Me desabroché el cinturón y con mucho miedo salí del auto, comencé a caminar hacia la playa, quizás el se había ido a dar una caminata por la arena. Me detuve frente al mar, las olas comenzaban a golpear con fuerza la zona de rompimiento, el aire frio me hacia sentir entumecidas mis extremidades mientras mi cuerpo temblaba con violencia en un intenté desesperado por producir calor. La oscuridad caía cada vez más, impidiéndome ver con claridad. A lo lejos, al final del camino, un enorme edificio en color blanco se podía vislumbrar, por un instante consideré correr a pedir auxilio a ese lugar, seguramente alguien podría encontrar que me ayudara a llegar a las autoridades y poder escapar de este infierno… pero el miedo nuevamente comenzó a jugar sucio con mi mente ¿y si esto era una trampa?

