la perilla para abrir y mencionarle que Jash no se encontraba, pero en eso me detuve, tenía que hablarlo con Jash, no sea que por algún descuido algo raro vaya a salir de esto.
Corrí hasta la habitación para mover a Jagdesh y despertarlo — ¡Esta aquí! ¿Qué hago? Es demasiado temprano… ¡POR UN CARAJO! ¡Levantateee! — Lo tomé de la espalda para empujarlo y tirarlo al suelo.
—¿Q-que quieres? Todavía es muy temprano — Dijo entre murmureos.
—Que tu novia, tu chica o lo que sea, está aquí… — Volví a hablar en voz baja.
—No le abras y listo. Ahora déjame dormir… se ira en unos minutos— Ni siquiera hizo el esfuerzo de abrir los ojos y con la misma se levantó para buscar la cama.
— ¿Eso es todo? Vaya respuesta, pero está bien, si eso es lo que él quería. Tampoco iba a arriesgarme a arruinar sus planes y después me este echando en cara del porque salí— Fui nuevamente hasta la cocina.
Había pasado ya más de media hora y el sonido de la puerta había dejado de escucharse, con suma delicadeza camine hasta una de las ventanas para ver un poco al exterior — Pero ¡qué diablos! ¿Piensa quedarse ahí todo el día? — La chica se encontraba recargada sobre su moto y parecía que no iba a ceder en moverse de ahí. Miré el reloj de pared, ya era hora de que todos empezaran a arreglarse para irnos a la escuela.
Fui a la habitación a despertarlos y así empezaran a cambiarse, trate de que todo siguiera normal, cuando los tres estábamos en el comedor sonreí ladinamente — ¿No piensas invitar a tu chica?, sigue afuera y por lo que veo esperara todo el tiempo que pueda por ti — Di un pequeño bocado a mi waffle.
— ¡QUE! Porque no me habías dicho nada — Se levantó de inmediato mientras corría hacia la ventana para rectificar mi argumento.
—Porque siento que me estoy perdiendo de algo — Peter nos observó con rostro preocupante. — ¿Hablas de la chica que estuvo ayer en la casa? — Cuestiono mientras tomaba los cubiertos.
— Si, pero no te estas perdiendo de nada, sigue con tu desayuno — Ambos expresamos sonrientes.
— ¡Jaeden! Ven ahora conmigo — Jash quitó el cubierto de mi boca y con nerviosismo me llevo hasta la habitación. — Le he dado muchas vueltas a este asunto y creo que tendrás que salir — Me tomó de los hombros.
—Eso quise hacer desde un momento y solo me dijiste que no le abriera — Me crucé de brazos, esto ya se había hecho una tormenta en un vaso de agua.
—No lo entiendes, aunque salgas ella seguirá ahí y, y yo tengo una cita con Victoria, así que será una pérdida de tiempo, claro, tiempo… si no voy todo mi esfuerzo con Victoria también va a colapsar. Y con Fadwa va a ser complicado, creo que es una de las chicas a las que más le tengo miedo, cuando realmente empecé a conocerla creí que iba a ser demasiado fácil. — Suspiro.
— ¿Entonces? Q-que pretendes que haga, Jagdesh, me estas asustando — Le miré consternada.
Giró mi rostro hacia el espejo; no pude evitar observar lo iguales que éramos, puede sonar algo vanidoso, pero si, estábamos hechos con puro amor, inigualables y porque no ¿hermosos? Bueno, basta de tanta vanidad y narcisismo, lo que ahora tenía que preocuparme eran esas palabras extrañas y la razón del porque ahora estamos observándonos frente al espejo.
—Ves lo inigualables que somos, nuestra altura es casi, casi idéntica, no creo que se note demasiado, son unos pequeños centímetros de diferencia, cabello, ojos, rostro, inclusive nuestras marcas de nacimiento, bueno, no exactamente, yo tengo un pequeño lunar en la espalda que hace la diferencia de ti, sin embargo, no hay nada que se confunda, claro, además de tu cabello largo, pero eso se puede reparar en minutos. — Sonrió.
Me aleje inmediatamente de él, ya imaginaba por qué camino quería llevarme, al menos esperaba que no fuera cierto, pero sea como sea, no iba a suceder —NO, NO, NO, me niego, todo menos eso, me rehusó totalmente, arréglatelas tu solo, pero claro que no, ¿Qué te pasa? — Exclame ya irritada ¿Qué demonios pasaba por su cabeza?
— Que complicada eres. — Llevó una de sus manos sobre su frente — Mira, te diré lo que me preocupa de Fadwa, además de su ternura tiene un punto muy peligroso, ella es hija del general de División de la fuerza aérea de nuestro país ¿Sabes lo que significa eso? Si se entera de que yo ando detrás de otra chica o que solo la engañe para sacarle un poco de dinero, mi vida o más bien nuestra vida acabará en ese momento y dudo que quieras ver a Peter en total abandono, siendo adoptado por otra familia, ya que tú irías conmigo por ser mi cómplice. Creo que ha sido una de las peores chicas que pude haber encontrado, en serio no lo sabía cuando empecé a salir con ella. Además, mi padre estará tan decepcionado de los dos—
Tras escuchar eso no evité enojarme conmigo misma —En que jodido lio nos acabas de meter, sabía que esto no iba a nada bueno, pero no, ahí voy siguiéndote. Deberías de haber pensado bien las cosas, sabes que mi vida es un total desastre y todavía quieres arruinarla más ¿Qué tienes en la cabeza? — Lo empecé a golpear. — ¡Ya sé, porque no dejas a las demás chicas y solo te dedicas a salir con ella? — Lo miré fijamente.
— ¿A caso no entiendes que Fadwa es una chica muy rara? es extraña a comparación de su belleza, tiene algo raro en ella que no me termina por convencer si realmente vale la pena sacrificar tanto — Se sentó sobre la orilla de la cama.
— Mira Jash, creo esta vez sí está muy difícil, así que trata tu mismo de salir de este lio, ¿quieres? — Camine hacia la salida de la habitación.
— ¡JAE! Por favor ayúdame a dejar todo esto en paz y te prometo que dejaré todo esto relacionado a lo “caza fortunas” pero necesito que me apoyes por última vez en esto — Su voz se notaba ya preocupante.
— No lo sé, me da miedo, siento que esta idea bizarra que tienes es un plan demasiado jodido y muy peligroso para los dos, sabes, las cosas se resuelven hablando y no de esta manera, quizás solo Fadwa quiere dejar las cosas tranquilamente — Le di unas pequeñas palmaditas en el hombro.
— ¿Jodido? No está tanto, mira, para el colegio es fácil, no llevas una rutina muy complicada, para ello puedes usar una peluca o algo así, no sé, no es necesario que te exhibas como chico, luego te dejara ver mal en cuanto a lo social, esto sería algo entre nosotros dos, como ha estado hasta ahora. En cuanto a Peter, por ahora lo iré a dejar, pero me encargaré de que alguien cuide de él. Solo espero que me alcance el presupuesto para eso, igual no te preocupes — Sus palabras se escuchaban ya desesperadas.
— ¿Ja? Te sientes bien, claro que no lo haré. Se que puedes manejar una buena conversación con ella… Así que, por alguna vez en tu vida has algo por ti mismo, deja de involucrarme como si fuera tu madre y pienses que estaré ahí para salvarte el trasero, ya estas grande y debes de afrontar tus propios problemas — Salí de la habitación.
— Bueno, lo haré, pero si eso tiene repercusiones como separarnos de la poca familia que tenemos y de nuestro padre; a pesar de que no lo veamos demasiado, espero que te quede en la conciencia — Salió furioso de la habitación. — Así que ya mismo me iré a despedir de Peter por si ya no lo vuelvo a ver o por si ya nunca me vuelves a ver —
— ¿Acaso hay algo que le debas a ella? Ahora no se si estas exagerando o lo dices en serio — Lo tomé del brazo.
— Si, le dije que tenia a mi hermano menor enfermo y con complicaciones médicas y ahí es como ella me presto una cantidad demasiado alta de dinero, la cual más de la mitad fue para la casa y otra para verme bien… — Llevo ambas manos hacia su cabeza mostrando una cara de frustración. — Entonces si la dejo va a complicar todo, aparte de que tampoco puedo seguir con ella porque no la tolero — Se recargo sobre la pared.
— ¡ESPERA QUEEEE! Creí que todo solo se trataba de una ruptura y ya, de verdad que me dan ganas de darte una golpiza por todo lo estúpido que hiciste, aparte que será difícil terminarla también debemos pagar un dinero que no se como demonios vamos a conseguir — Me recargué a un lado de él.
— Por eso te estoy pidiendo que me ayudes, sé que no habrá tanta diferencia entre los dos, por eso es que necesito que poco a poco hables con ella, tu tienes una forma mas tranquila de decir las cosas y probablemente la hagas cambiar de opinión o lleguen a un acuerdo. — Se dio media vuelta para quedar frente a mí. — Sé que tu misma te ves al mirarme frente a ti, ¿Así que, por favor Jae, es lo único y ultimo que te pido —
Claro, me dice que tengo una forma mas tranquila de hablar y aquí la que mas se ha irritado soy yo.
— Jash, sigo sin aceptarlo del todo, pero creo que esta vez sí te fuiste muy a los extremos, solo espero que esta sea la última vez que haré esto, me estas pidiendo demasiado. Y luego, esta mi cabello, tanto me ha costado cuidarlo. Odioso Jash, espero que en un futuro puedas agradecerme todo esto que hago por ti — Solté un suspiro y acaricie mis cabellos rubios por última vez.
—Lo hare, verás que todo esto valdrá la pena, ahora solo es una pequeña mala racha, sí, sí sé que yo soy el causante y de verdad lo lamento como no tienes una idea — Me tomo de la mano hasta llegar a la habitación.
Al llegar dentro de la habitación cerró la puerta con seguro — Es mejor que mantengamos a Peter fuera de esto. Así que antes de que salgas me dedicare a distraerlo. Por cierto, será mejor que por ahora no te pares en la escuela, consigue las cosas necesarias para que vuelvas a ser Jaeden, te dejare el dinero suficiente para que las compres — Al decir esto me abrazó por la espalda fuertemente — Enserio te agradeceré muchísimo por todo esto. Bueno, aquí voy, empezare a cortar el cabello —
—Cállate, no digas más o harás que me arrepienta, oh no, adiós Jaeden, dejarás de ser la chica que siempre te ha gustado ser… adiós cabello hermoso — Hablé en tono dramático y sin más protesta dejé que él se encargara del nuevo corte, sin dejar de mantener ese nudo en la garganta.
No paso mucho tiempo, sentía como mi cabello caía con precisión sobre mi espalda así mismo sobre aquel papel periódico que yacía debajo de nosotros. Poco a poco sentía como mi cabeza perdía ese volumen y peso que le caracterizaba, era tanto mi miedo que no me atrevía a voltear a verme por completo en el espejo, mis ojos permanecían completamente cerrados.
— Listo, acabas de nacer, creo que esto quedo mejor que el corte que ahora tengo, que más se podía esperar de mí. — Pauso — Por cierto, Jaeden, tienes que hacer algo con esos pechos — Apunto sin descuido.
—Lo haré o acaso pretendes que soy tonta. Me había dado cuenta de ese detalle, ahora será mejor que te ocupes de Peter porque se nos hará tarde, tenemos como quince minutos libres antes de marcharnos, déjame la ropa necesaria y lárgate a la sala o haber donde, te hablare cuando esté lista. — Tomé mi toalla de baño y fui hasta la ducha. — Ah, también limpia todo este desastre. — Le indique a Jash, me encontraba muy irritada y sobre todo decepcionada por esta decisión.
Aquí es como había acabado con mi poca ilusión de ser chica, ¿Qué iba a seguir después de esto? ¿Como iba a expresarme y a actuar delante de los demás?, tengo menos de quince minutos para moderar mi voz y tratar de hacerla ruda, o al menos el intento, mi hermano no tiene la voz gruesa o de macho alfa, pero nuestros timbres de voz si hacen la diferencia.