Ser un soldado sombra siempre había concedido estatus y beneficios, era un honor nacer con el poder del camuflaje, hasta que Marko Goldeblack asumió al trono y el hecho de ser un soldado sombra se convirtió en un castigo, al menos eso pensaban los dos hombres que se encontraban en el ducado White en ese momento, estaban a punto de hacer cambio de guardia, cuando el caos se desato en la mansión, los guardias del ducado se trasformaron, el aullido del duque se escuchó fuerte y claro, y hasta los omegas dejaron ver sus lobos, luego, la señorita por la cual el rey estaba perdiendo la cabeza, grito y se desvaneció, las personas y lobos se mezclaban corriendo de un lado al otro y la ansiedad de los soldados sombras crecía. — Iré a informarle al rey. — se atrevió a decir el mayor de los dos. —

