Me senté en mi cama a esperar lo que sea que fuera a pasar, no tenía ninguna indicación y después de lo que había pasado anoche, sinceramente no sabía de qué manera había cambiado mi situación. Aproveché para recorrer la habitación, no era muy grande, pero definitivamente era al menos tres veces más amplia que la pequeña bodeguita en la que me habían instalado anteriormente. Esta al menos contaba con una ventana, la cual estaba sellada y con protecciones externas, pero por lo menos tenía una visión de la parte externa. Me mantuve un rato mirando hacia afuera, primero intentando reconocer algo, algún lugar o señal que me pudiera dar una pista de i paradero actual, pero no había nada, solo puros terrenos boscosos a la redonda. Lo único que podía averiguar es que estábamos en alguna hacie

